La cápsula Dragon de la compañía aeroespacial SpaceX se acopló de manera autónoma y con éxito a la Estación Espacial Internacional (EEI), cuando ésta viajaba a más de 429 kilómetros sobre el Océano Atlántico Sur.

Lo anterior ocurrió a las 10:21 de la mañana del pasado 14 de julio, como parte de la 25 misión de reabastecimiento comercial, ya que la cápsula Dragon llevó víveres para los astronautas que trabajan en la EEI y material científico, informó la NASA.

Así los astronautas Bob Hines y Jessica Watkins, quienes monitorearon las operaciones desde la estación, recibieron cientos de investigaciones y experimentos científicos, tal como el estudio del polvo terrestre.

Este proyecto es llamado EMIT, por sus siglas en inglés, y se trata de un dispositivo del tamaño de una pequeña cocina que se utiliza para medir la composición mineral del polvo en las regiones áridas de la Tierra y cómo estas partículas pueden influir en el clima.

Te puede interesar: Rover Perseverance de la NASA detecta objeto parecido a un fideo en Marte

Otra de ellas es la investigación sobre el envejecimiento humano, ya que este proceso está asociado con cambios en la respuesta inmunológica. Esto resulta importante para los astronautas por la microgravedad, ya que provoca cambios en las células inmunitarias humanas.

Esta alteración se asemeja al envejecimiento que ocurre en la Tierra, lo que permitirá estudiar cómo la microgravedad afecta la función inmune de los astronautas durante el vuelo y si las células inmunes se recuperan después.

Además de ello, la cápsula Dragon transportó cientos de investigaciones que se están realizando a bordo del laboratorio en órbita en las áreas de biología y biotecnología, ciencias físicas y ciencias de la Tierra y el espacio, informó la NASA.

Estas son relevantes, ya que los avances que se logren en las diferentes áreas ayudarán a mantener saludables a los astronautas durante los viajes espaciales de larga duración y contribuirán en futuras exploraciones en la Luna y Marte.