Latinos y digitales

Lo importante es leer. En países de Latinoamérica –incluido México– aún hay un largo camino que recorrer para estar a la par de naciones como Alemania, en los niveles de lectura.

Sin embargo, poco a poco se ha incrementado el índice de lectores e inclusive han aumentado las ventas de formatos electrónicos. De acuerdo a un estudio de Bookwire, la venta de e-books (libros electrónicos) de las editoriales de América Latina aumentó 110 por ciento entre 2015 y 2016. Esto tomando en cuenta la recaudación de las ventas de más de 200 compañías editoriales latinoamericanas.

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Millones de dólares en ventas generaron los libros impresos en México
El formato digital ya no es una amenaza para editoriales, sino una oportunidad de negocio

Lo importante es leer. En países de Latinoamérica –incluido México– aún hay un largo camino que recorrer para estar a la par de naciones como Alemania, en los niveles de lectura.

Sin embargo, poco a poco se ha incrementado el índice de lectores e inclusive han aumentado las ventas de formatos electrónicos. De acuerdo a un estudio de Bookwire, la venta de e-books (libros electrónicos) de las editoriales de América Latina aumentó 110 por ciento entre 2015 y 2016. Esto tomando en cuenta la recaudación de las ventas de más de 200 compañías editoriales latinoamericanas.

“Tanto los editores de grupos grandes, cuya experiencia digital comenzó antes, como los independientes están finalmente dejando de ver al libro digital como una amenaza y más como una oportunidad para hacer negocio sin las restricciones impuestas por el papel: atomización de tiros, aranceles, ciclos de vida en librerías”, dijo a El País Aránzazu Núñez, gestor de cuentas de Bookwire en México.

Y agregó que “México es punta de lanza tanto por conectividad como por comercio electrónico y número de títulos. Aunque aún no llega al volumen de Europa, estamos muy cerca de un punto de inflexión, si no es que ha empezado ya”.

De hecho, en este país se venden uno de cada cuatro libros digitales, comparado con las ventas en el resto de países de América Latina.

Sin embargo, pese a la gran demanda y oferta de e-books, el rey de libros sigue siendo el papel (y eso que se estimaba que desaparecería por la llegada de los formatos electrónicos). En la República Mexicana, los libros impresos generaron ganancias de más de 563 millones de dólares, según los datos de Bookwire.

Y es que lo más trascendente es que el hábito de lectura va en incremento en México, un país en el que se lee cuatro libros al año, en promedio, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la información recabada hasta 2015.

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