Con el paso de los años, los rostros de las figuras de Lego parecen ser menos alegres y expresar emociones más “negras”.

Al menos esa fue la conclusión de investigadores de la Universidad de Canterbury, en Nueva Zelanda, luego de analizar miles de piezas de la compañía de juguetes danesa, elaborados a lo largo de más de tres décadas.  

Los investigadores fotografiaron 3 mil 655 bloques miniatura que fueron fabricados entre 1975 –fecha de su lanzamiento– y 2010. 

Luego, identificaron 628 caras distintas y  se las mostraron a 264 participantes adultos, a quienes se les solicitó que las clasificaran de acuerdo a las emociones que representaban (ira, asco, felicidad, tristeza, miedo y asombro). También evaluaron la intensidad de las emociones. 

Aunque 324 rostros fueron evaluados como alegres, por encima de los 192 que los participantes consideraron que expresaban enojo, “podemos observar una tendencia histórica de que (…) la proporción de caras enfadadas aumentaron. Nos da la impresión de que las temáticas se han basado cada vez más en conflictos”, escribieron los investigadores en el estudio. 

El gerente de comunicación de Lego, Roar Rude de Trangbæk, dijo al diario británico The Guardian que cada juguete fabricado pasa por manos de expertos infantiles, además de que Lego también consulta a psiquiatras infantiles, padres y maestros. 

“El conflicto entre el bien y el mal no es nada nuevo”, dijo Trangbæk. “Pero los personajes siempre tienen el clásico humor Lego. Los buenos siempre ganan al final”.