El primer acercamiento de Diego Bobadilla a la música fue a través de las psicodélicas notas de “Yellow Submarine”, de la banda británica The Beatles; este viaje, en voz de Ringo Starr, lo llevó de las melodías del new wave, hasta el rock de los años 80 y 90 con las agrupaciones New Order, The Cure y The Police.

Este coctel de sonidos lo motivó para decidir que su forma de expresión fuese por medio de la música, creando así su alter ego Moonvvater. Durante la secundaria, Diego compró una guitarra y aprendió los acordes y canciones por su cuenta con videos de YouTube. Aunque al inicio confiesa que cantaba mal, poco a poco, fue preparándose hasta el día de hoy.

“En la prepa me metí mucho en el indie electrónico como Future Islands y, en la universidad, empecé a componer y grabar. De hecho, mi hermano fue quien me enseñó los programas para mezclar, él es el maestro; y así empecé a escribir con mi guitarra acústica y a subirlos a mis redes”, relata Diego Bobadilla.

Su carrera musical la ha tenido que ir conjugando con su otro empleo, pues el tijuanense también es ingeniero mecatrónico, profesión a la que se dedica de lunes a jueves, durante 11 horas al día; lejos de desmotivarse, su amor por la música lo hace mejorar día a día, logrando que sus canciones lleguen a más gente, se enamoren y bailen al ritmo de sus armonías.

Un punto clave en su carrera, que le permitió pulir su estilo, fue un intercambio escolar a Austria, en 2017. Durante esos meses pudo impregnarse y conocer las vanguardias musicales de Europa, la música electrónica y el pop francés; aquí precisamente nacieron las letras de varias de sus canciones, como su más reciente sencillo “Café mañanero”.

“En el intercambio obtuve mucha inspiración, gran parte de mis canciones las saqué de ese viaje porque pasaron muchas cosas, conocí a mucha gente, me enamoré y desamoré. Es una experiencia que la mantengo muy grabada. Y el sencillo es una combinación de todas esas experiencias románticas fuera de casa, pude comprender personalidades diferentes y una manera de mostrar afecto de manera especial”, recuerda.

En 2020 salió su primer sencillo “Poverino”, pieza que escribió en 2018 pero, de acuerdo con el músico, necesitó dos años para que, con ayuda de su hermano, se produjera y estuviera más apegada a su estilo musical que transita entre los géneros new wave, rock indie y música electrónica francesa.

“La verdad no me esperaba los resultados que he obtenido, que mi música sea constante y que la gente diga ‘¡wow, tu canción está muy suave!’ Que les encanten mis letras, me hace muy feliz que la gente hable bien de mi música, de algunos que nunca pensé llegaran a escucharla o que no conoces; eso creo habla bien de mi música y me hace pensar a dónde podré llegar después”, comparte.

Diego Bobadilla espera que la gente pueda, a través de sus experiencias, conectarse con sus propias emociones y sumar a Moonvvater al soundtrack de su vida, para acompañarlos en sus momentos más románticos, que bailen con ella y puedan interpretarla de acuerdo con sus vivencias.

“Apenas voy empezando, considero que tengo mi estilo y mi género definido, pero sigo buscando mi audiencia porque mucha gente me dice que está suave, pero lo que me gustaría es llegar a los rincones del mundo, aunque no entiendan lo que estoy diciendo. Considero que voy por buen camino, he tenido mucho apoyo de mis amigos y familia, cosa que agradezco mucho y por gente que voy conociendo en el camino, poco a poco, voy avanzando”, concluye.

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