“Cada aumento de 53 partes por mil millones de contaminación por monóxido de carbono aumentó el riesgo de un niño de desarrollar ciertos cánceres”
Julia HeckEpidemióloga

A nivel mundial, más de 6 millones de personas mueren al año por causas derivadas de la contaminación en el aire. En comparación, la ONU reportó 1.7 millones de muertes relacionadas al SIDA en 2011 y 660 mil personas murieron por malaria en 2010.

La contaminación “exterior” no solo causa más muertes que el SIDA y la malaria juntas, también en interiores es un enemigo silencioso que causa la muerte prematura de 3.5 millones de personas anuales por enfermedades como cáncer y neumonía, según un estudio de la World Health Organization (WHO) de 2012.

Pero lo peor es que “esto va a seguir creciendo” debido al creciente uso de combustibles fósiles, dijo a Reuters María Neira, directora de WHO.

“El smog es un problema agudo desde Beijing hasta la Ciudad de México”, añadió Neira.

En noviembre de 2012 María Eugenia Gonsebatt, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, señaló que cuando se inhalan los gases y partículas contaminantes que son expulsados de los coches y de las industrias, se puede desencadenar un proceso muy riesgoso para la salud.

Incluso se pueden desatar procesos mutagénicos, que causan cáncer.

La combustión de la gasolina, diésel y gasoil causa que se desprendan hidrocarburos aromáticos policíclicos que se añaden a las partículas que se respiran en la Ciudad de México, por ejemplo.

“Estas últimas, en su condición más pequeña, se van directamente a los pulmones; las otras las ingerimos porque los cilios pulmonares las expulsan hacia el tubo digestivo”, agregó María Eugenia.

Riesgo y alerta infantil

Durante el embarazo, la exposición a la contaminación que proviene de la emisión de los coches aumenta el riesgo de que los niños desarrollen cáncer como leucemia linfoblástica aguda y retinoblastoma (tipo de cáncer de ojo).

Esto según un estudio realizado con 3 mil 950 niños nacidos entre 1998 y 2007 por Julia Heck, del departamento de epidemiología del Centro Integral del Cáncer de la Universidad de California.

La revista TIME indicó que para el análisis de Julia se estimó la cantidad de tráfico “dentro de un radio de mil 500 metros de la casa de cada niño durante cada trimestre del embarazo de la madre y durante el primer año de vida del niño, y, en función de factores como el volumen de tráfico, las tasas de emisión, geometría de la vía y el temperatura, calculada la exposición a los contaminantes de automóviles”.

Peor aún, la exposición a la contaminación y al cigarro durante la gestación también puede causar obesidad (79 por ciento más si la madre está expuesta a hidrocarburos aromáticos policíclicos en el tercer trimestre) y autismo como hemos aludido en este espacio.

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