Un momento dinámico, con muchos planes y lleno de trabajo es el que vive Franco Noriega. Ciudad de México, Nueva York, y São Paulo son las ciudades entras las que vive este chef peruano que se está abriendo camino llevando como estandarte la comida latina.

El confinamiento provocado por la pandemia de COVID-19, en lugar de ser un obstáculo para Noriega, fue una oportunidad de reinvención. De replantearse dónde estaba y hacia dónde quería ir. Desde 2016 es fundador y dueño del restaurante Baby Brasa, en Manhattan, Nueva York, Estados Unidos. Mientras que en Río de Janeiro, Brasil, tiene Baby Brasa Sports.

“Nosotros tuvimos la suerte de que crecimos 350 por ciento con la pandemia, eso se debió a diferentes causas, definitivamente, suerte fue una de ellas, porque tuvimos la opción de poner como aquí en México mesas en la parte de afuera, como estamos en una esquina colocamos 250 sillas, así que eso nos dio opción de tener casi que la misma operación que con el restaurante funcionando normal”, explica el chef, en entrevista con Reporte Índigo.

Ahora, con la apertura de los lugares y la disminución de las restricciones, Baby Brasa cuenta con servicio tanto interior como exterior, lo cual, comenta Franco, es una locura que los hace exitosos; sin embargo, durante el confinamiento no la pasaron tan bien.

La pandemia le permitió entender a Noriega que puede estar en diferentes ciudades a la vez, que no tiene que estar atado a una sola específicamente, y esa es un poco la manera en la que está viendo últimamente, entre Estados Unidos, México y Brasil.

“Ahora queremos abrir un punto de comida aquí en México, estamos viendo cuál es un poco la mejor opción para hacerlo, buscando socios operadores, así que todavía estamos un poco en el proceso de hacer el sueño realidad, pero nos gustaría en 2022 estar diciendo que estamos abiertos en México”, expresa el peruano.

Amor por la cocina

Franco Noriega asegura que si fuera un platillo sería lomo saltado, porque le encanta el arroz blanco, le fascina la carne y le gustan los sabores asiáticos.

El lomo saltado es el clásico plato peruano por excelencia, el cual tiene una fusión de comida asiática con toques peruanos. Es una receta sencilla que necesita carne, tomates, cebollas, papas fritas, y se acompaña con arroz blanco. También se utiliza vinagre, aceite de oliva y salsa de soya.

“Me considero una persona muy positiva, si me encuentro con una pared trato de buscar dónde está el hueco, ver si la puedo subir, bajar o pasar de lado, trato de buscar una solución, creo que eso me caracteriza. Soy ambicioso, siempre quiero más, nunca me satisfago con lo que tengo, soy súper trabajador, un poco workaholic, de vez en cuando. Me encanta innovar, siempre estoy buscando cosas nuevas que me definan, que definan mi estilo y que me saquen de la rutina”, comparte el chef.

Los papás de Franco tienen empresas de comida, por lo que siempre estuvo muy expuesto al mundo de la gastronomía, no solamente del lado de la cocina, sino también del empresarial. Además, considera, que el peruano, al igual que el mexicano, es muy apegado a la comida, porque es parte de su ADN.

“Me acuerdo cuando era chico, mi nana Delfina cocinaba en mi casa y yo siempre estaba como en la cocina con ella y creo que un poco por la relación que teníamos me comencé a meter más en la cocina. Ella me dejaba y creo que gracias a eso inició el amor que le tengo a esto”, confiesa.

Para Franco, una de las cualidades de la comida peruana es su versatilidad, gracias a todas las influencias que tiene, muestras de su historia.

“Somos famosos por la fusión que viene de todas estas diferentes culturas que conviven en el Perú, como, definitivamente, la española; las asiáticas, como la japonesa o la china, y la italiana. Al mezclarse todas estas culturas con los ingredientes que tiene mi país, tenemos 27 climas de los 30 que existen; entonces, todo crece”, afirma Noriega.

La comida de Franco se caracteriza por la simplicidad. Le gusta cocinar cosas que sean rápidas y ricas, que no demoren mucho tiempo, como el lomo saltado, en donde, lo más tardado es freír las papas. Por otro lado, dice, la comida mexicana ha sido de gran inspiración para él en su restaurante de Nueva York.

“En Estados Unidos casi, casi, que se han apropiado de la comida mexicana como si fuera de ellos, entonces, se come todo el tiempo por allá. En Baby Brasa tenemos, por ejemplo, tostadas de atún, que son súper inspiradas en México, o taquitos de pescado, como de las costas”, comparte.

A Franco Noriega le quedan muchos sueños por cumplir, por lo que constantemente está tratando de hacerlos realidad, a través de la preparación. Toma varios cursos de cocina y lee mucho, porque en los libros encuentra un montón de inspiración.

“Creo que por ahora uno de mis mayores sueños es abrir en México un lugar para poder venir más seguido; eso es un poco lo que me gustaría que sucediera este año”, expresa.