La Camerata Porteña dará un nuevo show en el Palacio de Bellas Artes

Camerata Porteña, música que reinventa el espíritu

Tras su presentación en la Alhóndiga de Granaditas, como parte del Festival Internacional Cervantino, la Camerata Porteña dará un nuevo show en el Palacio de Bellas Artes para celebrar el centenario de nacimiento del bandoneonista Astor Piazzolla

Músico controvertido, poseedor de una belleza y complejidad técnica, con acordes y movimientos renovados del bandoneón, el compositor argentino Astor Piazzolla, a mediados de la década de los años 50, aportó sonoridades nuevas al mundo del tango clásico, llevándolo a traspasar los límites de lo conocido hasta ese momento.

Artista polémico y discutido, quien en sus composiciones muestra trazos de genialidad, así como la encarnación del cambio y nuevas bases del tango, Piazzolla, quien se propuso transformar las pautas de la música en Buenos Aires, es celebrado este año en su centenario de nacimiento con una serie de conciertos en México; el primero, durante el Festival Internacional Cervantino, para seguir con una serie de presentaciones por la República Mexicana, hasta llegar, el 30 de octubre, al Palacio de Bellas Artes.

“Los grandes artistas, los solistas y las grandes orquestas de cámara del mundo tocan su obra y el tango tradicional permaneció perfectamente en su lugar, sigue siendo tocado, valorado, escuchado. Piazzola marcó una evolución, porque marcó un legado que hay que seguir evolucionando, que es lo que hace la Camerata Porteña”, destaca, a Reporte Índigo, el compositor y director Marcelo Rodríguez Scilla.

Música que evoluciona

Piazzolla aportó a la música del tango los sonidos del jazz, con lo cual llevó al género hasta sus límites, ante lo cual no fue entendido por la mayoría de los músicos de la época, algo que para Rodríguez Scilla es una discusión que perdió vigencia.

Asimismo, destaca que el bandoneonista y compositor argentino no solamente aportó al tango, sino también a la música universal del siglo XX, pues sus composiciones dieron un vuelo artístico y técnico.

“Nuestra idea es seguir evolucionando, tocar obras de él que no eran tan conocidas, para difundirlas y hacer nuestras propias composiciones, mostrar cómo seguimos los compositores posteriores a Piazzola, cómo vemos el siglo XXI, y mostrar eso en todos los países que podamos. El Cervantino de por sí es un acontecimiento extraordinario, además celebrando a Piazzola, después de la pandemia, es una gran alegría”, explica.

Lo que la gente vivió la noche del pasado 14 de octubre fue algo memorable, evento que cobró aún más relevancia cuando la sociedad sigue batallando con la pandemia y el encierro. Tras casi dos años sin realizar un concierto en vivo, esta fue la oportunidad para la Camerata Porteña de volver con su público.

“Para eso estamos, para llevarle a la gente la alegría de escuchar la música en vivo, una música de tanta hermosura, de tanta belleza interior. Lo más importante es que la gente se lleve algo hermoso, un espíritu renovado, disfrutar de un concierto al aire libre y con la música tan bella como la de Astor va a ser inolvidable”, platica Marcelo Rodríguez.

Piano, violines, chelo, violonchelos, saxofón y, por supuesto, el bandoneón, recorren las partituras escritas hace más de 20 años por el genio del tango, quien a decir del director de la Camerata tuvo cuatro etapas de composición, mismas que se podrán oír en los conciertos que presentarán en México.

“’Oblivion’ es una obra que nosotros tuvimos el honor de ser la primera orquesta que la grabó, después de Piazzolla hace ya 20 y pico de años, cuando nadie conocía lo que era ‘0blivion’ y para la Camerata es un orgullo haber abierto esos caminos, llevar al público ese conocimiento, de lo que era esta obra”.

Esta es una de las piezas que, en la actualidad, son de las más representativas, y la cual, destaca Rodríguez Scilla, no falta en su repertorio, a ella se sumarán canciones como “El gordo triste”, “Vuelvo al sur”; las obras de las cuatro estaciones: “Verano porteño”, “Otoño porteño”, “Invierno porteño”, “Primavera porteña”, y, la clásica que Piazzolla dedicó a su padre, “Adios nonino”.

“A mí personalmente, mi canción favorita es ‘Oda para un hippie’, es una obra sublime de su producción, por la belleza de la composición, el aporte que hizo, pero tengo muchas otras obras. por ejemplo, ‘La milonga del Ángel’, es una de mis favoritas y de lo que vamos a tocar”, confiesa.

“La música me ha dejado todo. Mis personas queridas, mis hijos y mi pareja es lo más importante para mí y luego, a ladito, la música, es decir, la música es mi vida. Desde que tengo seis años hago música y soy feliz con eso y trato de hacer felices a los demás. Si logro que una persona esté más contenta, más serena y en paz, ya estoy hecho”
Marcelo Rodríguez ScillaCompositor

Retos y logros de la Camerata Porteña

Desde su fundación en 1986, la Camerata Porteña se ha dedicado a la difusión, no solamente del repertorio de Astor, y a la composición del tango. Aunque, enfrentarse a las partituras del bandoneonista ha sido un gran reto, el cual les ha ayudado a crecer profesionalmente.

“Piazzolla tiene una particularidad, que es una música de alto nivel técnico, hay que tener un nivel técnico muy importante, además hay que inmiscuirse, meterse de lleno al código de su música para poder transmitirla correctamente. Es un gran desafío desde todos los puntos de vista, musical y artístico.

“Los retos son seguir evolucionando, componiendo y descubriendo obras nuevas, ensayarlas y tocarlas, es el reto permanente. Y respecto a los logros ha sido muchísimos, estar acá es un logro, muy pocos pueden subirse a este escenario, hemos tenido la suerte de tocar en el Palacio de Bellas Artes, en la sala de Moscú, The Opera House, en los mejores lugares del mundo, lo cual ha sido un privilegio enorme y seguiremos trabajando para llegar a esos lugares”, explica.

Para el también pianista, el tango está muy vivo, en todos los sentidos, desde el tradicional, hasta el contemporáneo. Aún hay compositores que están renovando, creando y gente que sigue tocando a Piazzolla, unos bien, otros no tanto, pero lo importante es que está música llegue a más generaciones.

“Nosotros estamos convencidos de que la única manera de seguir adelante es hacer estos desafíos, componiendo cosas nuevas, interpretando obras difíciles y llevando a la gente lo mejor que uno puede hacer. El objetivo fundamental es lograr que salgan con un espíritu renovado, esa es la única verdad, si logramos conmoverlos, van a seguir escuchando el tango, ese es el secreto, nadie deja lo que le gusta”, concluye.

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