Identificar a un verdadero psicópata en la vida cotidiana es un reto sumamente complejo.

Ni siquiera la industria de Hollywood a lo largo de su historia ha logrado acertar del todo a la hora de retratar a personajes que reúnan las características de un auténtico psicópata. Una persona que cumple con el diagnóstico de psicopatía no es sinónimo del Dr. Hannibal Lecter, a quien se le considera uno de los psicópatas más famosos fuera y dentro del cine.

El villano de “El silencio de los corderos” muestra una “excepcional y poco realista habilidad para matar personas, especialmente con cuchillas u objetos del hogar”, señalan los doctores Samuel Leistedt y Paul Linkowski, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Libre de Bruselas, en un estudio publicado en The Journal of Forensic Sciences. 

Durante varios años, los científicos estudiaron más de 400 películas que fueron lanzadas a lo largo del último siglo para encontrar las representaciones de psicópatas que fueran realistas.

En el estudio, Leistedt y Linkowski comentan que Hannibal Lecter es uno de los mejores ejemplos de un tipo de psicópata denominado “psicópata elite”, que se ha vuelto muy popular en las últimas décadas. 

Se trata de “un psicópata que exhibe niveles de inteligencia exagerados, modales sofisticados y astucia, a veces hasta llegar a niveles sobrehumanos y supermediatizados”. 

Y aseguran que “por lo general estos rasgos, particularmente combinados, no están presentes en los psicópatas de la vida real”. 

Un psicópata debe reunir ciertos rasgos descritos en el Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R), una herramienta de diagnóstico estandarizada a nivel global creada por Robert Hare, Profesor Emérito de Psicología de la Universidad de British Columbia.

Algunos de estos rasgos son falta de empatía, incapacidad para reconocer emociones propias y para aceptar la responsabilidad de las acciones propias, impulsividad y el egocentrismo de tipo patológico.