Ya chole con la misma historia del Terminator que viene a asesinar a una persona que en el futuro será el o la líder del movimiento que acabará con el legado de las máquinas.

El director James Cameron regresa al proyecto que él mismo creó en 1984, The Terminator, el cual fue concebido a partir de varias pesadillas que padeció cuando estuvo enfermo.

¿DE QUÉ VA?

Daniela Ramos es una mexicana que en el futuro liderará una resistencia para acabar con las máquinas. Y es que el futuro cambió, la amenaza ya no será Skynet sino la Legión, la cual envía un robot Rev-9, indestructible, para asesinar a Ramos cuando era joven.

Sin embargo, la resistencia envía a Grace, una humana con mejoras robóticas que protegerá a Daniela Ramos junto con una ya anciana Sarah Connor, a quien le han asesinado a su hijo John (¡sólo aparece 3 minutos!)

LO BUENO: ACCIÓN Y EFECTOS ESPECIALES

La película es una secuela de Terminator 2: El juicio final. Esto en principio suena genial, ya que es sabido por muchos que ninguno de los largometrajes que siguieron a la segunda parte es bueno, sino todo lo contrario.

De hecho, algo que disfruté mucho de esta cinta es la saturación de secuencias de acción que, aunque puede llegar a ser demasiado, siempre cuenta con acrobacias increíbles.

Incluso, la acción no sería la misma sin los efectos especiales. Los nuevos tipos de robot, llamados Rev-9, lucen espectaculares con unos efectos que les agregan tentáculos.

¿Recuerdan lo mucho que nos atemorizaba el T-1000 vestido de policía persiguiendo a John Connor? Aquí la idea es la misma, pero con mejores efectos.

LO MALO: EL GUION Y CLICHÉS

No sólo Rambo: Last Blood ridiculizaba a México al generalizar a los mexicanos con sombreros vaqueros y vestidos de cholos, Terminator: Dark Fate parece querer quitarle el puesto.

Y es raro esto, ya que James Cameron aprecia mucho a México por su amigo Guillermo del Toro. Por ello, es entendible que ahora una mexicana, interpretada pésimamente por la colombiana Natalia Reyes, sea la líder de la resistencia.

El filme presenta un México de comercial, sus ciudadanos son interpretados por españoles quienes son casi todos güeros y hablan más inglés que español, el cual lo pronuncian hasta de una manera extraña.

Empezando por el actor Diego Boneta, quien a pesar de vivir en un barrio bien feo desentona con su aspecto de modelo de revista, quien interpreta al hermano de Daniela Ramos, Diego irónicamente.

Estos clichés se suman de una manera aburrida a las ya clásicas referencias de la saga: el i’ll be back, el uso de lentes negros y otros recursos típicos de las películas de acción se utilizan de manera hasta forzosa.

Otra cosa que realmente me pareció irritante fueron los chistes fuera de lugar. Frases o situaciones en las que los personajes tratan de ser graciosos en momentos dramáticos.

El exceso del empoderamiento femenino también es notable, quizás porque estamos en una época en la que lo políticamente correcto es casi una obligación y si no estás de acuerdo con ello eres un intolerante.

Finalmente, por ahí hay una muestra de la tecnología que la patrulla fronteriza utiliza para capturar migrantes mexicanos: drones que rastrean por medio de cámaras de calor a las personas, algo interesante en una película con un México realmente absurdo.

RECOMENDACIÓN: 2 ESTRELLAS DE 5 (MALA)

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