¿Vives en la Ciudad de México? La calle en la que se encuentra tu casa y los lugares por los que pasas cuando vas al trabajo o a la escuela tienen Historia: Tenochtitlán, la Colonia, la Guerra de Independencia, el Porfiriato, la Revolución, el Movimiento del 68… son muchos los acontecimientos de los que cada rincón de la capital es testigo en silencio. Es más que obvio que las leyendas y los relatos abundan. 
 
A poco de que comiencen los festejos del Día de Muertos, Reporte Índigo te cuenta algunas de las historias que toman como escenario la Ciudad de México y que quizá no conocías. 
 
Vive nuestras tradiciones y no dudes ni un segundo de que los lugares que te rodean son grandes. 
 
LA HORMIGA, MENSAJERA DEL FIN DEL MUNDO EN AZCAPOTZALCO 
 
En el centro de Azcapotzalco abundan las construcciones antiguas. En la parroquia o catedral de la demarcación se llevó a cabo una de las últimas batallas de la guerra de Independencia. 
 
Plasmada sobre una de las torres del templo religioso, una hormiga observa a los “chintololos”, como se conoce a los originarios de la delegación, que pasan por el sitio. 
 
Cuenta la leyenda que indígenas a los que los españoles impusieron el cristianismo y el catolicismo participaron en la edificación de esta iglesia, y colocaron la hormiga como un recordatorio del origen del lugar que habitaban, ya que Azcapotzalco en Náhuatl significa “Lugar de las Hormigas” u “Hormiguero”. 
 
Algunos dicen que los indígenas buscaban maldecir a sus conquistadores, y que la figura del insecto se mueve año con año, como si intentara llegar al campanario. 
 
Cuando la hormiga llegue al campanario, dicen los más viejos, el mundo, tal y como lo conocemos, llegará a su fin. 
 
 
LA NOVIA DE LA CASA DE LA CULTURA DE AZCAPOTZALCO 
 
Este inmueble en sus orígenes formaba parte de la parroquia de la demarcación. 
 
Durante el Porfiriato, se decidió usar el edificio como Palacio de Gobierno, sin embargo, ésta también llegó a fungir como Registro Civil. 
 
Aunque en sus espacios ahora se montan exposiciones y niños, jóvenes y adultos mayores tienen acceso a actividades culturales, una visitante que pocos conocen recorre los pasillos durante la noche. 
 
Son los vigilantes del recinto quienes la han visto, vestida de novia, caminar entre los salones de Danza, bajar las escaleras, pasar junto a las fuentes, para finalmente posarse en el tronco de un árbol chueco, ubicado en el jardín del fondo. 
 
Los ciudadanos sugieren que el ente se trata del espíritu de una novia que fue plantada el día de su boda y que no ha podido descansar en paz por la pena que la embarga. 
 
 
LA CASA DE LA TÍA TOÑA, UNA LEYENDA MODERNA 
 
La historia parece haber surgido en los últimos años, pero lo aterrador es que, como puede consultarse en notas informativos de algunos periódicos, la Tía Toña seguía cobrando vidas en años recientes. 
 
El hogar de este fantasma se encuentra en la tercera sección de Chapultepec, en medio de una zona boscosa, muy cerca del panteón de Dolores. 
 
La leyenda cuenta que hace muchos años, la Tía Toña pasaba los días sola en su hogar, hasta que, su buen corazón y la buena fortuna de la que gozaba, le permitieron alojar a algunos niños de la calle.
 
Los pequeños, en lugar de corresponder a los favores de Toña, le hicieron la vida imposible, por lo que un día la mujer, víctima de la locura, los mató a golpes y tiró sus cadáveres a un río cercano. 
 
Al darse cuenta de su acción, la Tía Toña se encerró en una habitación de la que jamás volvió a salir. 
 
A la fecha, curiosos visitan la presunta casa de la Tía Toña, pero llegar no es sencillo: se tiene que recorrer un camino rodeado de vegetación que parece estar destinado a perder a quien lo intenta, para, finalmente, llegar a una zona de barrancos, en donde algunos han caído y han fallecido o han salido heridos. 
 
Cabe mencionar que el bosque que rodea la casa llama mucho por su atención, ya que algunos dicen que se parece al de la cinta de terror “El Proyecto de la Bruja de Blair”. 
 
 
LOS VIGILANTES DE LA UAM AZCAPOTZALCO 
 
Cuentan los trabajadores del plantel universitario que hace años, entre el cuerpo de vigilantes, había uno llamado Encarnación, que cuidaba de las instalaciones cuando la mayoría de los alumnos y profesores se retiraban a casa a descansar. 
 
Encarnación tenía las llaves de todas las puertas e incluso ayudaba a regar lo jardines. 
 
Al inicio de la década del 2000, Encarnación falleció, pero, algunos dicen que no se fue de la escuela. 
 
Cerca de las canchas deportivas y de algunos talleres, miembros de la comunidad sugieren que han visto al señor, realizando sus rondines, como lo hacía en vida.
 
Los animales también son leales a sus dueños, aún cuando se marchan. 
 
Hace algunos años, vigilantes de la UAM eran acompañados en sus recorridos por un perro, que dejó este mundo hace tiempo. 
 
No obstante, trabajadores y estudiantes han escuchado su respiración agitada cuando caminan por lugares solitarios, como si alguien los acompañara para que estén seguros.
 
Para los hijos de quienes laboran en la UAM, la historia es distinta…
 
Se dice que el inmueble en el que se ubica el Centro de Desarrollo Infantil de la institución, en donde los hijos de los empleados pasan sus primeros años de educación, antes era una pulquería. 
 
Ex vigilantes comentaron a Reporte Índigo que quienes pasaban la noche en el sitio, cuidando la seguridad, podían escuchar un par de tacones, pero no le tomaban importancia. 
 
Sin embargo, una historia tenebrosa tuvo lugar cuando una pequeña de preescolar pidió permiso a su maestra para acudir al baño. 
 
A los pocos minutos, la niña regresó llorando y dijo que no podía hacer sus necesidades porque “la señora atrapada en la pared se reía de ella”. El baño se revisó y no se encontró a nadie; la pequeña tuvo que acudir a algunas sesiones con el psicólogo del plantel. 
 
 
LA RATA GIGANTE DE LA MERCED 
 
Finalmente, visitemos uno de los lugares más emblemáticos de la zona centro. 
 
Debido a la actividad comercial de la Merced, la presencia de ratas y otro tipo de fauna nociva no es de extrañar, no obstante, algunos aseguran que la población de roedores ha disminuido drásticamente en los últimos tiempos. 
 
Aunque hay quien dice que lo anterior se debe a fumigaciones, otros adjudican el hecho a una rata del tamaño de un perro. 
 
La leyenda que hace años una madrs adolescente cuidaba a su pequeño bebé, que no dejaba de llorar, al interior de un puesto.
 
La joven, fastidiada, descuidó al bebé por algunos minutos: lo dejó en su cuna. 
 
Al volver a revisar a su niño, lo encontró tirado en el suelo, con la mitad del cuerpo metido en una pared. 
 
La joven intentó levantar a su hijo, pero algo parecía forcejear. Al lograr rescatar al niño, llegó el tenebroso descubrimiento: el brazo del bebé había sido carcomido por el roedor gigante, que al verse descubierto emprendió la huida. 
 
Algunos dicen que la vieron correr, los mismos que dan fe de su monstruoso tamaño.