A principios de los años 90, la fotógrafa inglesa Trisha Ziff conoció a Leo y Mercedes Mejía en Magdalena Jaltepec, Oaxaca, cuando ellos estaban de visita en la localidad. Lo que le llamó la atención a la ahora cineasta es que ellos hablaban inglés con sus hijos, una postal que desentonaba con una localidad, donde solo se comunican las personas en español y mixe.

Ziff encontró en esta familia una historia de migración, como miles que ocurren en México, pero lo que le interesó a la artista es que ellos tenían un doble arraigo, tanto a su residencia en Fresno, California, donde viven desde la década de los 70, como con Oaxaca, que visitan por temporadas; entonces, en ese momento ella decidió producir el documental Oaxacalifornia (1995) que dirigió  Sylvia Stevens y describe el éxodo de los Mejía, quienes tienen un gusto particular por el baile y las danzas regionales.

Ahora, a más de 25 años de distancia, Ziff retoma la historia de esta familia, pero con sus descendientes más jóvenes, los nietos de Mercedes y Leo, dirigiendo Oaxacalifornia, el regreso, testimonial que mezcla la película original de 1995, pero que le suma una visita presencial a Magdalena Jaltepec con toda la familia Mejía.

Algo que ayudó a que todo sucediera de manera orgánica es que los Mejía y Ziff han mantenido una amistad entrañable desde la primera ocasión que se conocieron, por eso es que este nuevo documental sucedió casi sin ningún problema ni complicación.

“Fue algo muy bonito el recapturar las vivencias que tuvimos con nuestros hijos, para ahora regresar a Oaxaca y que mis nietos conocieran realmente México, que no tengan la imagen de que sólo es como Tijuana. Fue algo hermoso para mis nietos el conocer la cultura y la raíz de todo este amor hacia México, es porque mis suegros lo inculcaron cuando llevaban los trajes típicos a Fresno”, describe Mercedes Mejía.

Ziff comenta que para hacer esta película, en un inicio, había precisamente cierta reticencia de los nietos, pero cuando vieron por primera vez Oaxacalifornia fue que se convencieron de participar, incluso, hay escenas entrañables como cuando la mayor, Vanessa, platica con su abuela Mercedes mientras hace mole en su cocina de Estados Unidos.

Toda la familia Mejía se encuentra de visita en México para estar presentando el documental en distintas partes del país

“Ese momento cuando estaban en la cocina yo dejé que Vanessa y Mercedes platicaran, me sustraje de la escena para que ellas convivieran, es algo más natural, es una conversación entre ellas, lo mismo pasa en otra escena cuando están acomodando el altar de Día de Muertos y ahí están las tres generaciones de mujeres, la abuela, la hija y la nieta”, comenta la directora británica.

Algo que para Leo Mejía fue primordial fue que, a raíz de su viaje a México, sus nietos desean aprender español en forma, porque sólo hablan lo básico o no se comunican así por pena, porque en el pasado fueron discriminados en la escuela, pero ahora se sienten más orgullosos de este idioma y piensan seguir la tradición de venir al menos una vez al año a Oaxaca.

“El documental les ha cambiado su vida en cuestión de pensar cómo es que nosotros como mexicanos llevamos nuestras costumbres y tradiciones. Antes no pensaban en hablar español, pero ahorita sí están urgentes de aprenderlo, saben que lo necesitan para ir a la casa que se tiene en Oaxaca, eso es algo bien bonito, lo que provocó esta idea de Tisha, de juntar a los abuelos, papás y nietos, es algo que nunca pensamos que iba a suceder”, explica el patriarca de la familia.

Oaxacalifornia, el regreso, que se estrena en salas independientes en México, fue realizado previo al confinamiento, pero toda la postproducción se hizo durante el cerco sanitario.

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