Cristina Steinman muestra su poder como madre empresaria

El camino de Cristina Steinman Hurley, directora de la empresa Life Changing Knowledge, estuvo lleno de retos y prejuicios por ser madre, pues le decían que no podría crecer profesionalmente. En entrevista, revela el secreto de su éxito para que otras mujeres logren sus objetivos

El camino de Cristina Steinman Hurley, directora de la empresa Life Changing Knowledge, estuvo lleno de retos y prejuicios por ser madre

El camino de Cristina Steinman Hurley, directora de la empresa Life Changing Knowledge, estuvo lleno de retos y prejuicios por ser madre

Comparte esta nota

Por más de 20 años, Cristina Steinman Hurley ha brindado cursos, conferencias y talleres a diversas empresas e instituciones, pues asegura que su misión en la vida es dar cuenta a la sociedad sobre la importancia del capital humano.

Esta experiencia le ha permitido crear y dirigir la empresa Life Changing Knowledge (LCK), con el objetivo de desarrollar el potencial humano, buscando generar conciencia y riqueza en todos sus entornos.

“Los golpes ilustran, yo perdí a mi mamá cuando tenía siete años, eso me marcó en querer muchas cosas que en ese momento no tenía, y en el caminar de la vida estás buscando soluciones, por carencias emocionales, físicas, de muchos tipos. En esta búsqueda de sentirme mejor, hacerme fuerte, de autorrealizarme encontré respuestas a muchas cosas”, platica, a Reporte Índigo Steinman, la especialista en Desarrollo Humano y Análisis Existencial.

Desde entonces, ha dado ejemplo a jóvenes y mujeres que quieren emprender o que desean realizarse en la vida, tanto de manera profesional como personal.

Ser madre y seguir creciendo en el ámbito profesional le implicó vencer varios retos, mismos que ahora comparte con más mujeres para que se empoderen y sean exitosas en todas las áreas de sus vidas.

“Entrar a un mundo empresarial tiene sus retos, sobre todo, como mujer y cuando quieres hacer algo nuevo crees que el conocimiento es el que te lleva ahí, y realmente te das cuenta que no, sí es importante, pero es una de las cosas que necesitas para realizar un sueño. He aprendido que cuando quieres algo no lo debes ver como un reto u obstáculo, sino como una experiencia de vida”
Cristina Steinman HurleyDirectora de LCK

“Cuando estás haciendo lo que verdaderamente te gusta hacer, cuando estás inspirado para cumplir lo que vienes hacer a este mundo, de alguna manera, las cosas fluyen más”, destaca Cristina Steinman.

Como parte de los consejos que le puede brindar a las futuras emprendedoras está que el primer trabajo que se realice sea en lo personal, es decir, en los miedos o la autoestima sobre las creencias del ‘no puedo’. Una vez que las personas son conscientes de ello, lo demás fluirá.

“El secreto del éxito es encontrarse uno, saber cuáles son los obstáculos a los que le tienes miedo. Muchas veces creemos que tenemos toda la preparación y es como lo vamos a conseguir, y no, en la medida en la que eres consciente de tus pensamientos, la vida fluye desde otro lugar.

Uno de los mayores miedos al enfrentarse al mundo laboral es la idea del “abandono a los hijos” por dar prioridad al crecimiento profesional, pero para Cristina todo se trata de encontrar el equilibrio para brindar tiempos de calidad a la familia.

La maestra en Desarrollo Humano cuenta que tuvo que vencer este prejuicio para poder llevar una vida como empresaria siendo madre de cuatro hijos.

“Lo que hice fue siempre estar en las cosas que son importantes, cuando pones atención en lo que la otra persona necesita. Hay veces que físicamente no estás ahí, pero nosotras como mamás debemos entender que no vas a vivir la vida por ellos, se van a enfrentar a retos y situaciones, estés o no. En la medida que crees en ti cumpliendo la misión de tu vida ese es el legado que les vas a dejar a ellos, porque cuando creces ellos crecen contigo”, explica.

La pandemia fue una de sus más grandes maestras, pues le enseñó sobre la oportunidad de la convivencia, no sólo física sino mental y emocional.

“Se trata también de soltar el control, como mamá mexicana es bien difícil, pero cuando te das cuenta de eso, los dejas volar y mientras más alto vuelen mejor te sientes”, cuenta.

Ser empresaria en pandemia

A lo largo de toda su trayectoria ha tenido grandes aprendizajes como empresaria, pero durante la pandemia reafirmó la importancia que hay en apreciar y escuchar a las personas y sus necesidades.

Un ejemplo fue lo que ocurrió en su empresa LCK, se trató de “adaptarse o morir”, por lo que se enfocó en brindar más cursos en línea.

“El objetivo de las empresas es producir dinero, pero, a veces, vivimos más ahí que en nuestra propia casa, es darle espacio al otro para que se realice como persona. Cambiar estos paradigmas ha sido muy complicado, pero es ir soltando y entender que la vida no funciona desde el control, aprender a que también pueden trabajar desde su casa, a valorar el esfuerzo que hace cada uno de ellos, sin dejar de eficientar los procesos, los mecanismos de la empresa y que se puede hacer desde el lado humano”, comenta.

Sobre todo, en un modelo de trabajo como el de México donde se cree que a través del autoritarismo o la presión es como una persona saca su mayor potencial; no obstante, ella desmiente esa idea y afirma que cuando la persona se siente bien y empieza a entender un objetivo dentro de la empresa comienza a trascender.

“En México creemos que con el control vamos a lograr que el otro eleve las alas, creo es uno de los grandes errores, necesitamos entender que si nos  sentimos inspiradas y que nuestro trabajo es valioso puedes intrínsecamente ayudar más, una persona feliz en una empresa será infinitamente más productivo”, destaca.

Un ejemplo es el modelo en LCK, donde se trabaja desde las seis áreas del ser humano: físico, mental, emocional, energético, espiritual y social, algo que cree se puede y debe aplicar en otras empresas y modelos de trabajo.

“Cuando empiezas a valorar a las personas desde sus potencialidades, las cosas fluyen, te das cuenta que todos podemos aportar y empiezas a hacer equipo, una familia, porque también hay que dejar el corazón ahí. Mi sueño es que la gente se sienta parte de esta familia, a gusto, que venga trabajar y se lleven bien, aceptados y vayan contentos a trabajar”, aclara.

Su misión en la vida

Cristina Steinman asegura que no sabe cuál sea su cima profesional, su única certeza es que necesita sentir cada día la ilusión por vivir. Su mayor logro es ser consciente de sus experiencias, sin medirlo como éxitos o fracasos.

“Una de las cosas que más me ha frenado en mi vida es ser demasiado exigente conmigo y por exigir demasiado pierdes de vista lo que de verdad vale la pena, el darse cuenta que hay cosas por las que no vale la pena preocuparte, el confiar  en el universo, en tu ser superior, en esa parte intuitiva que te guía por esta vida sin ningún objetivo más que ser feliz”, comparte.

También puedes leer: Cristina Steinman, una madre y empresaria que apuesta por liberar el potencial de las personas

Salir de la versión móvil