Para Ulises Pérez Mancilla, el contacto con el séptimo arte fue casi de manera natural. Desde la primera película que presenció supo que su vida se iba a transformar, más allá de pensar el cine como una profesión, su conexión fue a través del amor.

La experiencia misma de ir a una función, cuando se apagan las luces y el proyector lanza su luz a la pantalla, se convierte en un instante en el que explota de gusto y felicidad, lo que capturó al cineasta mexicano y le motivó para ir tras su sueño, realizar sus propias cintas y participar en la transformación que el lenguaje cinematográfico genera en el público.

“A mí siempre me gustó el cine, incluso antes de que pensara dedicarme a esto. Llegué al cine por casualidad. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UNAM, en el 2004; tomé materias sobre cine con el maestro Gerardo Salcedo, en ese momento él era programador de la Cineteca Nacional y nos dejaba como tarea ir al cine”, comparte Pérez Mancilla a Reporte Ìndigo.

Entre sus trabajos recuerda una entrevista al también cineasta Julián Hernández, en ella hablan sobre su largometraje Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás acabarás de ser amor, ahí surgió con él un vínculo creativo. A los pocos meses Hernández lo invitó a participar en la película El cielo dividido, sería su primera cinta, con ella reafirmó que su camino sería el cine.


Uno de sus próximos proyectos para 2022 es Novenario, cinta que abordará el duelo de unos padres cuando su hijo enferma de VIH, así como llevar a más salas de cine su película Los días francos

Además de poder desarrollar esta gran pasión, se dio cuenta que era la herramienta que buscaba para expresar su voz.

“Me enamoré del cine completamente y aquí sigo, tengo alrededor de 16 años trabajando en el cine mexicano y el sentimiento sigue siendo el mismo”, expresa.

A lo largo de su trayectoria cinematográfica, con tres cortos y una ópera prima, uno de los temas constantes que ha abordado es la familia, que se ve plasmado en todas sus cintas, pues, cuenta Ulises Pérez Mancilla, que al crecer en una familia muy tradicional: mamá, papá e hijos, siempre quiso acercarse a otros núcleos con los que se ha relacionado a lo largo de su vida.

“Me causaba inquietud, uno crece con la idea de que la familia es la unidad social, y me parece interesante ahondar en todos estos matices que no son uno solo, no es un solo camino, la familia no es una, como muchos crecimos así pensándolo, es una diversidad y me gusta enfocarme en esa disección de explorar todos los caminos y posibilidades que pueden haber”, platica.

Bajo esta idea surgió su ópera prima Los días francos, cinta que cuenta la historia de una madre soltera y la necesidad de replantear su maternidad, la cual se genera a partir de una crisis existencial y económica.

Próximos proyectos de Ulises Pérez Mancilla

De esta manera, el trabajo de Ulises Pérez Mancilla se ha plasmado desde la visión del núcleo familiar e íntimo, sus consecuencias y cómo afecta ese primer contacto, desde lo más profundo hasta el exterior.

“Mis siguientes trabajos vienen mucho de eso, los temas que voy a abordar en mis siguientes trabajos son la familia, los vínculos que hay, las enfermedades, el duelo, temas que me interesan”, abunda.

Ejemplo de ello es su más reciente cortometraje Más mañana que otra vez, donde el cineasta nuevamente retoma la historia de una familia, acompañándola de la temática LGBTTTIQ+.

En esta pieza profundiza sobre la diversidad sexual y de género, todo narrado a través de la historia de los personajes y sus vínculos familiares, los cuales, indica, muchas veces se ven coartados en este tipo de narrativas.

Más mañana que otra vez, da pie a un trabajo documental, en el cual ya también está trabajando. Actualmente lleva la primera etapa del rodaje, mismo que espera pueda concluir para este año.

Con este proyecto busca abogar por los derechos de las personas que viven con VIH. Este trabajo aún no cuenta con algún título pero espera, igualmente, concluir su investigación y la grabación del material para este año.

“Son temas que me interesan, yo soy gay y VIH positivo, así que para mí el cine es una herramienta para expresarse, manifestarme y contar historias que me importan y nacen desde la entrañas, así que voy a seguir por ese camino”, cuenta.

Un crecimiento profesional y personal

Hacer del séptimo arte su bandera de expresión ha sido la forma en la que Ulises Pérez Mancilla ha llevado su mensaje al público, pues él cree que el cine es una de las mejores formas para generar un cambio en la sociedad.

Y aunque su camino no ha sido fácil, realizarse en esta disciplina ha sido una de las cosas que más agradece.

“Es un trabajo de tiempo, siento, por ejemplo, muchas de estas historias han estado desde siempre, que he querido contar, pero hay que dejar que germinen y eso es parte del proceso de creación, el cual, en mi caso, va acompañado con lo personal, me gusta trabajar así.

“Para mí es una herramienta de trabajo que a la vez me ha permitido crecer como persona y me ha ayudado a contar con más claridad y el cómo las quiero contar. Es un proceso largo, amplio, de mucho trabajo”, indica.

Y, al tratar temas sensibles en sus cintas, el cineasta comparte que para poder llevarlas a cabo ha contado a lo largo de estos años con una red de apoyo.


“Es una gran satisfacción y una reafirmación constante de que elegí el camino correcto, a pesar de que no es fácil, al contrario, es duro y cruel en muchos momentos, pero saber que estoy aquí y que encontré la mejor manera de expresarme me hace sentir muy satisfecho”

Ulises Pérez Mancilla

Cineasta

“Me he respaldado de herramientas que en la vida cotidiana he encontrado, como terapia, meditación, lecturas o el mismo cine, siempre he pensado que una película no hay manera que te deje indiferente te guste o no”, indica.

Por último, también agradece que el cine mexicano se encuentre en un momento fructífero y en camino constante hacia la consolidación.

“Es impresionante todo lo que se ha logrado en los últimos años, donde las historias que se están contando han quedado ya plasmadas, la era que, como sociedad estamos viviendo en estos tiempos, se han plasmado. Las películas más impactantes y aplaudidas en el último año, Sin señas particulares y Noche de fuego, están llevando los temas que nos inquietan, enojan e indignan, como desapariciones forzadas, el narco”, concluye Ulises Pérez Mancilla.

Un cine en crecimiento

Ulises considera que el cine mexicano viene con mucha fuerza. Aunque no esté de acuerdo con la erogación de los fideicomisos que existían.

“Son políticas públicas que van y vienen, pero quieres seguimos al paso de los años somos las personas que nos dedicamos a hacer películas. A pesar de esas políticas, el cine seguirá manifestándose, financiado o no por el gobierno, pues las voces siguen y encuentran su camino”, concluye Pérez Mancilla.

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