Desde su infancia, David Huerta siempre estuvo rodeado de libros y de la palabra, gran parte se debió a su madre, la escritora Mireya Bravo Munguía, y a su padre, el poeta Efraín Huerta, gusto con el que creció de manera orgánica.

Ahora, esas letras, mismas que dedicó al estudio del lenguaje, a la vida y como una herramienta para restablecer el vínculo de lo humano, quedarán como su gran legado, pues la mañana de ayer el autor de “Incurable falleció a los 72 años.

Huerta se definía como un lector de prosa narrativa y ensayística, cinéfilo, ensayista y espectador de pintura; viajero, aunque le hubiera gustado haber conocido más lugares del mundo; militante político, aficionado a los deportes y como músico frustrado y melómano de tiempo completo.

Además, también fue periodista y profesor en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

En una entrevista para la Secretaría de Cultura, el intelectual mexicano reveló que tardó años para encontrar su voz como poeta, pero una vez que la descubrió jamás la soltó.

“La voz del poeta es la que sale desde el cuerpo, hasta con la que dice ‘buenos días’; la poesía es la forma de expresión que está concebida para los oídos, para los ojos, la inteligencia y para la boca; encontrar tu voz es hacer la paz con la propia voz”
David HuertaPoeta

En esa misma charla, compartió que la poesía no sirve para ganarse el respeto, dinero o hacerse famoso, sino para que las personas aprendan a vivir en la soledad de su mente.

“La textura interior está hecha de palabras, entonces, quienes manejan bien las palabras son los poetas, los buenos poetas, por eso nos permite asomarnos en la vida interna, la vida mental. Para eso sirve, si es que sirve para algo”, indicó.

Lamentan la partida de David Huerta

Ante la noticia del deceso del poeta, ensayista y traductor David Huerta, originario de la Ciudad de México, diversos artistas y escritores le dedicaron unas palabras.

A través de su cuenta de Twitter, Alejandra Frausto, secretaria de Cultura federal, dio su pésame a sus familiares. “Lamento profundamente el fallecimiento de David Huerta, uno de los escritores más destacados de las últimas décadas. Mi pésame a Verónica, su familia y amigos. Maestro, gracias por la poesía”, escribió.

Por su parte el escritor Alberto Chimal dedicó unas palabras a quien fuera su maestro: “Me avisan que murió David Huerta, una persona muy querida, y por encima de todo, gran poeta de México”.

La escritora Alma Delia quiso recordarlo citando unos versos de “Incurable”, considerado como uno de los grandes poemas de la literatura en español.

“A lo hecho hemos dado un pecho pobladísimo… Qué límites ardieron por aquí, por estas manos, esta boca, estas cadencias de escribir. Queda el amor, queda el espíritu de unas rayas que nada supieron del crimen moridor”, citó.

Al pésame se unieron las escritoras Rosa Beltrán y María Rivera; así como el novelista Benito Taibo.

Un compromiso social

David Huerta forjó nexos con otras áreas estéticas, especialmente, con las plásticas, pues colaboró en obras conjuntas con autores como Gunther Gerzso, Francisco Toledo, Miguel Castro Leñero y Vicente Rojo.

Un ejemplo de ello fue la instalación realizada en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), después de la tragedia de Ayotzinapa. Huerta escribió el poema “Ayotzinapa” (2014), cuyos versos podían leerse en uno de los muros de dicho museo; fue traducido a 23 idiomas.

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