Parece increíble que la misma persona responsable de crear uno de los “riffs” más electrizantes de los 90 (previo al coro en “Creep”, la canción semi-grunge de Radiohead), sea el mismo que musicalizó las tensas y dramáticas escenas en “There Will Be Blood” (2008) del director Paul Thomas Anderson.  En realidad no lo es. 

Para los seguidores de la música alternativa, Jonny Greenwood es simplemente el guitarrista de Radiohead. Pero los fans saben que es más que eso; él es la pieza clave que hace realidad la experimentación de su sonido. “Simplemente” es el cerebro musical de la banda más importante de los últimos 15 años. 

Detrás de esa cabellera –que le cubre parte del rostro– y eterna apariencia de adolescente, se esconde uno de los talentos más eclécticos de la música moderna. 

Pocos lo saben, pero Greenwood tiene una carrera más prolífica como solista que Thom Yorke. La diferencia está en que Jonny ha optado por la composición de bandas sonoras y la música clásica esquina con el avant-garde; a diferencia de Yorke, cuyo trabajo está más orientado hacia lo electrónico (a fin de cuentas, pop). 

Quizá puede parecer contradictorio. Jonny es el único miembro de Radiohead que recibió entrenamiento musical clásico, pero también es el único que no tiene un título universitario. Como es el más joven de la banda (tiene 40, los demás 43, 44 y 45), tuvo que dejar la universidad para entrar de lleno en los inicios de Radiohead. 

Ese entrenamiento clásico ha relucido en los trabajos más experimentales de la banda, pero sobre todo en la carrera que mantiene en solitario y que lo coloca como uno de los compositores de vanguardia. 

Y es que a partir de que compuso la música de “Bodysong”, ganador del British Independent Film Award como mejor documental británico en 2003, Jonny se ha ganado encabezar una talentosa lista de personajes de la música alternativa/moderna que han hecho el brinco hacia la composición de bandas sonoras. 

El más notorio –sin duda– es Trent Reznor, el líder de la banda de rock industrial Nine Inch Nails, quien junto a Atticus Ross recibió un Oscar por su excelente trabajo en “Social Network” (2010), de David Fincher. 

Otros ejemplos recientes incluyen a James Murphy de LCD Soundsystem con “Greenberg” (2010) de Noah Baumbach; no solo él, Grizzly Bear con (“Blue Valentine”), Nick Cave (“The Road”), Daft Punk (“Tron”), The Chemical Brothers (“Hanna”), The Knife (“Hannah med H”), Jon Hopkins (“Monsters”), SebastiAn (“Notre Jour Viendra”)… y antes Ry Cooder (“Paris, Texas”) Neil Young (“Dead Man”) e incluso Miles Davis (“Ascenseur pour l’échafaud”).

¿De cabecera?

La relación Anderson/Greenwood apenas comienza. El tiempo dirá si esta mancuerna llega a niveles de colaboración como la que tiene Tim Burton/Danny Elfman o Darren Aronofsky/Clint Mansell. Por lo pronto, se asemeja bastante a otra más reciente (y exitosa): Fincher/Reznor/Ross.

Por lo que hemos podido ver y escuchar en “There Will Be Blood”, Greenwood le sienta bien a Anderson y viceversa. Habrá que confirmarlo en “The Master” (2012), su más reciente filme protagonizado por Joaquin Phoenix y Philip Seymour Hoffman, cuya trama vuelve a tocar el tema del ferviente culto a una religión.   

A decir por la crítica, que hasta el cierre de esta edición mantiene un alto promedio (86/100) de aceptación en el sitio Metacritic, “The Master” dará mucho de qué hablar y no solo por la aparente referencia al fundador de la Iglesia de la Cienciología, L. Ron Hubbard (que aparentemente inspiró al personaje que interpreta Seymour Hoffman). 

En un extenso perfil sobre Greenwood que publicó The New York Times en marzo de este año, Anderson recuerda cómo se le ocurrió invitar al músico británico para componer la banda sonora en “There Will Be Blood”. 

