Ante la crisis sanitaria y económica que se vive en México, los editores y libreros alzan la voz y lanzan un grito de auxilio, ya que el año pasado cerraron con números rojos sus ventas. La Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) emitió una carta dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador para solicitar la reapertura inminente de librerías en la Ciudad de México y en el resto del país, ya que se les reconoció como actividad esencial en el Diario Oficial de la Federación el 3 de agosto de 2020.

Además de la CANIEM, 11 asociaciones y cámaras firman el documento público que se dio a conocer. Juan Luis Arzoz Arbide, presidente de la Caniem, enfatiza que tanto las librerías como otros negocios culturales y de esparcimiento son vitales para la ciudadanía en estos momentos de pandemia, ya que son auxiliares para sobrellevar la cotidianidad del encierro.

“Las industrias culturales son importantes, suena muy romántico, pero son alimento para el espíritu, eso debe ser un punto fundamental. El viernes pasado en Ciudad de México ya dieron permiso de abrir a los centros comerciales y tiendas departamentales, ahí algunas o muchas librerías abrirán en los horarios restringidos que tienen, pero nunca han sido de presencia masiva de clientes”, argumenta el presidente de la Caniem, en entrevista con Reporte Índigo.

Esta Cámara reporta que en el país existen mil 590 establecimientos dedicados a la venta de libros, de los cuales el 30 por ciento se ubican en la capital; dicha cifra ha ido en detrimento con el paso del tiempo, ya que hace una década había 500 librerías más en todo el territorio nacional.


Alrededor del 90 por ciento de los municipios en este país no tienen librerías, y si aparte cierran, es tristísimo. Hace 10 años existían 2 mil librerías en el país, ahora tenemos mil 590, es una tendencia importante hacia la baja

Juan Luis Arzoz Arbide

Presidente de la Caniem

Además, el representante de la industria editorial mexicana calcula que las pérdidas del 2020 para estos negocios de letras ascienden a los 3 mil millones de pesos, los cuales evidentemente son irrecuperables; además, también dice que repercute en el cierre de al menos 10 editoriales independientes en la nación.

“En algunas semanas bajaron las ventas un 80 por ciento, otras el 50, creo que un promedio que tenemos es alrededor del 30 por ciento la disminución de ventas, comparado con 2019; esto incluye ventas digitales y presenciales”, agrega.

Sin embargo, eso no incluye a libreros independientes ni tampoco volúmenes de segunda mano, los cuales se han visto gravemente perjudicados desde el inicio de la pandemia, ya que al menos en Ciudad de México cerró definitivamente A través del espejo, que ofreció libros de viejo durante 25 años, además de dos sucursales de El Tomo Suelto, que fue fundada hace tres décadas.

La Asociación de Librerías de México ha calculado, según sus estimaciones y sondeos, que de las mil 590 librerías, el 25 por ciento ha tenido que cerrar definitivamente. Estos comercios abarcan cadenas, sucursales y puntos de venta de literatura religiosa, entre otras.

E-commerce, otro cuento a futuro

Pese a que las ventas presenciales han ido en detrimento para los libros físicos, Juan Luis Arzoz Arbide, presidente de la Caniem, comenta que se ha registrado un alza en la venta de ejemplares digitales durante la pandemia, además de que sucedió una apertura de páginas web para el comercio de ambos en 2020.

“Cuando arrancó la pandemia, en la Cámara teníamos registrados 18 sitios donde de alguna manera podías acceder a libros y te los enviaban por mensajería o descargas electrónicas, al final de 2020 tenemos registrados 80 sitios diferentes para que la gente pueda acceder y comprar los libros que considere”, expresa el presidente de la Caniem.

Arzoz afirma que sí hay un incremento en el comercio en línea de e-books y que este se empezó a suscitar desde 2019, pero para nada se compara con los volúmenes que se venden presencialmente; aunque reconoce que estas ventas se mantendrían favorables en los siguientes años.

“En 2019 las ventas del libro digital han crecido 2 por ciento de las totales de la industria editorial, crece pero no figura mucho; al final de 2020 calculamos que van a estar alrededor del 5 o 6 por ciento, sí es un crecimiento importante, un poco reactivo, que se va a ir quedando, creo que será difícil que se pierda ese porcentaje de ventas”, platica.

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