La diversidad de peces de agua dulce en el mundo es fundamental para la salud, la seguridad alimentaria y el sustento de cientos de millones de personas; sin embargo, ha sido ignorada por mucho tiempo, por lo que cada vez está viéndose más amenazada.

De acuerdo con el informe Peces olvidados en el mundo, publicado por 16 organizaciones mundiales de conservación de la naturaleza, una de cada tres especies de peces está en peligro de extinción.

El informe asegura que existen alrededor de 18 mil 75 especies de agua dulce, lo que representa más de la mitad de todas las especies de peces del planeta y una cuarta parte de todos los vertebrados en la Tierra.

Se sabe que la pesca de agua dulce es la principal fuente de proteína para 200 millones de personas en Asia, África y América del Sur, además de proveer empleo y medios de subsistencia para 60 millones de personas.

“En ninguna parte, la crisis mundial de la naturaleza es más grave que en nuestros ríos, lagos y humedales, y el indicador más claro del daño que estamos haciendo es la rápida disminución de las poblaciones de peces de agua dulce. Son la versión acuática del canario en la mina de carbón, y debe servirnos de advertencia”, afirma Stuart Orr, líder global de Agua Dulce de WWF.

El problema es tan grave que, de acuerdo con datos internacionales, la biodiversidad acuática disminuye al doble que la tasa de la de los océanos o bosques. De hecho, 80 especies de peces ya se han declarado extinguidas por la Lista Roja de Especies Amenazadas

“A pesar de su importancia para las comunidades locales y los pueblos indígenas de todo el mundo, los peces de agua dulce nunca se tienen en cuenta a la hora de la toma de decisiones en asuntos como la construcción de presas hidroeléctricas, el uso del agua o la construcción sobre llanuras de inundación”, afirma el especialista.

Ante este panorama devastador, Los peligros este año ofrece una esperanza real de que el mundo pueda cambiar el rumbo y empezar a revertir décadas de declive, a través del acuerdo global de biodiversidad de la Conferencia de la Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB) en Kunming, China.

“La buena noticia es que sabemos lo que se debe hacer para proteger a los peces de agua dulce. Asegurar un Nuevo Acuerdo para los ecosistemas de agua dulce del mundo devolverá la vida a nuestros ríos, lagos y humedales en mal estado. También permitirá recuperar especies de peces de agua dulce que están en peligro, asegurando el alimento y empleo para cientos de millones de personas, así como salvaguardar los valores culturales e impulsar la biodiversidad y la salud de los ecosistemas de agua dulce que sustentan nuestro bienestar y prosperidad”, opina Orr.

Los peligros de perder a los peces

El informe destaca la devastadora combinación de amenazas a las que se enfrentan los ecosistemas acuáticos y los peces que viven en ellos:

  • La pesquería de hilsa (arenque indio) en el río Ganges, aguas arriba de la presa Farakka, desplomó su rendimiento de 19 toneladas/ año a sólo una tonelada/año después de la construcción de esa presa en la década de 1970.
  • La caza furtiva de caviar ilegal es la razón por la que los esturiones están entre las especies más amenazadas del mundo; mientras que la anguila europea, en peligro crítico, es una de las que más sufre tráfico ilegal.
  • Las cuotas de pesca excesivamente altas en el río Amur de Rusia contribuyeron a una terrible caída en la mayor explotación de salmón del país, lo que provocó que no se encontrara salmón Chum en las zonas de desove en el verano de 2019.

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