300 mg (equivalente a tres tazas de café) al día son suficientes para obtener los beneficios de la cafeína

Tomar café ayuda a estimular al sistema nervioso central, lo que se traduce en un beneficio para hacer cálculos mentales más rápido y más precisos, según un estudio del Centro de Información Café y Salud, en España.

El efecto que tiene la cafeína en el cerebro es el de incrementar la agilidad, el rendimiento y el dinamismo.

“Hay evidencias de que el consumo de café reduce el deterioro cognitivo producido por el estrés y la edad”, dice Rafael Franco, catedrático de Bioquímica de la Universidad de Barcelona.

Con tan solo tomar una taza de café se puede ayudar a prevenir enfermedades como diabetes, cáncer de colon y de mama. También reduce el riesgo a padecer Alzheimer y la Enfermedad de Parkinson.

Los beneficios o efectos positivos de tomar esta bebida aparecen 10 minutos después de su consumo y pueden durar hasta seis horas, señala Ana Adán, del Instituto de Investigación en Cerebro, Cognición y Conducta de la Universidad de Barcelona.

Un estudio epidemiológico –realizado a más de 400 mil voluntarios de entre 50 y 71 años– del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, comprobó una relación entre el café y la longevidad de algunos de los participantes.

Los voluntarios no tenían enfermedades graves o importantes cuando comenzó el estudio, en 1995, señala The New York Times (NYT).

En 2008, más de 50 mil participantes ya habían muerto.

Sin embargo, por increíble que parezca, los hombres que habían tomado entre dos y tres tazas de café al día tenían 10 por ciento menos propensión a morir, en comparación con los que no tomaron café.

Por otro lado, las mujeres que tomaron café al igual que los hombres (entre dos y tres tazas diarias), tenían 13 por ciento menos riesgo de fallecer.

“No está claro exactamente lo que el café tenía que ver con su longevidad, pero la correlación es sorprendente”, concluye NYT.

Nada con exceso…

Como en todo, el secreto está en la cantidad. Ya que más de cinco tazas de café al día (o más) aumentan la actividad del sistema nervioso y también, podrían producirse taquicardias.

Además, diversos estudios –a nivel mundial– han comprobado que consumir café está relacionado con el aumento de colesterol.