Las series de televisión y las películas no son el único material pirata al alcance de la mayoría de los usuarios en Internet, los libros en español también se descargan ilegalmente.

Según la Real Academia Española de la Lengua (RAE), hay casi 200 mil títulos “disponibles (…) flotando por el aire (…) se pueden bajar de Internet pirateados sin ningún tipo de control. Están por el aire gratis y se pueden robar”, señaló en el VI Congreso de la Lengua, en Panamá, José Manuel Blecua, director de la RAE.

Blecua agregó que “es un problema para las industrias editoriales y la industria del libro en general que no se tenía hace cinco años”, razón por la que “todo el mundo está pensando en fórmulas que puedan proteger los derechos de autor y la industria editorial”. El diccionario es uno de los títulos más pirateados en la Web.

La piratería de libros en la Red no solo es un problema para la protección de los derechos de autor, también es una vía más por la que cobra fuerza el contenido literario online, respecto al que se imprime en papel.

El impreso sigue

Pese a que la gran mayoría de los usuarios prefiere tener 100 títulos en su Kindle o cualquier tablet, la literatura en papel seguirá viva.

José Manuel Blecua mencionó que el auge de los libros digitales no terminará con los impresos, pero que “sí es posible que cambie la estructura del soporte y haya otro tipo de lo que llamamos libro, podría ser digital o podría ser de otra manera en el futuro”.

Sin embargo, grandes escritores temen que el papel muera a causa de la literatura en la Red. Uno de ellos es Mario Vargas Llosa, quien cree que los libros electrónicos enterrarán a los impresos. Y considera que eso podría disminuir la calidad del material, empobreciendo el contenido.

“El espíritu crítico, que ha sido algo que ha resultado de las ideas contenidas en los libros de papel, podrían empobrecerse extraordinariamente si las pantallas acaban por enterrar a los libros”, subrayó.

De crearse literatura pensada para las plataformas digitales, esta sería “mucho más superficial, de puro entretenimiento y conformista”, agregó Vargas Llosa.

Una ventaja de que se expandan las plataformas en las que se publica contenido literario, es que aumenta la cantidad de lectores, inclusive algunos de ellos opta por libros impresos tras leer electrónicos. Otros refuerzan su hábito de lectura gracias a la cantidad de material que tienen disponible en línea.

Islandia, un paraíso editorial

Islandia es el ejemplo perfecto para comprobar que la literatura en papel no va a morir próximamente. Ese país tiene una población de poco más de 300 mil habitantes, de los cuales uno de cada 10 publica un libro. Pero no solo es una nación de escritores, también es una editorial gigante con más libros publicados y más obras leídas per cápita que cualquier otro país en todo el mundo.

Aunque se escribe sobre todos los géneros, actualmente predomina la novela policiaca y en los lugares como salones de belleza, panaderías o supermercados, en lugar de hablar de las celebridades, se recomiendan libros, autores o sagas.