Un hombre con autismo toma una guía telefónica y la memoriza, a detalle, hasta la mitad. Luego, una mesera tira por accidente un estuche de palillos y él, sin pestañear, sabe el número exacto de mondadientes que cayeron al suelo.

Esta y otras escenas de la película Rain Man (Barry Levinson, 1988), titulada en español Cuando los hermanos se encuentran, causaron mucha confusión acerca de las personas con autismo. En ese entonces, el tema de la salud mental se encontraba muy por debajo del interés popular.

Priscila García Castro, de la Escuela Normal de Especialización, comenta en entrevista con Reporte Índigo, que no todas las personas con autismo tienen un coeficiente intelectual alto como se suele pensar. De hecho, explica que, en algunos casos, presentan discapacidad intelectual.

El autismo no es una enfermedad, es una alteración neurobiológica que se caracteriza principalmente por la incapacidad de relacionarse con las demás personas al igual que las alteraciones en el lenguaje”, afirma. Además, Priscila García desmiente que, como en la cinta, las personas con autismo no puedan expresar sus emociones.


Es un mito que las personas con autismo no tienen emociones, ellos demuestran afecto hacia sus padres o personas más cercanas. Es verdad que les cuesta trabajo demostrar lo que sienten, pero esto no quiere decir que no tengan emociones

Priscila García Castro

Escuela Normal de Especialización

Rain Man no sólo ganó el Oscar a Mejor Película, Dustin Hoffman se llevó la estatuilla a Mejor Actor por su interpretación, la cual basó en Kim Peek quien padecía el síndrome de Opitz Kaveggia y no autismo.

Por ello, el personaje ficticio de Huffman en realidad no es autista pues se basa en aquel síndrome vinculado al cromosoma X y que se caracteriza por una conducta hiperactiva y una memoria fuera de lo común.

¿DE QUÉ VA?:

Charlie Babbit (Tom Cruise) entabla una rara relación con el hermano autista que nunca conoció, Raymond (Dustin Hoffman), y quien heredó la fortuna de su padre.

LO BUENO: LA REFLEXIÓN SOBRE EL AUTISMO

La mente detrás de la película no es el director Barry Levinson, sino el guionista Barry Morrow. La idea original, y la propuesta de llevarla a la pantalla grande, fue de este hombre quien tras ganar el Oscar le obsequió la estatuilla a Kim Peek, del cual se basa la cinta.

Peek padecía el síndrome de Opitz Kaveggia. Y llegó a memorizar 12 mil libros, lo que llamó la atención de Morrow, por lo que lo entrevistó. Al finalizar el encuentro, el guionista escribió la historia de la película, misma que sería dirigida por Levinson.

Este emotivo acercamiento es la esencia del largometraje, que también ganó dos Globos de Oro, porque la incitación a reflexionar sobre la diversidad y la inclusión se materializan en un personaje, el de Tom Cruise. Charlie Babbit evoluciona de la ignorancia e indiferencia a la aceptación y empatía con una persona que tiene autismo.

La prensa internacional laureó el filme por su impacto, totalmente, emocional. Y no hay duda. La historia, escrita por Morrow, encuentra a dos personajes contrarios. Dos hermanos separados a los pocos años de nacer.

La dualidad planteada desde el guion entre estos dos personajes no es simple y sin chiste, todo lo opuesto. El carisma de Cruise y el talento de Huffman dan aliento a una narrativa que corre sin problemas y con interés de por medio.

Al muy estilo de película ochentera, Rain Man recurre a la tradición fílmica de aquellos tiempos. Planos directos y sin tanto preciosismo, personajes egoístas que enfrentan pruebas, un coqueteo al género road movie y música compuesta por Hans Zimmer basada en un piano que apenas se nota.

Estos elementos envuelven, de nuevo, la historia que en todo momento no deja de aludir a la reflexión en el espectador. Por ello, su conmoción fue tal que promovió varios mitos acerca del autismo.

LO MALO: LOS MITOS SOBRE EL AUTISMO

Todo tema delicado debe ser manejado con responsabilidad de acuerdo a la ética del autor. Rain Man es ejemplo de ello. No fueron pocas las veces que Joaquin Phoenix y Todd Phillips hablaron sobre la preocupación por la indiferencia hacia personas con trastornos mentales evidenciada en la película Joker (2019).

Sin embargo, en Rain Man se promueven descaradamente mitos acerca del autismo, primordialmente la falta de emociones que tiene el protagonista interpretado por Dustin Huffman.

Si bien su actuación es colosal, el personaje de Huffman motiva a la ignorancia y los estigmas sobre las personas con autismo, situación fraguada desde el guion hasta la dirección. El único error de la cinta.

RECOMENDACIÓN: 4.5 ESTRELLAS DE 5 (RECOMENDABLE PARA REFLEXIONAR)

*Cinéfilo: esta es mi percepción, pero leo tu opinión en la caja de comentarios.

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