“¡Que dios le bendiga!”, le dijo una señora a Eduardo Matos Moctezuma, cuando agradecida recibía de vuelta su ejemplar de Tenochtitlán firmado por el autor y antropólogo, quien le respondió: “¡Mejor Huitzilopochtli!” e hizo estallar en risas a los presentes en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), al término de su homenaje.

Una hora antes, con el forzado uso de cubrebocas en el inmueble, se realizó una ceremonia, la mañana del 10 de noviembre, en compañía de colegas y amigos como Javier Garciadiego, Ana Elsa Pérez Martinez, Delia Salazar Anaya, Gonzalo Edmundo Celorio Blasco y Amanda de la Garza Mata, entre otros, quienes lo escoltaban en el presídium.

Eduardo Matos Moctezuma recibió el aprecio, incluso, de personajes como el actor César Costa, quien se dio cita en el MUAC para celebrar al académico de 81 años de edad que recientemente recibió el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales.

Después de los discursos de amigos, de repasar anécdotas y menciones de su trayectoria profesional, el antropólogo que inició los trabajos del Templo Mayor en 1978 tomó los micrófonos para recordar y parafrasear parte del discurso que pronunció en Oviedo, al recibir el galardón de parte del principado de Asturias.

“La Universidad Nacional Autónoma de México, con su historia previa de más de cuatro siglos, ha sido forjadora de miles y miles de hombres y mujeres que a lo largo del tiempo han dado grandeza a México por medio de la ciencia y las humanidades; esta institución es la que propuso mi candidatura para el premio Princesa de Asturias. (…) Quise transmitir un poco los sentimientos y por qué dije las palabras que dije y las cuales están ahí, han quedado y causado cierta repercusión, tanto en España como en México y me congratulo que así sea, porque en ellas he dicho lo que pensaba y lo que he defendido a lo largo de mi vida, muchas gracias”, finalizó el doctor honoris causa de la UNAM.

Al término de la ceremonia, y entregado el pergamino del reconocimiento universitario, se despidió a Matos Moctezuma con el clásico “¡Goya!”, mismo que él entonó y alzó el brazo con gusto; asi recibió una vez más una salva de aplausos.

Tiempos trastornados, resalta en homenaje a Eduardo Matos Moctezuma

Entre los discursos que sobresalieron se encuentra el de Sergio Raúl Arroyo, doctor en Arte y Antropología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia y exdirector general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

“Eduardo ha dicho ‘vivimos tiempos trastornados’, le doy la razón. Ahí están las amenazas matutinas a nuestra endeble democracia, a cualquier indicio de discrepancia o autonomía. Ahí están los esperpénticos despojos de una historia crítica, abusiva y patriarcal, que solo sirve para la autocelebración, pero no para el autoconocimiento. Ahí está la idea de progreso unilineal y destructiva, que tanto puso en duda Alfredo López Austin, a propósito del Tren Maya. Ahí está la desaparición de contextos culturales, y una cuenta de nueve millones de árboles talados.

“Lo hemos platicado, las únicas revueltas admisibles hoy día, son las del oficialismo, las que no están destinadas a subvertir, sino apuntalar”, y así continuó el académico como queja generalizada del actual Gobierno federal.

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