Un hombre saca un bebé de entre los escombros producidos por los bombazos en Alepo, Siria, dice: “¿De qué sirve vivir si no hay esperanza? Sin esperanza la gente muere”.

Este hombre trabaja para los Cascos Blancos, un equipo de rescate civil en Siria; ese país donde los cadáveres son el pan de cada día, ese país donde van más de 400 mil muertos tras más de cinco años de guerra.

Y es que es claro que la guerra no sólo es entre los gobiernos y armados sino que afecta totalmente a los civiles. “La situación es triste. Siria es triste”, comenta otro Casco Blanco mientras abre su Corán.

Orlando von Einsiedel dirige el documental de Netflix The White Helmets y lleva su cámara a las bombas, las explosiones, los edificios derrumbados, los escombros mezclados con brazos y piernas, los gritos y lamentos, las lágrimas y los bebés atrapados entre techos.

Y más todavía lleva la cámara a la vida de algunos Cascos Blancos: voluntarios con salario, ex maestros, ex constructores, ex sastres, ex herreros y hasta ex miembros de la guerra arrepentidos.

En tan sólo 40  minutos The White Helmets nos comunica el qué, quiénes, cómo y para qué de los Cascos Blancos. Y es que como su lema lo indica, Salvar una vida es salvar a toda la humanidad, el ayudar a los inocentes de la guerra es más que un deber moral.

“Estoy dispuesto a sacrificar mi alma por el bien de los demás”, dice uno de los líderes de los escuadrones, “porque este trabajo es sagrado”, sentencia.

Los Cascos Blancos

Los Cascos Blancos se presentan como un grupo de salvamento en Siria compuesto por civiles cuyo lema es “Salvar una vida es salvar a toda la humanidad”.

De acuerdo a la organización, su objetivo es ayudar en la medida de lo posible a la población de su país, que se encuentra sumida una guerra que arrasa todo el territorio.

El documental está ambientado en Alepo (Siria) y en Turquía a principios de 2016, y muestra cómo tres miembros de los Cascos blancos son los primeros en llegar a numerosos sitios cuando se da un bombardeo.

De acuerdo con las imágenes, los tres hombres arriesgan sus vidas para salvar a los ciudadanos perdidos, heridos o enterrados entre los escombros de la ciudad.

Así, cada vez que escuchan el sonido de un avión militar ─que ya identifican perfectamente, incluso los más pequeños─ los protagonistas salen a cumplir sus funciones.

Según el documental, su modo de acción es el siguiente: esperan a que primero caiga la bomba para saber a dónde ir y durante el trayecto se guían por el humo y el polvo que levanta la explosión. Consigo llevan varias camillas, tanques de oxígeno, una manguera y un equipo que les permite oír el llamado de ayuda de la gente que se encuentra entre los escombros. Esas son sus herramientas y, por llevar como protección un casco blanco, tomaron dicho nombre.4

Sabías qué…

* The White Helmets ganó el Óscar a Mejor Documental Corto en 2017.
* Los Cascos Blancos fueron fundados en 1994 como una organización sin fines de lucro, pero en 2013 se formaron los equipos de rescate.
* Desde 2013 han salvado la vida de más de 62 000 personas.
* Más de 150 Cascos Blancos han muerto en plena labor de rescate debido a los bombardeos.

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