El terremoto feminista retratado por Laura Castellanos

El libro de Laura Castellanos se inspira en Sofi, una adolescente que se suma a una marcha donde Luisa, su vecina, le cuenta la historia del patriarcado en México, e incluye ilustraciones de Brenda Castro

El libro de Laura Castellanos se inspira en Sofi, una adolescente que se suma a una marcha

El libro de Laura Castellanos se inspira en Sofi, una adolescente que se suma a una marcha

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Un sábado antes del 8 de marzo de este año, diversas colectivas llegaron a la Glorieta de las Mujeres que Luchan. Con andamios y arneses desmontaron la silueta de madera pintada de violeta que fue colocada el 25 de septiembre de 2021 y pusieron una de metal, que también tiene el puño en alto.

Por la tarde, a esta antimonumenta de la Ciudad de México llegó la cantautora Vivir Quintana para interpretar “Canción sin miedo”. También acudió la periodista Laura Castellanos, autora de La marcha del terremoto feminista. Le dijo que quiere presentar su libro en la Glorieta de las Mujeres que Luchan y que la artista coahuilense esté ahí para entonar al que considera el himno de la cuarta ola feminista en el país.

“Me parece que es el espacio más simbólico en este momento, el que lo hayan tomado madres buscadoras acompañando a las morras, que pusieran una escultura primero de madera y que el sábado la hayan cambiado por una de metal es uno de los actos más revolucionarios”, dijo la periodista en una presentación íntima del libro, que escapa de los eventos tradicionales.

La marcha del terremoto feminista se ha abierto espacios en instituciones educativas como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), de donde es egresada Laura Castellanos. El libro también ha sido presentado por adolescentes como Sofi Pachecho, sobrina de la autora y quien inspiró al personaje principal.

“Iba con paso apresurado, pero se frenó al ver la pared de la esquina cubierta con fotografías de mujeres y niñas asesinadas o desaparecidas. “¡Justicia!”, “¡Ayúdanos a encontrarla!”, leyó arriba de las imágenes. Sintió un estremecimiento. “¿Cómo? ¿Por qué las mataron? ¿Quién se las llevó o a dónde fueron?”, comienza el libro con estas preguntas de la protagonista.

En abril de 2021 salió la primera edición de La marcha del terremoto feminista. A Laura Castellanos le tomó dos años elaborar el libro, después siguieron el trabajo editorial durante la pandemia de COVID-19 y las ilustraciones de Brenda Castro Milán, quien tiene un proyecto de gráfica independiente llamado MetroFanzine.

Laura Castellanos dedica el libro a todas ellas

Laura Castellanos dedicó La marcha del terremoto feminista “a nuestras ancestras y a todas las morritas del siglo XXI”. Esta leyenda trasciende la primera página y permea todo el libro.

Cuando Sofi le pregunta a su madre por qué desaparecen y matan a mujeres en México, escucha un terremoto de ancestras y morras que marchan juntas. Luisa, su vecina, se suma a la caravana con un altavoz e invita a la adolescente a unirse.

“Es la marcha de las mujeres, Sofi, y partiremos desde el Zócalo, en dirección contraria a todas las marchas, porque estamos desafiando lo establecido, incluso, el correr del tiempo”, se lee en el libro la explicación de una a la otra.

La marcha del terremoto feminista es una crónica periodística con perspectiva histórica cuyo hilo conductor es dar a conocer, a través de bibliografía, cómo surgió el patriarcado en México. Diversos personajes muestran cómo las mujeres han desafiado con sus luchas a este sistema de opresión.

“El monopolio de las armas y el uso de la violencia directa fueron los que generaron las relaciones de dominación del hombre sobre el hombre, del hombre sobre la mujer y del hombre sobre la naturaleza con fines de acumulación. Esta dominación sentó las bases del patriarcado”, recupera el libro la tesis de la socióloga alemana María Mies.

La prehistoria, el esplendor mesoamericano, la época colonial, la Independencia de México, la Reforma, el Porfiriato y la Revolución mexicana son algunas épocas en las que se centra la autora para hablar del clasismo, racismo y capitalismo que caracterizan al patriarcado. O, por el contrario, rememorar acontecimientos como los dos primeros Congresos Feministas de Latinoamérica, en Mérida, Yucatán, en 1916, o las sufragistas que lucharon para que las mexicanas tuvieran el derecho electoral al voto y lo ejercieran en las elecciones presidenciales de 1955.

Estos pasajes en el tiempo son narrados a la par que transcurre la marcha del terremoto feminista del Zócalo al Ángel de la Independencia, que normalmente es el punto de partida de las manifestaciones y no donde estas desembocan. Las morritas del siglo XXI se van encontrando con sus ancestras, se toman selfies con sus celulares y utilizan hashtags en redes digitales.

“Mi desafío en ese momento como periodista fue escribir para estas nuevas generaciones que son las que ya vienen con el chip integrado. Fue visibilizar a las mujeres anónimas, simbólicamente mencionarlas”, mencionó la autora.

Ahora, el activismo contra las violencias patriarcales se ha diversificado en corrientes.

“En los feminismos se están redefiniendo posturas, conceptos, y eso habla de que es un movimiento social vivo no congelado en el pasado ni en manos exclusivas de ninguna, y nos guste o no, habla de realidades. Lo interesante es que muchas morritas ejercen un feminismo vivencial, no inspirado por alguna teórica o vertiente especial. Simplemente lo asumen como una filosofía de vida”, dice en el libro Luisa, quien llevó a Sofi a la marcha.

“No estoy por la exclusión de ningún tipo de feminismo, porque pienso que cada vertiente ha hecho aportaciones y que nosotras, cada una, tiene derecho a forjar su propia filosofía”
Laura CastellanosPeriodista

La caída del orden patriarcal no tiene fecha aún; tampoco hay retorno. Pero se necesita la suma de todas para tirarlo.

“Es importante que abramos este tipo de círculos y que invitemos a feministas, reflexionemos y hablemos entre nosotras, porque todo se dirime en Twitter de una manera muy visceral, y que también comprendamos que hay posiciones generacionales. Escuchar todas las voces nos dará herramientas para ir construyendo nuestra propia mirada, pero no nos hemos dado la posibilidad de esto”, opina Laura Castellanos.

En conexión

La ilustradora Brenda Castro Milán publica su trabajo gráfico en:

IG: @metrofanzine

TW: @MetroFanzine

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