Zerón de Lucio, Duarte Jáquez, Córdova Bautista, Figueroa Flores, Caro Quintero y Roemer Slomianski, son algunos de los mexicanos que, a la fecha, se encuentran bajo la lupa de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), quien tiene en la mira a más de 7 mil 645 personas en 194 países, aunque esa es sólo la cifra de las fichas rojas que pueden divulgarse públicamente.

La Interpol, una de las organizaciones más grandes del mundo, fue creada en 1923 y su sede central se encuentra en Lyon, Francia. Sin embargo, su historia se remonta a 1914, cuando policías, magistrados y abogados se reunieron en el Primer Congreso de Policía Criminal para debatir sobre localización, detención y extradición de delincuentes a nivel mundial.

¿Qué hace la Interpol?

Su misión es facilitar el intercambio y acceso a la información sobre delitos y delincuentes a las policías de sus países miembros para “hacer del mundo un lugar más seguro”.

La organización tiene 18 bases de datos con nombres, huellas dactilares y hasta pasaportes robados de los delincuentes en tiempo real. