El amor no solo entra por los ojos, también por la nariz. Ya que  la química entre dos personas es fundamental para que se atraigan y se entiendan.

Daniel Davis, investigador británico y autor de “El gen de la compatibilidad”, dice que hay ciertos genes –como los del olfato– que influyen directamente en el atractivo de una persona, sobre todo para sus parejas sexuales potenciales.

De hecho, Davis señala que es posible saber si habrá compatibilidad sexual con tan solo oler a la otra persona, o al menos eso resaltaron los datos de un experimento a cargo del también profesor de la Universidad de Manchester.

Las conclusiones del estudio también indican que las mujeres prefieren el olor de los hombres que tienen genes distintos de compatibilidad, pues eso –inconscientemente– hace que ellas elijan con mayor seguridad a una pareja para tener hijos, con la que genéticamente serán compatibles.

Tim Dowling, de The Guardian, subraya que los genes compatibles no se llama así solo porque “te ayuden a buscar una pareja compatible”, sino porque “esos genes determinan el rechazo o la aceptación de órganos transplantados”.

Por su parte, la compañía suiza GenePartner alega que con las personas que se tiene mayor compatibilidad genética, “se siente una sensación de química extraña y perfecta”, más allá de una chispa, claro.

Así que probablemente conozcas al amor de tu vida –o con quien puedas tener la mayor compatibilidad genética posible–, por cómo huele y no por cómo es físicamente.