3

horas
duraba el primer corte de la cinta


“El buen cristiano” tuvo su estreno mundial en el FICG


El documental cuenta con testimoniales de funcionarios de la época de Ríos Montt


La taquilla recaudada en las siete funciones de gala será donada a instituciones de beneficencia


Suiza es el invitado de honor en esta edición del FICG

https://youtu.be/Z2ycIK9XSp4

Calor, tequila y mariachi enmarcan el espíritu de Guadalajara, sede de la edición número 31 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), el cual destaca por ser un espacio para la diversidad, la inclusión y las manifestaciones por el cambio de un mejor séptimo arte.

El FICG es un evento de la sociedad, pues año con año evoluciona y se transforma acorde al sentir de los tapatíos y la modernidad que exige la estructura del tejido social, tanto en Jalisco como en el resto del mundo. 

Y no se limita a ser solo el festival de las alfombras rojas, la selección de títulos de renombre o atraer la atención de los curiosos.

Guadalajara tiene alfombra rosa para la comunidad gay, cine para niños autistas y muestras que buscan concientizar sobre el cambio climático, por lo que el festival identifica el sentir de la población y atiende el llamado con filmes que llenen su percepción.

Volviendo al corazón

Este 2016, el FICG decidió regresar al origen de su inicio y trasladó todo su equipo de producción y sede oficial a la Universidad de Guadalajara en el centro de la ciudad, ya que durante años se había desarrollado en Expo Guadalajara.

La intención es retomar los espacios del primer cuadro de la perla tapatía, para esta edición se invirtieron 50 millones de pesos para hacer funcionar el evento fílmico en lugares como el Museo de las Artes (MUSA), Casa del Abogado, La Alianza Francesa Guadalajara, el Teatro Diana, Teatro Jaime Torres Bodet, entre otros.

Además se consideró la inclusión de espacios alternos y al aire libre, ya que en los municipios aledaños de Zapopan, Tlaquepaque y Tlajomulco hay sitio para seguir la fiesta fílmica.

Primero es México

Dentro de las selecciones de competencia en el FICG resalta Hecho en México, que consta de 19 largometrajes exclusivamente mexicanos que aspiran al máximo galardón del festival, el Premio Mezcal, que consta de 500 mil pesos a su director, más el Premio del Público, de 100 mil pesos, también para la dirección.

En las otras cinco categorías contienden películas de nuestro país, así como producciones latinoamericanas, españolas o de Portugal, siendo un mercado meramente cuidado para los espectadores hispanohablantes.

No siendo suficiente, siete funciones de Gala se realizan de manera especial para la recaudación de fondos, en las que el boleto con costo de 100 pesos se destina enteramente a asociaciones de beneficencia como lo son Cordica 21, que capacita con talleres culturales a personas con Síndrome de Down, El Hogar Vicentino de Guadalajara, que recoge a personas abandonadas de la tercera edad discapacitadas, Nosotros por los Niños con Cáncer, que apoya a los menores de bajos recursos en la mortal enfermedad, entre más instituciones benéficas.

Sin discriminación

Guadalajara ha seguido el latir de los tapatíos dándoles un espacio a las minorías desde hace un lustro, cuando se inauguró el Premio Maguey, para darle cabida a la cinematografía lésbico, gay, bisexual, transgénero, transexual, travesti e intersexual.

En la muestra de este 2016, 14 películas con temática de género fueron escogidas de entre 300 largometrajes de todas las latitudes. De la selección se podrían apreciar filmes procedentes de Alemania, India, Francia, Eslovaquia, Chile, Irlanda, República Dominicana, y la lista continúa.

Los espacios también se encuentran abiertos a las personas con capacidades diferentes, ya que dentro del ciclo de Cine Incluyente, personas con debilidad visual o auditiva podrán disfrutar de las proyecciones con ayuda especial, además también se une a la exhibición una función para niños con autismo, la cual será en el Museo Interactivo Trompo Mágico.

