Las romerías que se instalan en las inmediaciones de los mercados en vísperas de celebraciones como Día de Muertos y Navidad reúnen parte de la riqueza cultural de la Ciudad de México, pues, además de la actividad comercial, tienen como fin conservar las tradiciones. 

A un mes de Nochebuena, la Central de Abasto de la Ciudad de México ya inauguró su Romería Navideña. El año pasado, la pandemia de COVID-19 impidió su instalación, pero este 2021 estará en el corredor ecológico de la calle Cazuelas las 24 horas del día. 

Uno de los significados de romería es “gran número de gente que afluye a un sitio”. En la Central de Abasto, el espacio es al aire libre, pero es necesario mantener medidas sanitarias como el uso de cubrebocas y gel antibacterial así como mantener la sana distancia. 

“Esta romería representa la fase final de la cadena de suministro de estos productos que son posible gracias al trabajo de miles personas”, dijo Marcela Villegas, coordinadora general de Central de Abasto, en el recorrido de inauguración. 

La gente podrá encontrar mil 100 espacios comerciales con productos de temporada como flores de nochebuena, árboles de navidad, piñatas, nacimientos, esferas y artículos para la decoración de los hogares. La mayoría son de origen local y nacional, elaborados de forma artesanal. 

¡Dale, dale, dale! 

“Dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino” es la canción popular para romper la piñata. En la Romería Navideña de la Central de Abasto de la Ciudad de México, Ismael Álvarez se dedica a elaborarlas y venderlas. 

“Es una tradición y una fuente de trabajo que año con año venimos practicando”, dice en entrevista con Reporte Índigo quien desde febrero, marzo y abril comienza a hacer las ollas de barro y los picos de cartón. En agosto le coloca el papel china y metálico. 

Álvarez considera que romper la piñata es un momento de diversión para chicos y grandes aunque los picos representen los siete pecados capitales y golpearlos a palazos signifique acabar con ellos. 

“La invitación está abierta para todo público para que nos puedan apoyar y vengan a conocer lo que se ofrece aquí en el mercado, aquí va a encontrar todo lo que busca”, alienta el comerciante de la alcaldía Tlalpan. 

Nacimientos artesanales 

De óleo, cerámica, yeso, barro, pasta y de resina son algunos de los nacimientos que pueden encontrarse en el puesto que atiende Benita Rosenda González Salinas, quien tiene 59 años de edad y 49 años trabajando estas figuras. 

“Anteriormente nosotros las elaborábamos, hoy ya no porque los años pasan y ya no puede uno ponerles las pestañas o pintar”, comenta la vendedora que es intermediaria entre los productores que todo el año trabajan haciendo las artesanías para venderlas sólo en dos meses: noviembre y diciembre. 

En entrevista con Reporte Índigo, González Salinas cuenta que lleva 28 años continuos ofreciendo sus productos provenientes de Jalisco y el Estado de México en la Central de Abasto de la Ciudad de México, salvo el año pasado que la pandemia de COVID-19 lo impidió. 

“Hoy estamos esperando las ventas para que no se pierda el trabajo de los mexicanos, para que sigamos adelante porque si nosotros no compramos los productos, nosotros mismos detenemos la economía”, menciona. 

Benita Rosenda define su negocio como una cadena para sostener familias. Asegura que seguir esta tradición de colocar un nacimiento y arrullar al Niño Dios levanta la fe 

Un pesebre para el Niño Dios 

Año con año Laurencio Velázquez Amaro va desde el Estado de México a la Romería Navideña de la Central de Abasto a vender casas y pesebres de madera de todos tamaños para el Niño Dios. “Nos hacen el gran favor de obsequiarnos este espacio para venir a vender nuestros productos navideños para alegrar los corazones de los hogares”, refiere. 

Velázquez Amaro señala que se trata de una doble tradición: la mexicana y la familiar, pues sus hijas e hijos también se dedican a este trabajo artesanal que comienza en enero con el procesamiento de la madera. La elaboración comienza seis meses antes de diciembre. 

“La pandemia sí nos afectó económicamente, incluso se han muerto algunos familiares de nosotros en el pueblo y sí se siente el atraso pero por la misma necesidad seguimos trabajando”, afirma el vendedor que, desde una pieza, se compromete a darle precio de mayoreo a los compradores con tal de que no adquieran estos productos importados o en internet. 

Esferas para el arbolito 

Silvia Pérez se dedica a la fabricación y venta de esferas para el árbol en la Romería Navideña de la Central de Abasto de la Ciudad de México. 

“Contamos con esfera de cristal, de plástico en diferentes tamaños, de diseño que ya vienen personalizadas, de tubo y de cajita a diferentes precios, árboles de madera, centros de mesa a base de esferas”, promueve sus productos en entre-vista con Reporte Índigo. 

Pérez reconoce las afectaciones de la pandemia de COVID-19 ya que el año pasado no pudieron vender. Y aunque este 2021 sí se instalaron, no sabe si las ventas van a funcionar.

“Ojalá que nos sigamos cuidando, independientemente de que se reanuden las actividades al 100 por ciento”, invita. 

La vendedora también hace un llamado a mantener tradiciones como poner el árbol de Navidad en esta época decembrina. 

“Yo considero que sí es importante que no se pierda la tradición porque año con año mucha gente se va a lo moderno y esto es cultura general”, expresa.