‘Nacidos’ para comer más

En México, uno de cada tres adultos padece obesidad. De hecho, de acuerdo a un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), publicado recientemente, las estadísticas de nuestro país ya superaron a las de Estados Unidos en este problema. 

La obesidad es una de las principales causas de muerte en el mundo. Y para el año 2030, en América Latina habrá aproximadamente 191 millones de personas obesas, comparadas con las 60 millones en el 2005, según reportes del Banco Mundial, en el 2012.

En México, la obesidad causa casi 200 mil muertes al año, pues esta condición aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes e hipertensión

En México, uno de cada tres adultos padece obesidad. De hecho, de acuerdo a un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), publicado recientemente, las estadísticas de nuestro país ya superaron a las de Estados Unidos en este problema. 

La obesidad es una de las principales causas de muerte en el mundo. Y para el año 2030, en América Latina habrá aproximadamente 191 millones de personas obesas, comparadas con las 60 millones en el 2005, según reportes del Banco Mundial, en el 2012.

El consumo de alimentos ricos en carbohidratos y grasas saturadas, así como una vida sedentaria, no son las únicas causas por las que una persona padece esta condición.

Un equipo de científicos de todo el mundo aseguró que la causa podría estar en una mutación genética. Y alegan que esta es la razón por la que aumenta el riesgo de obesidad en una de cada seis personas, a nivel mundial.

Los datos de la investigación, publicada en The Journal of Clinical Investigation, demostraron que el FTO altera los niveles de la ghrelina (hormona en el estómago, ligada a la hormona del crecimiento), así como los de la hormona del hambre.

Además, esta variación del gen FTO hace que a las personas se les antojen más las comidas con grasa saturadas.

Las personas tienen dos copias del gen FTO (una del padre y otra de la madre). Pero cada una de esas copias pueden venir en forma de alto y bajo riesgo, dijo James Gallagher de la BBC. Las que tengan con copias dobles del gen FTO de alto riesgo son hasta 70 por ciento más propensas a padecer obesidad, en comparación con los que sus copias son de bajo riesgo.

Más proteína, menos obesidad

La clave podría estar en reducir los niveles de ghrelina en el cuerpo. Según Rachel Batterham, especialista de la Universidad de California, las farmacéuticas ya trabajan para crear medicamentos para controlar esta hormona.

Batterham añadió que “los alimentos proteicos bajan más la ghrelina, así que cualquier cosa que la suprima puede ser más efectiva en pacientes con el FTO”, por ello en una dieta balanceada (baja en grasa), la proteína es fundamental para la alimentación. 

Un mal que daña los huesos

Un estudio publicado en la revista Radiology apuntó que las personas con obesidad tienen mayor riesgo de desarrollar osteoporosis. La investigación fue llevada a cabo por expertos de la Escuela de Medicina de Harvard, y entre sus resultados también señaló que las personas con grasa en la parte de la cadera y los muslos (cuerpo de manzana) tienen más grasa en su médula ósea, “esta grasa se interpone en la formación de huesos nuevos y provoca que se debiliten y se vuelvan propensos a fracturas”, explicó la BBC.

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