“Sabía que había arreglos que había hecho dentro de esas canciones de Radiohead que obviamente demostraban que él podía hacer más que tocar la guitarra en una banda. Entonces pensé, si la oportunidad se presenta, apuesto a que podría hacer algo interesante en una banda sonora. Yo solo estaba como que esperando esa oportunidad”. 

Anderson se refiere a las canciones de Radiohead del periodo post “OK Computer”, cuando la banda decidió dar un giro artístico para explorar y expandir sus horizontes a nuevos sonidos electrónicos y, de la batuta de Greenwood, nuevos arreglos. 

Durante las sesiones de “Kid A” y “Amnesiac”, entre 2000 y 2001, Greenwood escribió partituras para la orquesta británica de St. John’s. De manera notoria estos arreglos se pueden escuchar en “How To Disappear Completely”, la balada espacial incluida como cuarto track en “Kid A”. 

El talento de Jonny Greenwood lo ha llevado a cumplir un atípico sueño: compartir crédito con Krzysztof Penderecki, compositor avant-garde polaco cuya trabajo “Treno a las Víctimas de Hiroshima” le ha ganado la atención internacional. Penderecki es un ídolo del guitarrista.

Con cinco bandas sonoras bajo el brazo (los últimos tres lanzados uno tras otro en 2010, 2011 y 2012), habrá que seguir de cerca la evolución musical de uno de los compositores más prometedores de estos tiempos. Y de paso, el rumbo que le de a Radiohead.

— Bodysong (2003)

Su primer trabajo como compositor de bandas sonoras fue para este documental británico en el que fusiona elementos de jazz, música electrónica y experimental. El resultado le abre las puertas para entrar al selecto grupo de músicos que componen para películas.

— There Will Be Blood (2007)

Quizá uno de los mejores trabajos de Jonny Greenwood como compositor. Marginado de los premios Oscar únicamente por haber “reciclado” una pieza ya existente; podríamos estar hablando de una banda sonora digna de un premio de la Academia. 

— Norwegian Wood (2010)

El reconocido libro de Haruki Murakami cobra vida gracias a la dirección Tran Anh Hung, acompañado de una banda sonora que hace justicia a la historia. Además de las piezas de Greenwood, se incluyen un par de canciones de la banda alemana CAN. 

— We need to talk about Kevin (2011)

Para poder apreciar las composiciones de Greenwood, tendrás que ver la película porque la banda sonora no se lanzó como álbum. El score fue nominado a los Ivor Novello Awards, un prestigiado premio que se otorga a la excelencia en composición de música en el Reino Unido.

— The Master (2012)

En esta segunda colaboración entre Paul Thomas Anderson y Jonny Greenwood, el guitarrista de Radiohead llega con la experiencia de haber lanzado un álbum junto al compositor polaco Krzysztof Penderecki (ídolo de Greenwood). 

Exitoso ‘crossover’

El líder de Nine Inch Nails, no pudo escoger mejor momento para dedicar su talento al servicio del séptimo arte. David Fincher logró con “Social Network” hacer una de esas películas generacionales, y nadie mejor que Reznor para darle un sentido musical a la hazaña. 

Junto al músico británico Atticus Ross, Reznor logró el objetivo de toda banda sonora que aspira a ser memorable:  asociar piezas musicales con escenas. 

Cosa que lograron desde el inicio con “Hand Covers Bruise”, la canción que nos ubica en el tono de la trama y después de la escena inicial en la que Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) tiene una accidentada cita con su novia. El sonido de fiesta, de club nocturno, con “In Motion” y “In the Hall of the Mountain King”, la canción que musicaliza la competencia con los gemelos  Winklevoss, son ejemplo de estas asociaciones. 

Playlist J. Greenwood

Para apreciar su trabajo, seleccionamos cinco canciones con lo mejor de sus piezas para bandas sonoras y un track que lanzó junto a Penderecki.

— Mily Drops From Heaven de “Bodysong”

— Don’t Read What Hasn’t Been Baptized by Time de “Norwegian Wood”

— Future Markets de “There Will Be Blood”

— Popcorn Superhet Receiver: Part 1 de “Penderecki & Greenwood”

— His Master’s Voice de “The Master”