Cuando la prensa cuestionó a Stephen King acerca de la adaptación de Doctor Sueño, el padre de muchas historias de terror moderno aclaró que pasó mucho tiempo leyendo el guion propuesto por el director Mike Flanagan (Netflix: La maldición de Hill House, 2018), quien ya se había hecho cargo de El Juego de Gerald.

A King le pareció totalmente lo contrario de lo que opinó, en su tiempo, de Stanley Kubrick y El Resplandor. El escritor, quien vio morir arrollado a uno de sus amigos en los rieles de un tren en su infancia, celebró que esta nueva cinta haya adaptado fielmente la visión de su secuela escrita en 2013.

¿DE QUÉ VA?: ALERTA DE SPOILERS

Tras dejar el mítico Hotel Overlook, Danny Torrance se debate entre hallar un propósito para su vida y el alcoholismo heredado por su padre. Su resplandor casi se extingue. Y cuando una tribu, que asesina y devora a ciertos niños, aparece, Danny conocerá a Abra Stone, un niña peculiar con un resplandor nunca antes visto.

LO BUENO: GUION ADAPTADO Y CINEMATOGRAFÍA

¿Por dónde empezar? Ciertamente debo confesar que al sentarme en la butaca, y unos segundos antes de comenzar la película, había en mí una desconfianza compartida con varios cinéfilos. Realizar una secuela de una obra de Stanley Kubrick y Stephen King parecía una locura.

La calidad, el arte y la cinematografía de Kubrick son históricos en el cine y El Resplandor es una evidencia de ello. Por lo que una segunda parte de este largometraje sonaba, en principio, desafiante.

Sin embargo, Mike Flanagan no es un neófito, aunque a decir verdad tampoco es muy famoso. De todo su currículum me decanto más por La maldición de Hill House, una serie de Netflix que en su tiempo generó muchas conversaciones por la manera delicada como desenvuelve el terror, casi al estilo clásico.

De hecho, en Doctor Sueño eso parece repetirse y Flanagan deja ver ya un estilo suyo muy marcado: el terror lento y cuidadoso, la cámara que deambula a hurtadillas como si temiera de una presencia extraña, los fantasmas que guardan muchas semejanzas con los humanos, la música que en momentos eriza la piel y la fotografía que expone planos simétricos.

Esto quiere decir que Flanagan no se traiciona a sí mismo y, por el contrario, le guiña el ojo derecho en ciertas escenas a Kubrick y el ojo izquierdo en otras a King. Como resultado, quienes vayan a disfrutar esta cinta se localizarán en una mezcla apropiada entre el arte cinematográfico del cineasta neoyorquino y el entretenimiento más puro del literato estadounidense.

Aunque, siendo sincero, hay más de lo segundo que de lo primero. Ubicarnos en un mundo donde se habla de viajes astrales, niños que pueden ver muertos y hasta hipnosis es localizarnos en el universo mágico de Stephen King.

Por ahí leí que, por ejemplo, toda esta cuestión de El Resplandor, la capacidad que tienen ciertos sujetos para percibir cosas paranormales, estaba ligada con Pennywise y el mundo de It. Y es que hay ciertas referencias a leyendas que en el mundo real corren de boca en boca, como el que los animales pueden predecir la muerte.

De esa manera, Flanagan no erra al narrar la vida de Danny Torrance, el hombre que utiliza su Resplandor para encaminar a los desahuciados hacia la muerte. El niño que alguna vez fue perseguido por su padre con un hacha y que ahora es el responsable de una niña, Abra Stone, que tiene un Resplandor muy poderoso.

El ritmo largo, casi 3 horas, pero ambivalente se vuelve un placer pues casi ningún detalle de Torrance y Abra se le escapa. Ni tampoco de la tribu El Nudo, la cual está conformada por humanos que tuvieron El Resplandor y ahora asesinan niños para vivir por muchas décadas.

La persecución que plantea la trama de Doctor Sueño y los recuerdos que atormentan a Danny Torrance nos traerán de vuelta al Hotel Overlook y a quien vive ahora dentro de este: sí, Jack Torrance.

LO MALO: NOSTALGIA INSUFICIENTE

Este último punto bueno del filme es un poco agridulce. Y es que el director utiliza a otros actores para crear y recrear a los personajes interpretados por Jack Nicholson y Shelley Duvall, lo que nos provoca una sensación de rareza.

Lo anterior no demuestra más que el nivel actoral de Nicholson y Duvall es casi único y memorable, siendo que en Doctor Sueño experimentamos una especia de añoranza por ver sus rostros.

El propio Danny Torrance fue sustituido por otro actor en su versión infantil, así como las icónicas gemelas y otros fantasmas del Overlook.

En pleno 2019, ¿los efectos especiales podrían haber recreado a esos personajes como lo vimos con John Connor por un minuto en Terminator Dark Fate?

RECOMENDACIÓN: 4 ESTRELLAS DE 5 (BUENA)

Si ya viste la película, cuéntame qué te pareció y qué fue lo bueno y lo malo de este largometraje. Leo tu opinión en la caja de comentarios.

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