Ya hemos hablado de las apps que recuerdan tomar las medicinas a un enfermo, las que ayudan a monitorear algunos indicadores del estado de salud, y hasta las que sirven como complemento para las terapias psicológicas, pero la medicina móvil o “mHealth” se desarrolla cada vez más y ahora quiere llegar al campo de las aplicaciones prescritas.

Para empezar, mHealth es el término utilizado para la práctica de la medicina y salud pública por medio de dispositivos móviles, generalmente smartphones, tablets y agendas electrónicas.

Las aplicaciones de fitness que monitorean el estado físico de sus usuarios son muy populares, es por eso que ahora los médicos y algunos emprendedores quieren usar métodos similares para  enfermedades crónicas como la diabetes y enfermedades del corazón.

La principal barrera que impide prescribir apps a diestra y siniestra es que –a diferencia de un juego de 12 pesos– una aplicación médica no puede ser lanzada con errores que se solucionarán en la siguiente versión (conocidos como “bugs” en el mundo de la tecnología). Por eso la industria aún está luchando para garantizar calidad y seguridad.

Monitores de diabetes

Uno de los pioneros en el campo de las apps prescritas es la compañía WellDoc. Tienen un sistema que sirve para monitorear la diabetes llamado DiabetesManager que los pacientes utilizan desde su smartphone, su celular estándar o una computadora de escritorio, esta aplicación recolecta información acerca de la dieta del paciente, sus niveles de azúcar en la sangre y el régimen de medicación.

Los pacientes pueden introducir estos datos manualmente o conectar sus dispositivos de forma inalámbrica con los monitores de glucosa. Con estos datos, DiabetesManager le da consejos al paciente acerca de qué comer, por ejemplo si detectó un nivel bajo de azúcar.

También utiliza un algoritmo para analizar datos médicos y mandarle recomendaciones clínicas al doctor.

La compañía WellDoctor dice que DiabetesManager probó reducir significativamente los niveles de azúcar en la sangre de los pacientes con diabetes.

Esos resultados convencieron a la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para darles la autorización de operar como un dispositivo

médico.

Y aunque su precio –100 dólares al mes– es más parecido al de un medicamento para la diabetes que a una aplicación cualquiera, el presidente de WellDoc aseguró que dos compañías  de seguros ya accedieron a pagarla para pacientes a los que les fue prescrita.

Apps certificadas

WellDoc es una de las menos de 10 aplicaciones que han sido aprobadas por la FDA.

La compañía Continua Health Alliance, está trabajando también en estándares para que las aplicaciones médicas puedan recolectar datos en formatos compatibles, con la finalidad de que los pacientes puedan mover sus datos de una app a otra. Pero aún hay dudas de qué pasará cuando una app prescrita solo esté disponible en cierto tipo de teléfonos.

Aunque actualmente existen muchas aplicaciones que se comercializan como herramientas médicas, pero que violan las regulaciones actuales, la FDA no hará nada al respecto hasta que tengan las directrices definidas.

Happtique, la iTunes Store de la medicina

Happtique está creando un sistema que permite a los doctores prescribir apps de una forma más fácil, rápida y precisa. Es como una librería de aplicaciones médicas.

Esta compañía evalúa apps en diferentes áreas, como diabetes, cardiología, artritis reumatoide y terapia física, y permite a los doctores prescribir apps a sus pacientes de acuerdo a estas listas. También monitorea si el paciente descargó la aplicación y puede enviar recordatorios automáticos a aquellos que no lo han hecho.

Lee H. Perlman, director general de Happtique, dice que se espera que muy pronto los doctores estén prescribiendo aplicaciones, las clínicamente probadas y otras más modestas como aquellas que monitorean la actividad física o las que recuerdan a los pacientes tomar su medicina.

La compañía ha establecido sus propias directrices para determinar la calidad de las aplicaciones médicas y ayuda a los doctores a integrarlas en su práctica médica.