En 2015 Tania Navarrete y Fernando Vera cargaban un huacal de libros para entregar pedidos en las estaciones del Metro de la Ciudad de México. Hoy, esa caja de madera distingue al letrero de la Librería Navegui, de donde son gerentes fundadores.

“En nuestro logo está el huacalito de los mercados porque cuando eres niño puedes convertir un objeto en una nave, que en este caso es un barco pirata”, dice Tania Navarrete en entrevista con Reporte Índigo.

El acervo está especializado en literatura infantil y juvenil y talleres para este público. “Somos Librería Navegui y más que vender libros, compartimos lecturas” es el lema del local 50.

“La idea es surcar los mares, hay muchísimas cosas que se producen ahora para los niños, hay mucha oferta. Lo que pretendemos es ser esa guía dentro de ese acervo a navegar”, cuenta la gerente.

Librería Navegui empezó a finales de 2015 como una comunidad virtual, de ahí que sus seguidores se llamen navenautas.

“Principalmente dábamos un acompañamiento, recomendaciones, las personas en redes nos pedían que les dijéramos libros para determinados gustos y nosotros lo que hacíamos era presentarles opciones”, explica Navarrete.

Fue en 2016 que lograron hacer ese acompañamiento en persona, algo que las grandes librerías o las compras por internet no pueden ofrecer.

“Una de las particularidades de Librería Navegui es la selección de los títulos porque la literatura infantil y juvenil es un mar amplísimo, es muy extenso y hay muchísimas publicaciones. Entonces, una de las cosas que nosotros hacemos es un trabajo de curaduría de los catálogos dedicados a la literatura infantil, sobre todo, le damos preferencia a las editoriales mexicanas con alta calidad literaria o artística”, comenta el gerente.

Libros: tan necesarios como productos del Mercado del Carmen

El Mercado del Carmen está en la Avenida Plaza de San Marcos, en el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México. A las afueras un pizarrón de gis invita a la Librería Navegui y, sobre la cortina de un local, letreros informan sobre los horarios de los talleres.

“Yo soy del barrio, no nací pero he crecido aquí”, acota Fernando Vera.

El gerente fundador de Librería Navegui recuerda que en su infancia no tuvo acceso a los servicios de venta o préstamo de libros en “Neza”.

“Es curiosa nuestra ubicación porque nos causa mucho orgullo el hecho de estar en una zona periférica, es como un gran reto para nosotros tener esta dinámica en sitios donde no es algo tan común”, añade Tania Navarrete.

Vera menciona que la principal virtud de Librería Navegui es ofrecer servicios culturales en una zona que ha carecido de estos. Este espacio es, en una isla, el tesoro que a cualquier pirata le gustaría obtener.

“Nosotros estamos convencidos de que la cultura puede resarcir muchísimas cosas y una de estas es el tejido social. Nos encontramos en el Mercado del Carmen que, por desgracia, lleva 40 años en total abandono”, lamenta Vera.

Los “mandaditos” son uno de los productos característicos de Librería Navegui. Se trata de bolsas de mandado llenas de libros y juguetes elegidos para regalar a los navenautas en ocasiones especiales, a pesar de que la envoltura sea un objeto de la vida diaria.

“Surgió con una intención muy clara: buscar un lugar poco convencional para que los libros ocuparan un sitio dentro de las cosas de primera necesidad entre las personas”, detalla Navarrete.

Además, Librería Navegui forma parte de la Red de Librerías Independientes, la cual tiene la misión de que todo barrio cuente con una librería.

“La de la arañita es la única, es un grupo de libreros en donde nos hemos reunido para hacerle frente a las grandes corporaciones porque le da ese valor agregado al libro de servicio cultural”, expresa Vera.

La importancia de la literatura infantil y juvenil para Librería Navegui

El café y las galletas de una biblioteca sedujeron a Fernando Vera cuando se fue “de pinta” en la secundaria. Pero la bibliotecaria le acercó varios títulos, como Cuento negro para una negra noche, de Robert Locke, y ahí empezó su gusto por la lectura.

“Crecí leyendo lo que en aquel entonces, en los noventa, era prácticamente una de las  editoriales que tenía libros para niños que fue el Fondo de Cultura Económica, particularmente, la colección creada por Daniel Goldin, que es A la orilla del viento”, señala Vera.

Tania Navarrete recuerda que en su infancia todavía le tocó salir a jugar con otros niños y cantar canciones de lírica popular. En esa etapa también leyó cuentos clásicos como Peter Pan y El jorobado de Notre Dame.

“Ambos estudiamos Literatura y tuvimos nuestro encuentro con libros en la niñez, ahí surgió la semilla. Por esa razón tenemos ese afecto a los libros”, indica Navarrete.

Los dos estudiaron la licenciatura en Letras Hispánicas y se especializaron en posgrados. Viven cerca del mercado y coinciden en que a cualquier edad se puede disfrutar de la literatura infantil y juvenil.

“Nos dedicamos a las infancias pero sabemos que estos libros encantan no sólo a pequeños, sino también al público en general. Entonces, la intención es poner al libro en el centro de la atención, tanto como las frutas y verduras”,  asegura la maestra.

La y el gerente fundador también concuerdan en que ahora existe mayor acervo en esta especialidad que en épocas pasadas y también hay más apertura por parte de la academia para estudiar la literatura juvenil e infantil.

“Una cosa es cierta: a cualquier edad puede uno aprender y gozar de estos libros pero ciertamente cuando eres más pequeño te puedes convertir en un gran lector, vas a tener muchos más años por delante”, afirma el doctor.

¿Cómo ser un navenauta?

Puedes contactar a Librería Navegui a través de:

Instagram: (@librerianavegui)

Facebook: (@lijnavegui)

Twitter: (@LibreriaNave)

Dirección: en el local 50 del Mercado del Carmen ubicado en Avenida Plaza de San Marcos, s/n, Plazas de Aragón, C.P. 57139, Nezahualcóyotl, Estado de México

Horario: de 10:00 a 17:30 horas.

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