Para Cristian García de Paz, director ejecutivo de Protección de Cultivos, Ciencia y Tecnología (PROCCYT), la publicación del decreto presidencial para prohibir el glifosato, que permite proteger los cultivos de alimentos, coloca al país al borde de una grave crisis alimentaria.

“La publicación del decreto es una afrenta directa, abierta y ventajosa, afectando a todo el campo mexicano y poniendo en riesgo la estabilidad de precios y la disponibilidad de alimentos estratégicos como el maíz”, dijo García de Paz.

Para la PROCCYT, no fue casualidad que la publicación del citado decreto se haya realizado el 31 de diciembre por la tarde, a escasas horas de concluir el 2020.

“Fue un albazo dogmático-político, una alevosía que nos hace recordar los peores tiempos de nuestra historia; aquellos en que prevalecía la sinrazón, la cerrazón y el desprecio por el diálogo”, enfatizó el director ejecutivo.

El glifosato, explicó, es el herbicida más estudiado en términos de efectos en la salud humana y ambiental, y existen más de 800 estudios científicos que lo demuestran.

“A pesar de ello, tras meses de argumentos científicos expuestos, e intentos fallidos de dialogo con las autoridades, los funcionarios publicaron lo que quisieron”, lamentó.

Ante este panorama, García de Paz hizo un llamado al presidente Andrés Manuel López Obrador para revertir los efectos negativos que conlleva dicho decreto, y a no permitir que en su gobierno se realicen actos que atentan contra el sustento, la vida y el trabajo de miles de agricultores.

De no revertir esta decisión, afirma García de Paz, los agricultores perderían sus cultivos y México enfrentaría una escasez de alimentos como maíz, cítricos, tomate, café, chile y frijol, entre otros, así como el encarecimiento de los mismos.

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