La noche del domingo la televisión se vistió de gala con la 64 entrega de los Premios Emmy en Los Ángeles, California. “Homeland”, fue la producción que más premios se adjudicó, incluyendo Mejor Serie Dramática. La serie creada por Gideon Raff destronó a “Mad Men” a pesar de haber estado nominada a 17 categorías, rompiendo así la racha ganadora que tenía (hubiera sido su quinta victoria consecutiva). 

“Homeland” muestra el más puro estilo de drama e intriga de la televisión estadounidense, con una fórmula muy gastada, pero bien contada y producida. En ella destaca una dupla (elemento clásico pero acertado) conformada por una agente de la CIA, “Carrie Mathison” (Claire Danes) y “Nicholas Brody” (Damian Lewis), un militar estadounidense sospechoso de preparar un atentado terrorista contra Estados Unidos.

Si se mezcla el drama, con el thriller y guerra en vísperas de las elecciones estadounidenses, se obtiene lo que se vio la noche del domingo: “Homeland” a la cabeza de las series de TV.

Tal vez sea una de las razones por las que “Mad Men” se bajó del pedestal este año, a pesar de tener una trama “retro” y distinguirse por sus buenas actuaciones y su guión.

Ambientada en la Nueva York de los 60 y con el universo de la publicidad como entorno principal, esta emisión intentará mantenerse entre las mejores y desbancar a la “guerra”, con su segunda temporada que estará al aire en Estados Unidos a finales de septiembre.

Prueba de que el público está girando la mira de la preferencia hacia las tramas que involucran problemas y situaciones de conflictos “humanos”, como una oficina dentro del universo de la publicidad, la guerra y el suspenso que se vive en países como Estados Unidos y el “miedo” sembrado hacia posibles ataques terroristas y los problemas familiares con un toque de comedia y melodrama.

Otro ejemplo de que la política y el drama están en boca (y ojos) de todos es “Game Change”, que narra la trayectoria de Sarah Palin en 2008 (encarnada por Julianne Moore) que obtuvo el premio  a la Mejor Miniserie este año.

Por su parte, y para sorpresa de ninguno, “Modern Family” se llevó a casa cinco galardones, entre ellos –por tercera vez consecutiva– el de “Mejor Serie de Comedia”. 

¿Y la ciencia ficción?

¿Qué sucedió con la ciencia ficción y los dramas juveniles este año? 

Año con año, unas arrasan, otras sorprenden y pocas se van quedando fuera de las favoritas del público, los medios, la crítica y en consecuencia, de los premios. 

“Game of Thrones”, por ejemplo, la popular serie de fantasía medieval está entre las favoritas de los ratings (basta recordar el revuelo en redes sociales durante el final de su segunda temporada en abril de este año), pero no se llevó nada. 

Se puede intuir que la ciencia ficción y tramas como las de “Glee” o “Breaking Bad” están estancadas si de crítica o galardones se trata.  

Ojo, eso no significan bajos ratings o que estén al borde de ser canceladas. Simplemente que no por ser favoritas del público, lo serán de los premios, aunque suene lógico y “natural”.