Aunque parezca irrelevante –o complejo– la evidencia sugiere que la fecha de nacimiento sí define ciertos rasgos de la persona

El natalicio no solamente es la celebración de un año más de vida, tampoco se reduce la clasificación de horóscopos dependiendo del mes.

 Analizar y estudiar las fechas de nacimiento siempre ha sido un debate. Para algunos es irrelevante, para otros es controversial y complejo. De hecho, algunos psicólogos minimizan el rol de la fecha de nacimiento –y sus efectos– en el tipo de personalidad que desarrolla cada ser humano.

Pero lo cierto es que la fecha en la que hayas nacido tiene gran influencia con tu salud y tu sexualidad.

En 1996, Frank J. Sulloway publicó “Born to rebel”, un libro en el que asegura que rasgos de la personalidad tales como amabilidad o carácter neurótico están relacionados con la fecha de nacimiento.

Sulloway también menciona que, por ejemplo, los hijos mayores son más conformistas y que los últimos son creativos.

A la vez, enfatiza que hay personas que tienen más química y rasgos en común con quienes comparten su rango de edad y fecha de cumpleaños, que con sus propios hermanos o con sus padres.

Este libro causó revuelo, fue criticado y desacreditado, también alabado y recomendado. Y desde ese año, se han hecho estudios que parten de la teoría de Sulloway.

Hace tres años, Daniel Eckstein y sus colegas realizaron un estudio en el que se analizaron 200 estudios relacionados con la influencia de la fecha de nacimiento de las personas.

En los resultados se demostró que las preferencias sexuales y la tendencia a enfermarse también podrían estar –hasta cierto punto– determinadas por el día y el mes en que nació la persona.

Eckstein también observó que el cumpleaños define que los hijos mayores buscan éxito, los hijos únicos buscan realización, los “del medio” son muy sociales y los más chicos desean tener ese estándar en la sociedad.