La rabia, el valor, el humor y la esperanza del levantamiento de 1969 de la comunidad LGBTTTIQ+ son capturados en la ópera Stonewall.

Al caer el sol, las personas de la comunidad LGBTTTIQ+ se congregaban en uno de los pocos refugios que existían en la ciudad de Nueva York durante los años 60 y principios de los 70, del siglo XX, era un espacio donde existía la libertad de ser ellas y ellos mismos.

No obstante, la noche del 27 de junio de 1969 marcó un hito para la comunidad, cuando una redada de la policía desembocó en enfrentamientos entre agentes y clientes, quienes dijeron basta. Este hecho es uno de los más relevantes dentro de los movimientos por los derechos civiles, ya que con la celebración de su aniversario comenzaron las llamadas “marchas del orgullo”.

Con la finalidad de conmemorar este evento, Iain Bell y Mark Campbell crearon Stonewall, propuesta operística que llegará a México bajo la dirección musical de Antonio Azpiri y la dirección escénica de Fernando Gómez Pimentel.

La puesta en escena cuenta con la asesoría orquestal de Samuel Pascoe, así como la participación especial de la Orquesta Diversidad CDMX, el Coro Gay Ciudad de México y la compañía de danza México de Colores

“Es una oportunidad de poder escuchar esta ópera, porque sólo se ha hecho una vez, en 2019; música de alta calidad, es bellísima, con personajes muy cercanos a lo que conocemos hoy en día, fácil de ser identificados en nuestra comunidad. Creo que va a dejar mucho por comentar para bien, se va a hacer una gran resonancia alrededor de este evento”, comenta Antonio Azpiri a Reporte Índigo.

Stonewall es una ópera escrita en un acto y dividida en tres partes; la primera narra las historias de 10 personajes principales: Maggie, una lesbiana que sufre abuso por parecer masculina; Carlos, un profesor recién despedido por tener un “estilo de vida” diferente; Andy, un adolescente sin hogar; y Troy, un bailarín que se dedica a extorsionar a hombres que asisten al bar.

También se conocerá a Renata, una drag; Edward, un economista de clóset; Leah, una lesbiana judía que ha sido sometida a terapias de conversión por electroshock; Sal, un gerente del bar coludido con la mafia; Sarah, una hippie transgénero que cumple un año de transición y Larry, el jefe de la policía.

“El eje y la heroína de esta historia es Maggie, una chica muy fuerte que se expresa como quiere, sin miedo y tiene la capacidad de luchar por lo que es ella. En la primera escena la vemos entrar al tren y cómo un señor le grita una grosería, ella se defiende, lo golpea y lo deja en el suelo.

“Después está un profesor dominicano, una población que ha sufrido mucho en Estados Unidos, y es incomprendido en muchas ocasiones. Además, está el chico adolescente sin hogar, no tiene dinero para comer y eso es una realidad que vivimos hoy con la comunidad trans, tiene muy pocas oportunidades laborales, por lo que tiene que prostituirse para poder sobrevivir”, explica Azpiri.

La historia de Stonewall está dividida en arias donde cuentan su vida, para así en la segunda parte mostrar cómo los policías llegan a irrumpir en el bar y las consecuencias que derivaron de aquel momento.

Avances y deudas

A casi 53 años de haber sido creada esta pieza operística, Antonio Azpiri sí considera que existen muchos avances y logros para la comunidad LGBTTTIQ+, pero no es un motivo para callar; al contrario, opina que debe existir la fuerza, pues aún existen muchas razones por las cuales luchar.

“Lo veo con las marchas feministas y las veo y entiendo tanto, pero al mismo tiempo no entiendo, porque yo ni siquiera puedo imaginarme lo que han vivido, tanta violencia, feminicidios, ver morir a sus hermanas, hijas, hermanas, y eso me hace reflexionar en lo que nosotros estamos narrando, que es una pequeña parte de lo que en realidad se ha vivido en cuestión de injusticias alrededor de todo el mundo por tantos años”, indica.

“Es la primera vez que dirijo una obra tan grande y completa como ésta, y eso de entrada es un aprendizaje. Hay mucho estrés, inseguridad y miedos. pero de todo eso he aprendido”
Antonio AzpiriDirector musical

Sin embargo, él piensa que nunca es tarde para saber un poco de historia y conocer este hecho tan emblemático de la comunidad.

Por ello, espera que esta pieza tenga eco y provoque un cambio verdadero en la forma de pensar y actuar de la sociedad, pues si de algo está convencido el también cantante de ópera es que el arte es un gran medio para poder expresar este mensaje, porque puede ser un momento muy sensible que provoque la reflexión.

“También no sólo decir ‘qué padre, el mes del orgullo y qué padre es ser gay’, son 53 años donde seguimos sufriendo, siendo aceptados en lugar de ser algo que ya esté completamente normalizado y que no tengamos que sufrir cualquier aprobación y desaprobación, es lo que todavía vivimos.

“O que nos dicen que ya nos podemos casar en diferentes lugares, pero no se trata de eso, a la fecha infancias y adolescencias reprimidas por su orientación e identidad y eso a mí me entristece, han pasado 53 años desde este momento y sigue sucediendo, cada vez menos, se debe reconocer, pero al mismo tiempo hay gente que sigue sin entender”, explica.

Un ejemplo que Azpiri ha visto son las reacciones en las redes sociales, que considera que están repletas de comentarios homofóbicos y transfóbicos; no obstante, expresa que la lucha sigue.

Incluso después de salir del confinamiento por el COVID-19, época en la que por desgracia muchas y muchos tuvieron que enfrentarse a vivir con el miedo dentro de sus propios hogares; así que llevar este montaje al Teatro de la Ciudad, en este año, representa otro compromiso más.

“Tenemos que ser responsables con lo que hemos vivido, porque simplemente no podemos ser hipócritas y hacer como si no hubiera pasado nada en estos dos años de pandemia, pero también tenemos que vivir. Si se dio esta oportunidad de hacer esta producción hagámoslo. No vale la pena tener miedo y esta historia habla de eso, de que el miedo no te lleva a ningún lado, sí hay que madurar y saber actuar con responsabilidad, pero no con miedo”, puntualiza.

Toma Nota

La ópera Stonewall tiene una duración de hora y media y se presentará en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris el viernes 3 de junio, a las 20:30 horas, y el domingo 5 de junio, a las 18:00 horas.

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