Muchas cosas han cambiado desde que la banda de Matamoros, Tamaulipas, entregó “Sirenas”, su cuarto álbum que vio la luz en 2008.

Ahora con casi todos sus integrantes pisando los 30, División Minúscula vuelve a juntarse para lanzar un álbum que está listo desde el primer cuarto de 2012, pero que por cuestiones de promoción presentaron hasta hace unos días. 
Se trata de “División”, el quinto 
en su discografía.

El nuevo material de División Minúscula fue grabado en Baltimore, en Estados Unidos, en el estudio “Sadadays” de Brian McTernan (Thrice, Senses Fail, Moneen, Snapcase, Hot Water Music, entre otros).

“Le hablamos y de sorpresa el güey ya conocía a la banda, que eso estuvo bien chido, ya varios amigos mexicanos le habían enseñado la banda y el güey se prendió. De hecho, primero lo quisimos traer a Monterrey o al DF, pero nos dijo ‘no, si vamos a trabajar vénganse a Baltimore un mes y medio’”, dice Kiko Blake (baterista), en entrevista 
telefónica con Reporte Indigo.

La experiencia de volver a estar juntos bajo un mismo techo, trabajando en un nuevo álbum “era como estar en un Big Brother 
todos encerrados”, confiesa Kiko.

Los once tracks de “División” tienen el sello distintivo de la letra de Javier Blake, pero el conjunto de sonidos ya cuenta con una actualización producto del 
trabajo de grabar con McTernan.

“La ciudad influyó mucho, Brian influyó mucho y el estudio influyó mucho en lo que es el sonido en general, de cómo se oye ahorita el disco”, reconoce Blake, quien no esconde la 
emoción por el resultado obtenido.

“Estamos bien contentos con el resultado, creo que es lo mejor que hemos hecho hasta ahorita”, dijo.

Punk–rock para todos

La voz y las letras de Javier Blake ponen al alcance de todo tipo de público lo mejor del punk-rock en español, y en “División” no es la excepción.

El álbum es sumamente amistoso para escucharse en la radio, pero eso no implica que División Minúscula haya renunciado a su estilo.

“Juego” es quizá el más claro ejemplo del sonido “radio friendly” y la conjunción pop–rock que logra la banda tamaulipeca. Lo que contrasta un poco con “Cazador de Sueños”, la canción que sigue inmediatamente después, con un uso más protagónico de riffs de guitarra. Sin llegar a ser “pesado”, se mantiene como una de los tracks más potentes del álbum. La mano de Brian McTernan se siente particularmente en esta canción.

La relación letras en español con el punk–rock ha tenido sus altibajos, pero División Minúscula es quizá el mejor ejemplo de cómo se puede hacer buena música sin querer 
sonar anglo o escucharse raro.

Kiko reconoce que “al principio era muy difícil escribir las letras en español y que la voz en español se oyera totalmente compenetrada con las melodías, como el rock & roll en inglés, que fue el que nos influenció. Llevó su tiempo, pero creo que ahorita lo hacemos mejor que nunca y la gente lo
 está aprendiendo a aceptar”.

“División” es un álbum que no decepciona y que seguramente los acercará a un nuevo público, después de su largo descanso.