Debido al confinamiento que se está viviendo en México para evitar más contagios de Covid-19, las personas cambiaron su rutina. Muchas tuvieron la oportunidad de dejar de ir a trabajar y mejor hacerlo desde sus hogares, lo que alteró su reloj biológico.

El cambio de actividades laborales y sociales afectó el ciclo de sueño vigilia de la gente, por lo que puede estar un poco más cansada de lo habitual y levantarse con cierta sensación de un sueño no reparador, debido, también, a que existe incertidumbre y preocupación por la contingencia. Esto, sin duda, afecta la salud.

“Recordemos que durante el sueño se llevan a cabo funciones importantes, como la consolidación de la memoria, la reparación del cuerpo y algunas funciones metabólicas; al no tener un sueño reparador, se generan consecuencias en la actividad diurna, como sentirse cansado, con problemas de memoria o sentir que no descansé a pesar del tiempo que estuve dormido; a la larga, puede provocar algunos síntomas de estrés y ansiedad”, explica la doctora Selenne Verde Tinoco, promotora de la salud laboral e investigadora de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Además, durante la noche algunas funciones del sistema inmunológico se reparan, como la restauración, por lo que al no dormir adecuadamente, una persona es más vulnerable a contraer una infección.


El ser humano pasa una tercera parte de su vida durmiendo, entonces, si esto no se hace con calidad, vamos teniendo deudas de sueño que al final de la vida no se recuperan, aunque se duerman más horas después

Selenne Verde Tinoco

Especialista de la UNAM

El ataque de las pesadillas en el confinamiento

Debido a todo lo que está pasando por el Covid-19, la gente está llegando a soñar con pesadillas o con una sensación de sueño no agradable, lo que se debe a que no tiene contacto social con sus seres queridos ni realiza sus actividades cotidianas, como salir de casa.

“Todo esto, lo que está provocando es que me lleve la presencia de emociones o sensaciones no agradables a mi sueño. Lo que pasa es que la gente presenta pesadillas en una etapa que no es la reparadora, si bien sabemos que en la noche transcurren diferentes etapas del dormir, cuando yo estoy teniendo pesadillas o una sensación de actividad onírica no agradable, estoy en un periodo de un sueño no reparador”, indica Verde Tinoco.

En cambio, cuando la persona recuerda su sueño y su contenido es de actividad onírica agradable, es porque se tuvo durante el sueño MOR.

La doctora asegura que es muy importante que cuando se estén teniendo pesadillas, la gente se auxilie de la respiración y de la imaginación para que esta actividad onírica disminuya y no provoque síntomas de ansiedad.

“La alteración en el estado de ánimo puede ocasionar problemas de concentración, es decir, si yo tuve una noche de un sueño no reparador en donde mi actividad onírica no fue agradable y amanecí con algo de cefalea, durante el día me voy a sentir irritable y cansado”, comenta la especialista.

Verde Tinoco indica que es muy importante soñar, porque es cuando se está llegando a la etapa de sueño MOR, de restauración del cuerpo; además, dice que es óptimo que la gente recuerde sus sueños.

“Cuando son agradables estamos llegando a la última etapa del sueño, cuando no lo son están sucediendo en una etapa de sueño ligero, en una transición, entonces, si la gente está teniendo una mala calidad de sueño, se debe a todo el bombardeo de información y al confinamiento por el Covid-19”, señala.

Combatir el problema

Si bien, es muy importante tener una continuidad en los horarios de sueño, aunque las personas se encuentren en confinamiento, hay otros puntos para tomar en cuenta y lograr un sueño de calidad.

La especialista de la UNAM sugiere hacer ejercicio durante el día, porque si se hace en la noche, lo único que se provoca es que la persona sea hiperactiva, lo que hará que se le dificulte más iniciar su sueño.

“Hay que tener cuidado con las cenas copiosas. No tener un consumo abundante de carbohidratos ni de grasas, porque esto también puede retrasar el tiempo en el que me quede dormido. Debemos tener horarios específicos de comidas”, sugiere la doctora.

Además, existe mucha gente que acostumbra a llevarse sus aparatos tecnológicos a la cama, como celulares o tablets, estos hacen que se tarde más tiempo en quedarse dormida, porque mandan una señal al cerebro que lo activa.

También, dice la experta, el consumo de café o de refresco de cola horas antes del sueño hace que sea más difícil dormir.

Siguiendo estas indicaciones, la doctora Selenne Verde Tinoco afirma que se conseguirá un sueño de mejor calidad que repercutirá en la salud de las personas de manera favorable.

“Si no promovemos un sueño saludable de manera temprana, podemos desarrollar enfermedades a largo o mediano plazo”, indica.

¿Dolor de cabeza al despertar?

Gran porcentaje de la población está presentando problemas de estrés y ansiedad por el confinamiento que se está viviendo. La gente se va a la cama con preocupaciones, entonces, aunque pareciera que van a dormir, no resulta así.

“Lo que hace esto es que trabaje mi cerebro y que no descanse de manera adecuada, eso puede provocar síntomas de cefalea; sin embargo, si también sentimos la boca seca o tenemos la sensación de un sueño no reparador, puede tratarse de un trastorno del sueño secundario, por ejemplo, que yo ronque o tenga respiraciones pausadas por la noche”, explica la doctora de la UNAM.

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