¿Qué pasaría si las espadas láser fueran reales? Simone Spreafico, Nemo Fabio Monticelli y Dago Gianluca Longo, tres amigos italianos, quisieron contestar estar pregunta y crear una disciplina en la que pudieran emular el estilo de lucha de sus películas favoritas: las de la saga “Star wars”.

Aunque tenían conocimientos de distintas artes marciales y esgrima, consultaron a expertos orientales y occidentales en deportes como aikido, judo, Ju-Jitsu, karate y pelea medieval. El resultado fue una técnica que emula a la perfección la práctica de los Jedi y los Sith.

“Una espada láser es completamente diferente que otros instrumentos, tanto en concepto como en uso. La consecuencia es que para luchar con espadas láser no se pueden tomar movimientos de otro tipo de combate”, señala la página Web de la academia. “El resultado de nuestra búsqueda es una técnica 100 por ciento original, pero con inspiración en otros tipos de combate”.

Para enseñar la nueva disciplina, en el 2005 inauguraron LudoSport, una academia en la que hacer deporte es tan importante como lo es divertirse.

“La actividad física requiere compromiso y disciplina, pero es la base para que la imaginación despegue y puedas disfrutar mientras haces ejercicio”, explica el sitio Web. “Ya sea que una persona busque estimulación física o cumplir un sueño que ha sido el de varias generaciones, todos tienen la oportunidad de cumplir sus expectativas”.

LudoSport se encuentra en siete ciudades italianas y está asociada a la Unión Italiana del Deporte para Todos.

La edad mínima para practicar este tipo de lucha es de ocho años y el primer nivel al que se entra es el de “Joven”. Y para pasar al segundo, “Padawan”, se necesita la aprobación del Consejo, que está formado por los tres fundadores de LudoSport. También se necesita haber sido propuesto por el instructor.

Después de pasar varios exámenes, los “Padawan” pueden convertirse en “Jedi” o “Caballero Jedi”, y para ser “Maestro Jedi” o “Gran Maestro”, el nivel más alto, se requiere un nombramiento del Consejo.

Para practicar este deporte no es necesario ser fanático de “Star wars”, aunque los fundadores afirman que “es difícil no volverse fan” después de un tiempo.