Elena Poniatowska, Elisa Carrillo, Yalitza Aparicio, Alejandra Frausto y Beatriz Gutiérrez Müller son parte de las mujeres que representarán este nuevo año.

Empezó 2020 y con él 12 meses dedicados al histórico legado de Leona Vicario (1789-1842), una mujer que, gracias a su lealtad y compromiso con la Independencia de México, sigue siendo un ejemplo a seguir para las mexicanas en la cultura nacional.

Para la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, el recuerdo de Vicario remarcará, en este nuevo año, la carrera y el esfuerzo que las mujeres de la época actual siguen compartiendo para el bien común.

Y aunque han sido múltiples los nombres de las mexicanas que han marcado la historia del país por sus logros en literatura, música, danza y funciones públicas, este año nombres como Elena Poniatowska, Yalitza Aparicio, Elisa Carrillo, Alejandra Frausto y Beatriz Gutiérrez Muller seguirán dando de qué hablar tanto por sus declaraciones como por sus reconocimientos a nivel internacional.

El rostro de la cultura nacional: Alejandra Frausto

La secretaria de Cultura federal ha demostrado su apoyo a las mujeres, los pueblos originarios, a la comunidad LGBTIQ+, así como a los niños, niñas y jóvenes mexicanos con igualdad, inclusión y respeto, brindándoles oportunidades culturales y artísticas.

Uno de los proyectos que seguirá representando su trabajo como funcionaria pública es Cultura comunitaria, con el cual busca acercar, con diferentes ejes de trabajo, actividades artísticas a zonas de alta peligrosidad del país, alejando a los niños y jóvenes de malos pasos.

Entre los retos que la secretaria cultural tiene para este nuevo año es seguir influyendo en el Poder Ejecutivo para que la cultura en el país no sea desamparada y los mexicanos puedan seguir disfrutando de la libertad de expresión al interior y al exterior de recintos culturales.

La voz de los olvidados: Yalitza Aparicio

La joven que alcanzó el estrellato en 2018 por interpretar a una empleada doméstica en la película de Alfonso Cuarón, Roma, es hoy una de las mujeres que le da voz a los olvidados, a las comunidades originarias mexicanas que esconden su lengua y costumbres debido al recibimiento de discriminación.

“Que ningún niño o niña crezca avergonzado de sus raíces. Que sepa hablar una lengua indígena es motivo de orgullo (…) Las lenguas indígenas son una riqueza de conocimientos y tradiciones”, declaró a finales de diciembre Aparicio ante Naciones Unidas, reforzando su cargo como embajadora de Buena Voluntad de la ONU.

Pero además de ser una representante clave para impulsar la riqueza cultural que tienen los pueblos originarios, Aparicio también está detrás de la lucha por la eliminación a la violencia contra la mujer, enfatizando que es gracias al sexo femenino que todos tienen una vida por la cual deben luchar y sentirse orgullosos.

La dama al mando: Beatriz Gutiérrez Müller

La periodista pasó a la historia por ser una de las primeras damas que pidió no ser llamada como tal, sino como lo que es: una mujer que busca el bienestar social de un país.

Una de sus metas es crear un México lector, por lo cual ha impulsado esta actividad, que disminuyó con el paso de los años, en todos los rincones de México, para que ningún niño, joven y adulto se quede sin un libro en la mano.

Además, su atención hacia la música típica y característica de México la han hecho promotora de la cultura nacional, compartiendo escenario con músicos, intérpretes y bailarines de diferentes parte del Estado.

Y aunque Gutiérrez Müller ha representado ser un personaje en busca de conciliaciones políticas y sociales, ha levantado la voz en repetidas ocasiones para enfrentar las críticas que escritores como Mario Vargas Llosa han realizado contra el gobierno de la Cuarta Transformación (4T).

La impulsora de la danza: Elisa Carrillo

La primera bailarina del Ballet Estatal de Berlín ha sido una de las mexicanas que más ha buscado demostrar la riqueza cultural que heredó de su país en el exterior.

Su pasión, agilidad y lealtad por la danza la hacen hoy la directora de la Compañía Nacional de Danza que más se ha comprometido con internacionalizar el talento mexicano, pues, según ha asegurado, los bailarines mexicanos deben ser igual de reconocidos que otros artistas de Europa y América.

“Deseo que tengamos una nación con mucha cultura, que se lleve a todos los rincones y que todos los ciudadanos tengamos acercamiento a los espectáculos”, compartió la bailarina a finales del año pasado, en sus redes sociales.


Carillo busca que los bailarines mexicanos sean reconocidos a nivel internacional

El compromiso de la originaria de Texcoco por enaltecer la danza se vio reforzado luego de que fue reconocida por dos de los premios más importantes de su gremio, el Alma de la Danza y el Benois de la Danse, posicionándola como la mejor bailarina de América Latina.

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