Esta iniciativa empezó hace tres años, lo que impulsó a que otros festivales tomaran pauta e iniciaran sus propios circuitos inclusivos. Cuatro películas se exhiben para el público especial: “Las Aventuras de Itzel y Sonia”, “Almacenados”, “Un monstruo de mil cabezas” y “Alma”, todas producidas en el 2015.

Memorias de la impunidad

El documental “El buen cristiano” retrata el juicio del ex presidente guatemalteco Efraín Ríos Montt, ante el estado que gobernó por el crimen de genocidio. El equipo responsable del largometraje son tres damas, que han estrenado la denuncia audiovisual este año en Guadalajara.

Las imágenes deslavadas del video retratan un noticiario que hace mella en una situación indeleble: los guatemaltecos reclaman justicia tras un gobierno que les golpeó con una masacre, dejando solo las manchas de sangre y el dolor por la pérdida de sus muertos.

El llamado genocidio maya, ocurrido a principios de la década de 1980 en la etnia Ixil de Guatemala, arrojó más de 24 mil muertos en el país centroamericano.

Hoy a 36 años de que iniciara el despeñadero injustificado de vidas humanas, tres mujeres salen a hacer la denuncia en video y seguir el proceso en los tribunales guatemaltecos de quien resultó apuntado como el perpetrador de los crímenes contra la humanidad, el ex presidente de ese periodo, Ríos Montt.

Desenterrando el pasado 

Más de tres años les tomó a las documentalistas terminar el proyecto, ya que una vez que Ríos Montt se sentó para comparecer ante los juzgados guatemaltecos en 2012, siguieron el proceso de cerca hasta que terminó en mayo del 2013.

Las horas de pietaje fueron incalculables según describe la directora Izabel Acevedo, días enteros tras el monitor de su computadora en el programa de edición y la paciencia como su compañera, resultaron en un primer corte de tres horas, que se vio reducido a la mitad en la versión exhibida en el FICG.

El presupuesto con el que Ximena Urrutia, la productora, tuvo que lidiar para administrar los gastos de producción fue de 1.5 millones de pesos, aunque esta suma en un inicio era inexistente, ya que las realizadoras empezaron a grabar con sus propios recursos económicos.

Entre la religión y la militancia

Ríos Montt al tomar posesión y cargo de la presidencia guatemalteca, pronunció un discurso en el que se sentía agradecido, no a sus allegado políticos, ni a su familia o amigos, sino a una figura de autoridad divina, a la que denominó como “el Señor”.

“Toda su figura, toda su imagen está basada en el cristianismo, en que esta persona irradiaba moralidad, daba discursos con una mezcla entre religiosos y políticos en la televisión cuando era presidente en los ochentas”, dijo Izabel Acevedo, la directora, a Reporte Indigo.

El actor político afirmó de manera pública en alguna ocasión que el buen cristiano es aquel que se desempeña con la biblia y la metralleta, y de ahí surgió el título del documental.

En el discurso audiovisual, Ríos Montt aparece como una animadversión de sí mismo, dando el beneficio de la duda a que el público juzgue si el ex militar es un cordero de Dios o el diablo encarnado en traje y corbata.

Venciendo la frontera del género

Las dos egresadas del Centro de Capacitación Cinematográfica también contaron con la cinefotografía de Pamela Albarrán, quien también es su compañera de generación.

“El buen cristiano” es una de las cintas con talento femenino que compite por el Premio Mezcal. “Baño de vida” de Dalia R. Reyes también es de las producciones femeniles en la contienda por el galardón, además de estar nominada al Premio Maguey.

“No hay tantas mujeres como quisiéramos haciendo cine, pero si hay muchas mujeres que ya van sentando una brecha desde generaciones antes” argumentó Ximena, quien ha hecho mancuerna con Acevedo y Albarrán en otros proyectos fílmicos.

> El cambio sí importa

Otro de los esfuerzos del FICG es con la muestra de cine socioambiental, la cual llega a su octava edición. En este espacio se tendrán pláticas con especialistas en el tema del cambio climático, así como la proyección de documentales y cortometrajes que dan conciencia respecto a esta problemática ecológica y social.