En un momento histórico donde se intentó excluir a las mujeres de la vida pública, Nellie Campobello se convirtió en la primera mexicana que se atrevió a escribir sobre la Revolución y en la precursora de la danza nacional.

“Latente la inquietud de mi espíritu, amante de la verdad y de la justicia, humanamente hablando, me vi en la necesidad de escribir”.

Campoello nació el 7 de noviembre de 1900 en Villa Ocampo, Durango, con el nombre de Francisca Ernestina Moya Luna.

En contraste con su legado, existen dos grandes misterios en relación con su nacimiento y muerte:

El primero es su nombre: se cree que ‘Nellie’ era el nombre de una perra que tenía su madre, y Campobello, el apellido de su padrastro Jesús.

El segunda ronda sobre su muerte: durante 12 años hubo silencio en torno a su paradero, sin embargo, tiempo después se descubrió la verdad y el hallazgo fue increíble. 

Cartucho’, ‘Las manos de Mamá’ y ‘Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa’ son tres de las obras más importantes de Nellie.

Estos libros tuvieron como escenarios Villa Ocampo, Hidalgo del Parral y Chihuahua, lugares donde pasó su infancia. 

En 1923 llegó a la Ciudad México luego de que falleció su madre –a quien incluso dedicó una de sus obras–.

Fue cuando, junto a su hermana Gloria, inició su carrera de ballet en una escuela inglesa. 

Para noviembre 1931, ya se había abierto pasó entre la élite más importante del país; tanto que el entonces presidente Lázaro Cárdenas le encomendó realizar una coreografía en conmemoración de la Revolución Mexicana.

De 1937 a 1984, ocupó el cargo de directora de la Escuela Nacional de Danza, y más tarde fundó el Ballet de la Ciudad de México, grupo representante del Palacio de Bellas Artes.

CAMPOBELLO Y LA REVOLUCIÓN

Su carrera literaria no fue menos relevante, incluso algunos la consideran más trascendente. 

De acuerdo con el gobierno mexicano, la importancia de la obra de la Campobello “radica en que se trata del primer libro que versa sobre la Revolución que es escrito por una mujer”. 

“De todos los novelista de la revolución es la única que obtiene la noticia más fresca. En un mundo de machismo, nadie la toma en cuenta, y _¡por favor!– ¿qué hace una mujer en medio de la fiesta de las balas? ¡Sólo eso nos faltaba! Nellie es tan entretenida, tan descriptiva, tan aguda, que se relega a dar imágenes brillantes (…). Escenas que asombran por su crueldad y porque las atestigua una niña”, escribió por su parte Elena Poniatowska, en Las Siete Cabritas.

Cartucho, relatos de la lucha en el norte de México‘, es una de las historias más importantes de Nellie: es narración de la revolución pero vista desde los ojos de una niña.

Más tarde también escribió sobre Francisco Villa, por quien tenía una gran admiración. En 1940 creó  ‘Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa‘.

Para Rafaela, su madre, también escribió un libro que está dedicado a la educación de los hijos en tiempos de guerra: ‘Las manos de mamá‘.

La publicación fue ilustrada por José Clemente Orozco, el mayor de los Tres Grandes.

De acuerdo con Poniatowska, esto se consiguió gracias a que el muralista estaba enamorado de la hermana de Nellie, Gloria.

Se presume que Orozco pintó además varios telones de fondo para las presentaciones de las hermanas en la Escuela Macional de Danza.

A pesar de sus trabajos sobre la revolución, el alcance de su obra fue pobre –además de los prejuicios de la época– y decidió retirarse para dedicarse a la danza, donde dejó un huella igual de grande. 

“Nellie vivió la revolución, fue parte de ella, conoció la indignación, tuvo arranque de cólera frente a la injusticia, dividió al mundo entre buenos y malos, se hizo ilusiones y la revolución no le dio nada a cambio. (…) Cuando vio que escribía en el vacío, decidió retirarse y entregarse a la danza”, añade la periodista Elena Poniatowska. 

Participó además en dos diarios del país, Últimas noticias y El Universal Gráfico, medios donde colaboró con artículos de opinión. 

Sin embargo, un día desapareció sin más. Tenía 84 años y no se sabía nada sobre su paradero.

El 9 de julio de 1986, Nellie Campobello falleció en Villa de Obregón, Hidalgo.

Gracias a una ardua investigación se halló que los últimos dos años de su vida permaneció secuestrada.

Según la indagatoria, Claudio Niño Cienfuentes y su esposa, una exalumna de Campobello, María Cristina Belmont, la retuvieron contra su voluntad por dos años hasta su muerte.