Guadalajara, Jalisco .— En la perla tapatía despertó nuevamente el titán del séptimo arte, que año con año se ha gestado con anticipación para dar cabida a una magna celebración de la industria cinematográfica, condecorando a las producciones y celebridades tanto de México como del resto del mundo.

Este 2016 El Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) se congratula de llegar a los 31 años de su realización, contando en su marco estelar con Suiza como país invitado.

La muestra fílmica toma el margen central de las instalaciones de la Universidad de Guadalajara, para posicionarse en el primer cuadro de la ciudad, reactivando el núcleo jalisciense y sus espacios culturales.

16 selecciones conforman el programa oficial del FICG, que también tiene sedes alternativas, en los municipios conurbados de Zapopan, Tlaquepaque y Tlajomulco.

Como parte de la festividad, se reconocerá el talento de celebridades, como Antonio Banderas que recibirá el Mayahuel al Cine Iberoamericano y Ron Perlman quien se hará acreedor del Mayahuel a la Trayectoria Actoral.

México – Suiza: Estrechando

La sinergia que sentó precedente fue Suiza como país invitado, ya que más allá de ser un mero visitante que solo da palabras de aliento trayendo a sus mejores talentos y filmes seleccionados, mostró un claro compromiso en la capital de Jalisco.

El 4 de marzo –mismo día que arrancó el FICG– se firmó un convenio de co-producción entre la Oficina Federal de Cultura de la Confederación Suiza y el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), con el que se pretende impulsar la industria fílmica de ambas naciones de manera bilateral.

Para el 2017 se tiene previsto que este tratado empiece a caminar en ciernes, ya que el oficio firmado entre Jorge Sánchez, director de IMCINE y Louis-José Touron, embajador de Suiza en México, apenas es una carta intención, por lo que se buscará cristalizar producciones suizas a realizarse en tierras aztecas a mediano y largo plazo.

Alfonso Arau: Humor insaciable

Actor, director y comediante inigualable, ha sido el mexicano Alfonso Arau, quien fue galardonado con el Mayahuel de plata la noche de la inauguración del Festival jalisciense.

Con voz entrecortada, una sonrisa humilde y brillo en los ojos, el también realizador de “Un paseo por las nubes” (1995) dijo en la alfombra roja del evento sentirse muy contento por el reconocimiento que se le estaba a unos minutos de entregar, en virtud de sus logros como artista.

De las manos de su hijo Fernando Arau, con la presentación previa de la actriz Angélica Aragón, el cineasta subió al podio del Teatro Telmex y recibió la presea, que en su discurso de agradecimiento empezó a bromear por inercia de su júbilo nato.

“Quisiera que mis palabras de reconocimiento de este generoso premio, de este homenaje, comenzaran con una frase que muchos políticos no pueden decir en sus discursos: me siento muy honrado”, y los asistentes rompieron en risas y aplausos.

Además Arau hizo una analogía en respecto a su edad, en la que argumentaba que en veces los galardones “empiezan a llegar cuando todo el mundo piensa que uno ya esta viejo y ya se va a morir, y la verdad  a pesar de lo que diga el calendario yo viejo no estoy”, ganó las carcajadas de nuevo en el recinto.

Heidi: de vuelta a los clásicos

Como parte de la primera gala nocturna del FICG se presentó “Heidi”, filme de corte familiar basado en el texto homónimo de Johanna Spyri, que ha sido adaptado en diversos formatos audiovisuales, incluido el anime japonés.

A pesar de que la versión que se proyectó se encontraba doblada al inglés, –el corte original es hablado en alemán– la cinta se disfruta debido a la comicidad de sus personajes, que se logró transmitir con los nuevos talentos vocales.

El veterano Bruno Ganz aparece como el abuelo de la niña de los Alpes suizos, dando una actuación modesta sin caer en pretensiones, ya que el peso del largometraje recae en la protagonista infantil encarnada por Anuk Steffen.

La producción contó con 8 millones 800 mil euros para su realización, y utilizó los parajes montañosos suizos por excelencia conocidos por el imaginario cultural.