El 15 de diciembre de 2004, mientras hojeaba un periódico de circulación nacional, específicamente la sección de Estados, Alejandro Almazán estaba “pescando” noticias en las cuales pudiera profundizar o tomar un tema para investigar a fondo, y hubo una en particular que le captó toda su atención: “Detienen caníbal en Playa del Carmen”.

La información describía que la policía del municipio de Quintana Roo había detenido a un hombre que asesinó y destazó a una persona de la que tenía el firme propósito de comerse su corazón.

Eso estremeció al periodista, sintió que era justo lo que necesitaba para dar un giro en su carrera, y buscó a una colega, que era corresponsal en la entidad para El Universal, Silvia Hernández, ella le pasó el teléfono de René Torres, quien era el director de Playa del Carmen.

Así inició el éxodo y a la vez génesis de la historia que cambiaría la vida de Almazán, porque conoció al homicida trastornado que gustaba de probar la carne humana, logró entrevistarlo y publicar su historia. Así México pudo conocer a fondo a Gumaro de Dios, el caníbal.

En 2007 publicó un libro a detalle con las conversaciones que sostuvo el periodista con el asesino, y ahora, a 15 años de distancia, Almazán vuelve a visitar a este espectro del pasado, en su serie auditiva original homónima, para la plataforma Podimo.

El reportero hace una docuficción en podcast, tomando extractos de la entrevista original para ejemplificar cómo era la voz del caníbal homicida, pero para ahondar y profundizar también hay una recreación de los hechos, y es el actor Humberto Busto quie se encarga de dar vida a Gumaro de Dios.

“Parte de ese interés personal tiene que ver con lo fascinante que me resulta el caso, a Alejandro Almazán lo conocí hace varios años, porque trabajamos en la serie de El Chapo, él formaba parte de la investigación periodística y me había enseñado su libro de el caníbal, que en algún momento queríamos hacerlo película y me voló la cabeza, sobre todo, porque el primer impulso es buscar todo el hecho específico de cuando lo encontraron”, platica el histrión en videollamada.

El formato de podcast, pese a que existe desde hace más de dos décadas, en México apenas logró fortalecerse a raíz de la pandemia, Busto observa que la gran ventaja de la producción auditiva reside en que es inmersiva y además no se requiere de grandes presupuestos como para realizar una serie audiovisual.

“Estamos atascados de material visual, entonces, el darnos un momento, mientras estamos haciendo otras actividades, o bien, inclusive, el momento extremo de no ver cosas y permitir que la imaginación vuele con el sonido, creo que se vuelve un campo interesante que está desarrollándose y que permite hacer historias que quizá no se puedan producir tan inmediatamente a nivel audiovisual”, expresa el actor a Reporte Índigo.

Gumaro de Dios, el caníbal, cuenta con seis episodios, que están en la plataforma Podimo, para suscriptores nuevos se ofrece una prueba gratuita de 14 días, y mensualmente tiene un costo de cuatro dólares, alrededor de 85 pesos, al cambio actual. Se sugiere discreción al escuchar la perturbadora historia del homicida que reporteó Almazán en 2004.

Preparando la audioserie Gumaro de Dios, el caníbal

Almazán personalmente desarrolló los guiones del podcast, incluso, recrea su voz para los momentos cuando entrevista a De Dios, mientras que Busto le da otra tonalidad y cambio dramático a la personificación del asesino.

“Lo que decidimos con mi voz es hacer una traspolación de Gumaro, no hacer una mímesis de él, sino aprovechar esta cuestión binaural 360º del sonido para poder hablar con la audiencia desde el interior de Gumaro, como si pudieras escuchar sus contradicciones mentales y emocionales que lo descolocaban tanto”
Humberto BustoActor

También lo que se buscaba con la audioserie era recrear las entrevistas, profundizar en los trastornos, problemas y vivencias del caníbal, como dejar en claro que él era homosexual, que tenía esquizofrenia y describir en qué condiciones vivía previo a su encarcelamiento.

“Lo que me parece más impresionante es la cantidad de variables emocionales, sexuales, sociales, económicas y psíquicas, que realmente hicieron que Gumaro llegara a esas circunstancias, tanto el podcast, como el libro y la intención de este trabajo es abrir caleidoscópicamente la visión de lo que en un principio puede ser evidente en un acto totalmente juzgable y negativo a nivel ético”, indica Busto.

Verbalizar y entender la diversidad

Abarcar todo el trabajo periodístico de Almazán acerca del caníbal habría sido escalofriante y, posiblemente, de escozor para los escuchas, por ello se decidió sintetizar sus entrevistas con De Dios. Una parte que Busto recuerda que quedó fuera fue la inmensa castración homosexual que vivió el homicida, lo que generó en gran medida la violencia.

Para el actor es imprescindible que este tipo de temas se hablen a la luz pública para seguir evitando crímenes de odio.

“Es esa falta de entendimiento de la diversidad, sí creo que se están haciendo esfuerzos muy grandes, vaya las cosas sí han cambiado en 20 años, por ejemplo, toda esta cuestión ahora contemporánea de identidad de género todavía mucho más enfocada y compleja con lo no-binario, siento que antes no se hablaban de esos temas y ahora el reto es que esté en boca de todos pero no acaba de ser asimilado de verdad”, analiza el artista.

Con respecto a tipificar los crímenes a la comunidad LGBT+ y la violencia que hay alrededor de estas personas, porque claramente De Dios fue un asesino que cometió un homicidio pasional hacia su pareja homosexual, Busto cree que es un trabajo de toda la sociedad y no solo del Estado.

“Sí es una labor, y de todos, no solo de la política, la tolerancia tiene que ver hasta con tu propio sistema de valores y la capacidad que tengas de humildad para bajar la cabeza y entender que existen otros que no piensan como tú, ahora todo eso es tan complejo en el momento actual, que sí tenemos que seguir luchando por ello”, puntualiza.

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