Los proyectos fílmicos no se detienen para Damián Alcázar, un día puede estar en rodaje en Perú, al otro en Los Ángeles y después de vuelta en México, la vida de un actor de su calibre está en constante movimiento, cual locomotora que no se detiene.

Así llegó a él el libreto de El Poderoso Victoria, historia que cuenta un sueño utópico: El pueblo de La Esperanza se ha quedado sin recursos mineros, por ello les quitarán el tren y las vías que llegan hasta ahí, pero los ejidatarios no se dan por vencidos y piensan construir su propia máquina de vapor para seguir en comunicación con el resto de México.

El histrión narra a Reporte Índigo que les dijo a los productores que solo tenía tiempo para hacer la película en mayo de 2019, por lo que la producción puso manos a la obra, reagendaron completamente el rodaje y se lograron las fechas predispuestas por Alcázar para grabar la cinta.

“Cambiaron todo para que fuera en mayo y dije ‘¡wow!’, me gustaba la historia, me gustó cómo me abordó la joven productora y, además, que me esperaran y que cambiaran todo para empezar el rodaje cuando tenía tiempo dije ‘tengo que hacerla’, lo demás fue sabrosura; disfruté cada uno de los llamados, me gustó muchísimo el trabajo y las locaciones en las que se llevó la filmación”, describe el también productor asociado de El Poderoso Victoria, que se rodó en desiertos de Jalisco y Durango.

Además de Alcázar, hay una participación especial de más actores de renombre, como lo son Édgar Vivar, Joaquín Cosío, Lalo España, Alonso Echánove, Luis Felipe Tovar e, incluso, Adal Ramones, solo por mencionar algunos.

“¡No es ninguna fortuna trabajar con todos esos cabrones! Estuve feliz trabajando con todos ellos, hicimos un gran equipo, evidentemente, hay una conexión, que nos apasiona nuestro trabajo, entonces, así cualquier actor hace un buen trabajo. Todo fluyó perfectamente, estar con Beto Sosa, con Luis Felipe, con Joaquín Cosío, con Édgar Vivar, Lalo España y todos los demás jóvenes fue un día de fiesta”, bromea Damián.

El Poderoso Victoria, ópera prima del director jalisciense Raúl Ramón, es un proyecto que el cineasta escribió hace más de una década y que incluso tuvo una revisión por parte de Vicente Leñero antes de fallecer. El sueño se cristalizará con su estreno en cines el 24 de noviembre.

“Maltrato” a Luis Estrada, afirma Damián Alcázar

Damián Alcázar lleva décadas haciendo mancuerna con el cineasta Luis Estrada, es prácticamente su actor fetiche desde que protagonizó La ley de Herodes (1999), aunque esta relación laboral comenzó en Bandidos (1991).

El histrión se sincera y describe que el director es su amigo y que ahora mismo está pasando un trago amargo, porque Netflix le está impidiendo llegar a salas como Estrada lo tenía contemplado, por la puerta grande con su nueva cinta ¡Que viva México!

“Lo estaba maltratando mucho la plataforma en la que va la película, él sabía de antemano, porque sin dinero, sin apoyo de IMCINE, era muy difícil levantar un proyecto tan ambicioso y tan grande (…) Querían que estrenara ya rápido en unas cuantas salas, no hacían ninguna premier, no enviaron la película a ningún festival, entonces, lo estaban maltratando, como si fuera una película de segunda”, manifiesta el artista.

La propuesta que Estrada tiene con este filme es ambiciosa, describe Alcázar, por ello es que merece estrenarse en salas comerciales, además lo cataloga como “El mejor cineasta de México en estos momentos”, por eso se disputa cómo será llevarla a exhibirla en la pantalla grande. El actor comenta que el realizador ya está elaborando un plan para que así suceda.

“Él está con una estrategia ya elaborándose para realizar el estreno como se debe y después pasará a la plataforma, porque le pertenece (…) Esta es una cosa multitudinaria y es una película epopéyica, ¡enorme! Ahí estamos retratados todos los mexicanos, es un espejo en el que todo mundo se va a poder ver, si tiene ojo para autocrítica”, reflexiona Alcázar.

‘El lambiscón de López Obrador’

Damián Alcázar no esconde sus preferencias políticas, al contrario, las porta como un estandarte, no teme en refrendar su apoyo a la llamada “4T” y, además, revela una anécdota que recientemente le sucedió en un sitio de la Ciudad de México, la cual le causa gracia en lugar de vergüenza.

“Ayer, nada menos, una señora pasó junto a mí en un restaurante y me dijo ‘Ahí está el lambiscón de López Obrador’, ¡ja, ja, ja, ja! Yo solo me reía y dije ‘pues esta señora está muy enojada’, pero ojalá que sus hijos no piensen igual”, describe entre carcajadas el actor.

El actor considera que ahora México tiene una capacidad de crítica, que la ciudadanía se volvió partícipe y menos indiferente para reclamar o exaltar lo que sucede en la vida política de la nación, por eso refrenda su apoyo al presidente “con mucho más fortaleza, mucho más decididamente”.

“Lo mejor de todo es que con este gobierno, todo mundo se volvió consciente, en pro o en contra, pero todo mundo participa, antes era ‘naah, son iguales, yo no voto’, ahora todo mundo está (a la expectativa) eso es lo que se está generando en nuestro país, esa es la base de la democracia”, puntualiza.

GIFF y BJX: Difícil mezcla

Este 2022, Damián Alcázar recibirá el homenaje México en el Bajío International Film Festival, pero no es la primera vez que lo premian por su trayectoria en esta región del país, ya que en 2018 recibió una presea similar por parte del Guanajuato International Film Festival. Ante la pregunta de si estas muestras fílmicas se puedan hermanar a futuro, él no cree que sea posible.

“Es muy difícil porque los festivales normalmente los genera una persona, con ayuda de su equipo, grande, pequeño o como sea, entonces, sería muy difícil el juntar, no sé, tal vez sean como el agua y aceite, ¿me entiendes? (…) Mucha gente vive de los festivales, trabajan todo el año para conseguirlo y de eso van percibiendo su calidad de vida, además los objetivos de un festival no son los mismos que los de otro”, opina.

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