Cocinar una de las pastas italianas más populares del mundo, el ravioli, no es una tarea imposible ni se necesitan de los instrumentos más destacados para lograrlo. 
 
Recordemos que la pasta nace en los hogares de las familias ubicadas al norte de Italia, para luego ser popularizada internacionalmente.
 
Hablando del relleno de los raviolis, éste puede prepararse dependiendo del gusto de la persona que realice la pasta; puede ser carne molida con verduras o queso crema.
 
Raviolis
 
400g de harina
Dos huevos enteros
Tres yemas 
10g de sal
½ taza de agua 
Dos cucharadas de aceite de oliva
 
Preparación
 
1. Coloca la harina en un tazón hondo* y agrega los dos huevos, las tres yemas, la sal y el aceite de oliva. 
 
2. Empieza a mezclan los ingredientes hasta lograr una maza homogénea.
 
3. Por 10 o 15 minutos, trabaja la masa con la parte superior de la mano para integrarle aire. Sabrás que está lista cuando presiones un dedo y el hueco desaparezca poco a poco. 
 
4. Coloca la masa en un tazón limpio y envuélvela con papel plástico. Consérvala así por una hora. 
 
5. Empieza a estirar la masa con un rodillo sin colocar harina en la mesa. El grosor debe quedar de aproximadamente 4 milímetros. 
 
6. Corta la masa en cuatros y coloca el relleno de tu preferencia en cada uno. Cúbrelo con otro cuadro de masa y ciérralo.
 
7. En una olla de agua hirviendo, coloca los raviolis por cinco a ocho minutos o hasta que la pasta esté al dente. 
 
8. Retira los raviolis del agua y, en un plato, viérteles salsa de tomate o acompáñalos con queso parmesano. 
 
*Se puede comenzar a preparar la masa desde la tabla o mesa.