George R. R. Martin, el creador de A Song of Ice and Fire, advirtió que el final de su historia sería agridulce. ¿Game of Thrones, la serie de HBO, cumplió con este anuncio?

El episodio final nos dejó a uno de los personajes más improbables a cargo de los reinos; Bran, el enigmático Stark que nos repitió hasta el cansancio que, al ser el Cuervo de Tres Ojos, no podía ser rey de nada.

Las apuestas de la mayoría de espectadores apuntaban a que uno de los tres grandes se quedara con el Trono de Hierro; Jon Snow, Daenerys Targaryen o Tyrion Lannister.

Sin embargo, Jon asesinó a Daenerys, quien estaba convertida en una especie de dictadora medieval. Incluso los planos que usaron para el discurso de victoria de la Madre de Dragones son similares a los producidos por la documentalista nazi Leni Riefenstahl.

La serie ya nos había adelantado en la segunda temporada que Dany no se sentaría en el Trono de Hierro, según se veía en la visión de la Casa de los Eternos; ella se apartaba del Trono para reunirse con su esposo e hijo fallecidos.

El final de Jon fue un poco más alentador, aunque no del todo, pues al asesinar a la reina se convirtió en enemigo natural de los Inmaculados y los Dothraki, por lo que fue enviado de vuelta al mundo.

Quizá el momento que causará más polémica es el consejo real, donde los lores más importantes eligen a Bran como Rey, mandar a Jon a la Guardia de la Noche y perdonar la vida de Tyrion por haber traicionado a Daenerys.

Gran detalle que Drogon, al encontrar a su madre muerta, haya derretido el Trono de Hierro; una forma de simbolizar el fin del origen de todos los males.

Hemos sido testigos de un capítulo con poca acción y que funciona más como un epílogo, que como un poderoso final de temporada.

Una de las grandes triunfadoras fue Sansa, quien logró desestabilizar el entorno político de Daenerys y con ello consiguió la independencia total del Norte de los otros seis reinos; justo como antes que Torrhen Stark doblara la rodilla ante Aegon I Targaryen hace muchos años.

A Arya Stark le quedó pendiente cumplir la profecía de los ojos cafés, azules y verdes, pero cerró de manera perfecta al negarse a ser una lady y continuar así con sus viajes por el mundo.

Por fortuna, y contra todos los rumores, Jon al regresar más allá del Norte con Ghost y Tormund, no encontró nuevos indicios de caminantes blancos; al parecer se convertirá ahora en el rey más allá del muro.

Este fue el final que obtuvimos nueve años después. Queda en los fans decidir si cumple o no con los canones y la mitología creada por George R. R.Martin.

Pero deja la sensación que obtuvimos un final más agrio que dulce.

Detalles del 08×06

En esos círculos poéticos clásicos de la historia, llama la atención el momento en que Tyrion se quita el broche de la Mano del Rey frente a Daenerys, momento idéntico a cuando Ned Stark se quitó el broche ante el Rey Robert en la primera temporada.

En aquella ocasión, Ned renunció al cargo, pues Robert ordenó asesinar a Daenerys y su hermano para evitar problemas en el futuro. ¿Quien diría que aquella niña terminaría destruyendo King’s Landing?

En un guiñó a George R. R. Martin, Samwell Tarly muestra un libro titulado de la misma manera que la saga literaria, A Song of Ice and Fire.

Uno de los momentos más emotivos del episodio fue cuando Tyrion rompió en llanto y desesperación al encontrar los cuerpos de sus hermanos Jaime y Cersei. “Nunca apuesto contra mi familia”, dijo el menor de los Lannister hace unas temporadas.