El cantante José Madero se considera parte de la población a la que le gustaría presenciar el fin del mundo; no obstante, cree que lo más cercano a éste fue el 2020, durante la pandemia, una época muy oscura, llena de incertidumbre y miedos, a los que enfrentó junto a sus demonios.

“Acabamos saliendo de algo que no nos había tocado, yo creo que a nadie de los que estamos vivos en la Tierra, lo más cerca que vivimos fue con el COVID, digo, no se le acerca a un fin del mundo, pero qué bueno que me tocó, porque dudo me vuelva a pasar algo así, espero”, destaca José Madero en entrevista con Reporte Índigo. 

A pesar de ser un hecho con muchas pérdidas, de gente cercana a él que sufrió mucho, José decidió aprovechar el tiempo y la soledad del confinamiento para escribir canciones y así mantener vigente su carrera, algo que considera haber logrado con Giallo, su más reciente producción musical.

El camino como solista del vocalista del grupo Panda se ha teñido con el color rojo, pasando por el negro, azul, blanco, hasta ahora con el amarillo o giallo, palabra que en italiano hace referencia a esta última tonalidad y que toma un poco como inspiración de los posters de las cintas de género cinematográfico de slayers.

Y aunque no lo toma como una referencia explícita, mucho de su sentir sí tiene que ver con los temas que se abordan en Giallo.

'Afortunadamente no tuve pérdidas de familiares muy cercanos, no estoy casado, no tengo hijos, lo viví completamente solo y creo eso me dio cierta tranquilidad, esos días están detrás y espero no regresar”
Pepe MaderoCantante

“Hay canciones como ‘15 mil días’ que hablo sobre el legado que voy a dejar cuando me muera, hay una canción de mi funeral donde la cuento desde mi perspectiva, donde yo seré el fallecido; la más fea, en cuestion de la letra, sí está bien nasty porque es sobre el suicidio. Siento que me pasé de la línea, pero lo dejé sin corregir, sin filtrar.

“No es un disco de desamor, cantar sobre la persona que me dejó, es más clavado, muy lírico, y yo creo que por eso ha conectado lentamente con el público, porque no es un disco fácil de escuchar”, relata el cantante.

La creación desde la intimidad de José madero

Gran parte de las emociones plasmadas en este álbum surgieron a partir de la soledad que él vivió durante el confinamiento. Sin embargo, sí considera que ya mucho lo venía arrastrando desde años anteriores.

Por ejemplo, su disco Psalmos, del 2019, es totalmente emocional, habla de sentirse solo, sin un camino ni motivación clara, incluso desenamorado y decepcionado.

Ahora con Giallo, se dirige hacia otros sentimientos personales, como su experiencia al no tener familia.

“Este álbum como que se mete mucho en mi crisis existencial actual, acabo de entrar a los 40, ¿qué he hecho con mi vida? Yo sé que muchas personas se preguntan, ‘¿cómo que qué has hecho? Tienes toda una carrera larga, exitosa’.

“Pero yo sigo sin sentir que estoy dejando algún tipo de legado, sobre todo en mi ámbito personal, no he dejado nada, no tengo familia, siento que no he dejado marca en amigos, de ahí entra la crisis existencial, mezclado con temas de trastornos mentales que quise meter. Es toda una amalgama súper psicológica, sentimientos súper trastornados”, abunda José Madero.

Actualmente, confiesa, no está de más sacar una canción de amor, de repente, pero siente que ya no son necesarias. Además, aclara que ya no le molesta la etiqueta de emo, la cual lo ha seguido por casi 20 años.

Tampoco se siente incómodo al mostrar su parte más oscura, al contrario, cada que puede trata de abordarla en sus canciones.

“He dicho que la felicidad no necesita compañía. Entonces, mis canciones son para acompañar gente rota, desahuciada, desenamorada”, expresa.

Su camino hasta el Auditorio Nacional

José Madero se prepara para una de sus giras más extensas como solista: “Giallo fantastique tour”, con la que llegará por primera vez como solista al Auditorio Nacional.

Para este concierto presentará las canciones de su nuevo álbum, Giallo, así como temas de sus anteriores producciones. Además sumará sus sencillos en solitario, convirtiéndolo en un show presencial totalmente nuevo.

Después de estos dos años en los que no se pudo hacer presentaciones en vivo y las frustraciones que esto provocó, José Madero cuenta que por fin podrá hacer una gira extensa por gran parte de la República Mexicana, la cual iniciará en junio.

“Sería la décima vez que toco aquí, nueve con Panda y uno solista, la verdad estoy muy contento y agradecido con mi público, con mi equipo y con el Auditorio Nacional por recibirme una vez más”, platica.

El cantante recuerda que la última vez que tocó en el Auditorio fue en 2019, desde entonces anhelaba la oportunidad de pisar nuevamente este escenario y, aunque sí siente nervios, cree que la experiencia le ha brindado la confianza necesaria para enfrentarse a este reto escénico y musical.

“Si alguien conoce de mí y sabe de mi carrera sabe que es de mis lugares favoritos para tocar. La experiencia no las puedes borrar y te causa como un callo donde los nervios ya no entran, hasta ahorita. Nunca sabes antes de salir qué va a suceder, pero sí me emociona mucho el ver a tanta gente en un mismo concierto, el más grande que he dado como solista”, expresa.

A un par de años de que su carrera se viera manchada por críticas, el cantante cuenta que ya no se encuentra en una época de reivindicación. Incluso fue de las cosas que le ayudó a procesar la pandemia, a aceptar esas cosas mentamente y darle vuelta a la página.

“Hay gente que sigue pensando y hablando mal de mí, sin darme oportunidad, me descartan sin escucharme  yo ya me cansé de tratar de reivindicarme, me enfoco en la gente que sí me quiere. Este es mi nuevo álbum, espero y te guste, ya no me esmero en que me escuchen, ni me llama la atención si me escuchan o no.

“Si te gusta, bienvenido, si no, cada quien su vida, estuve mucho tiempo esmerado en cambiarles esa imagen que tienen de mí, ahora ya totalmente ignorado y me digo, esmérate en lo que tienes, cuídalos”, opina.

Una persona totalmente diferente

Parte de las enseñanzas que obtuvo José Madero de la pandemia es apreciar y agradecer a los que están cerca de él.

“Si hubieras conocido al Pepe del 2001 dirías que es otra persona, pero tantas experiencias, tantos tropiezos y tanta mierda, te hacen crecer como persona, creo que crecí de buena manera”, dice.

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