Especialistas en nutrición consideran que en esta cena patria es importante gozar de los alimentos, pero recomiendan buscar opciones de antojitos que no tengan tanta grasa y se opte por el consumo de más verduras.

“Es muy complicado llegar a un justo medio porque quién va a despreciar un pozole, un pambazo, una chalupa, una quesadilla. Creo que el secreto es saber mediar y saber equilibrar, tampoco nos vamos a aventar todo el mes patrio desayunando, comiendo y cenando pozole o de colación pambazos”, indica la maestra Arianna Omaña, profesora investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

“Mi recomendación inicial es no abusar, es decir, si vamos a comer pozole, vamos a echarle una buena cantidad de verdura al pozole. La menor cantidad de grasa posible, elegir carne blanca en lugar de carne de cerdo, agregar champiñón o alguna setas, es decir, incrementar la cantidad de verdura”, explica.

Los pambazos, por ejemplo, pueden hacerse de una manera que no sean fritos y preferir, en vez de papa con chorizo, un relleno de papas con nopales.

“(En el caso de) las bebidas alcohólicas, también (es posible) disminuir el azúcar al agregar solo agua mineral o solo agua natural, en lugar de refresco”, añade Omaña.

En tanto, el doctor Guillermo Arteaga MacKinney, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Sonora y colaborador del Laboratorio de Datos Contra la Obesidad, coincide en reducir la cantidad de comida frita.

“Hay que disfrutar la comida sin culpa, una buena convivencia, comer despacio, no atragantarnos. Las señales de saciedad tardan tiempo, entonces yo puedo comer en exceso antes de que mi cuerpo me diga que ya es suficiente. Hay que comer despacio, comer tranquilo, eso siempre ayuda”, comenta Arteaga MacKinney.

Por su parte, el doctor Alberto Bricio, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colima, asevera que de manera continua las familias tienen que elegir alimentos y antojitos con menos grasa en su hechura.

“Hasta los profesionales de la salud y de la nutrición comemos pozole. También nosotros festejamos, también somos sociales. Entonces, sí lo podemos hacer, establecer un reto, como persona o como familia, donde digan ‘esta vez voy a hacer una preparación, pero desde la receta, con un poco menos de grasa’. Claro que al principio no tendrá el sabor original, pero esa es la intención, que nos reacostumbremos a platillos que cada vez tengan menos carga energética”, concluye.

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