El encierro, debido al confinamiento, ha traído múltiples consecuencias, entre muchas, se encuentra la situación de las madres trabajadoras, quienes, además de cumplir con una jornada laboral, se les asignan, desde una cultura patriarcal, las tareas domésticas del hogar, el cuidado de la familia o lidiar con la educación de sus hijos, situaciones que se hicieron más visibles con la emergencia sanitaria, pero que, históricamente, es una deuda con ellas que aún no se ha puesto en la agenda pública.

Estos roles dentro de la familia nuclear tienen la función de establecer los límites en los que se mueve la mujer y, por tanto, impiden que se pueda desarrollar en el ámbito profesional.

Aideé Zamorano, fundadora de la iniciativa Mamá Godín, se ha dedicado, desde el 2016, a dar voz a las mujeres para que luchen por sus derechos como madres trabajadoras. Ella cita el libro Quién preparó la cena para Adam Smith, de la periodista Katrine Marçal; en éste, se narra cómo el padre de la Economía atribuía al panadero o al carnicero el hecho que su cena llegara a su mesa cada noche, olvidando calcular el valor del trabajo de su madre para alimentarlo; desde este momento, se fundan todas las participaciones económicas de la mujer alrededor del mundo y de la historia.


Mi objetivo, a través de este ranking, a mediano plazo es acercarles a las y los tomadores de decisiones estos hallazgos y promover una reforma en la Ley Federal del Trabajo y en el artículo 170 que habla de los periodos de descanso, desde ahí se debe hacer el cambio para incidir en la política pública, desde el mundo del sector privado, para así ayudar a la igualdad de acceso de las oportunidades laborales

Aideé Zamorano

Fundadora de Mamá Godín

Eso lleva a una violencia institucional en la cual nunca se ha medido el valor que aporta el trabajo y cuidados de las mujeres; por ejemplo, al Producto Interno Bruto. Los datos de la Encuesta Nacional de Ocupaciones y Empleo, en julio de 2020, hablan de la población activa de México, de esos 52.6 millones que hay activos, solamente el 39 por ciento son mujeres.

“Ahí hay una brecha clarísima y es facultad del Estado tener estas tareas del cuidado y justo con la pandemia se hace más visible y se recrudece; incluso, cuando se tomó la decisión de cerrar las escuelas, se invisibilizó esta parte de la población de madres que trabajan y, a la vez, cumplen con una jornada de tiempo completo fuera de ella”, recalca Zamorano.

Madre, maestra y trabajadora

Así, las mujeres realizan hasta tres roles: el de madre, maestra y trabajadora, aunque únicamente reciben el pago monetario por uno de ellos.

Las madres trabajadoras mexicanas se enfrentan a estos retos, ya que no cuentan con las condiciones laborales ideales para desarrollarse profesionalmente mientras ejercen su maternidad. De acuerdo con Zamorano, las condiciones en México no están listas para propiciar el desarrollo profesional de las mamás trabajadoras y esto es un problema público.

Con Mamá Godín, Aideé Zamorano trabaja en tres líneas de acción: pago igualitario por trabajo; prestaciones por maternidad y paternidad equivalentes, así como oportunidades reales para las mujeres dentro de la escalera corporativa.

“A partir del año pasado, he hecho un ranking para evaluar a las mejores empresas que ofrecen prestaciones equivalentes por maternidad y paternidad, pues de nada te sirve que haya una empresa instalada en nuestro país que ofrezca un año de incapacidad por maternidad y no ofrezca lo mismo al padre, si hacen esa diferencia de género es resaltar las desigualdades que refuerzan los estereotipos, en los cuales, las mamás estamos para cuidar y los papás son los proveedores económicos de la familia”, recalca.

De acuerdo con ONU Mujeres, la maternidad es una de las condiciones por la que las mujeres abandonan la vida profesional, por lo que las empresas tienen que empezar a analizar qué prestaciones le están otorgando a ambas poblaciones, si dan horario flexible y la oportunidad de un trabajo remoto, entender que si hay un hombre dentro del equipo, también tiene que ejercer su rol de padre y cuidador.

Políticas de igualdad e inclusión en Mamá Godín

La fundadora de Mamá Godín recomienda que cuando las mujeres estén en la búsqueda de trabajos revisen las políticas de igualdad, diversidad e inclusión de las empresas, porque justo muchas no cuentan con una perspectiva de género sobre ellas, además, recuerda que ya hay regulaciones y reformas que sancionan a las empresas si despiden a una embarazada; a la vez, comenta que en una entrevista no se debe cuestionar sobre su maternidad.

También, Zamorano revela que hay un sesgo muy grande en la Ley Federal del Trabajo donde dice que las madres, cuando tienen un hijo, o adoptan, las empresas dan 84 días por incapacidad, a diferencia a los hombres que sólo reciben 5 días.

“Es un grave error que nos transfieran esas responsabilidades a la esfera privada, muchas personas me escriben para decirme ‘no sé cómo acomodar mi agenda’; el problema es que nos han educado que nosotras somos las que deberíamos estar cumpliendo con estas tareas de cuidado y, no, también debería haber más presupuesto público para atender la esfera de los cuidados para todos los niveles de la población, niños, adultos mayores enfermos y personas con discapacidad”, recalca.

La solución, desde la visión de Zamorano, es a través de políticas con perspectiva de género y esto se lograría con comités de gestión de diversidad e inclusión, en los cuales, las organizaciones formen grupos multidisciplinarios donde se evalúen las prestaciones que ofrecen para motivar a sus trabajadoras a llevar la pandemia, en específico con los horarios, que sean conscientes que la hora de la comida se transformó, así como las dinámicas en el hogar, incluso, se muestre que es necesario modificar los de las juntas para que los padres puedan estar atentos en las mañanas con sus hijos.

También es crucial, opina, que todas esas empresas que promueven la inclusión en el Día de la Mujer lo hagan todo el año, impulsando las licencias de maternidad y paternidad, así como teniendo cuotas de género dentro de las compañías, además de colaboración y capacitación continua sobre el feminismo, igualdad de género y de inclusión.

Asimismo, es necesario que exista un protocolo de cero tolerancia a la violencia laboral y sexual dentro del centro de trabajo.

“Se deben promover y visibilizar a las mujeres que ocupan puestos ejecutivos, así como revisar la brecha salarial, hay datos que dicen que ganamos entre 14 y 30 por ciento menos que los hombres, sólo por el hecho de ser mujeres, y no reforzar estos recursos de autoestima es, más bien, la red de políticas que no tienen perspectiva de género y no nos permiten el acceso a visiones de liderazgo. Hay múltiples formas de ser mujer, madre y diferentes tipos de feminismos, dentro de los centros de trabajo se puede ejercer uno, que es la igualdad de oportunidades”, concluye Aidée Zamorano.

Toma Nota

Mamá Godín es una iniciativa privada desde la que Aidée Zamorano ha participado en la productividad económica del país. La idea surgió cuando ella y su esposo se enfrentaron a la falta de políticas corporativas y públicas que los apoyaran durante sus dos embarazos Página: mamagodin.mx

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