Comer chocolate en cantidades moderadas brinda múltiples beneficios al ser humano, entre ellos la prevención de enfermedades cardiacas.

Pese a eso, la gran mayoría relaciona al llamado “alimento de los dioses” con aumento de peso y obesidad, razón por la que es el guilty pleasure (o placer culposo) de muchos, y el enemigo de todas las dietas.

Sin embargo, eso podría cambiar a partir de los resultados de un estudio a cargo de cuatro investigadores de la Facultad de Medicina y la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada, en España, el cual reveló que consumir chocolate –moderadamente– no engorda, contrario a lo que siempre se ha creído.

Este experimento formó parte del proyecto Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence (HELENA, por sus siglas en inglés), con el que se busca combatir la obesidad entre los jóvenes.

Los resultados –publicados en la revista científica Nutrition– apuntaron que los jóvenes que consumían más chocolate, tenían niveles más bajos de grasa en el cuerpo.

Los científicos que participan en HELENA, han analizado a más de 3 mil adolescentes de entre 12 y 18 años, de nueve países distintos.

Jonatan Ruiz, uno de los autores del estudio, aseguró que se analizó la relación del chocolate y los niveles de grasa total (grasa en todo el cuerpo) de mil 458 participantes voluntarios. Y se midió el índice de grasa central (abdominal), con métodos diferentes para mayor certeza.

Irónicamente, los jóvenes que más consumían chocolate, eran los más delgados.

Y es que el chocolate contiene antiinflamatorios, antioxidantes y antitrombóticos, elementos que no solo protegen la salud cardiovascular, sino que también son clave para prevenir que la persona desarrolle obesidad.

Ruiz añadió que los ingredientes que engordan en los chocolates que a todos les gustan son los lácteos y el azúcar. Aún así, los chocolates que se utilizaron en el estudio fueron comerciales, de marcas diferentes. Sí, esos que compras para ver una película, como obsequio para algún ser querido o para satisfacer un antojo de media tarde.

Es decir que a mayor consumo de chocolate, menor grasa (o masa) corporal, dijo Jonatan, quien también subrayó que no se puede decir que el chocolate “adelgace, porque eso necesitaría otro estudio, y está claro que en grandes cantidades, como todo, engorda, pero lo que está claro es que no es un factor determinante en la obesidad”.

Magdalena Cuenca, otra de las autoras del estudio, indicó que “en cantidades moderadas, el chocolate puede ser bueno, como ha demostrado nuestro estudio. Pero un consumo excesivo resulta, sin duda, perjudicial”.

Y comentó que “todas las investigaciones recientes se están centrando en estudiar la relación entre determinados alimentos y los factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas, incluyendo el sobrepeso o la obesidad”.

“Se podría decir que no comer chocolate porque estás a dieta no tiene sentido, porque no engorda. Es lo primero que se quita mucha gente cuando quiere adelgazar y no tienen por qué”, enfatizó.

Los resultados de la investigación fueron independientes a la edad, el sexo, la madurez sexual, la ingesta energética total, así como a las grasas saturadas, el consumo de fruta, té, verdura y café. Así como la actividad física (o la ausencia de esta), de los jóvenes que participaron.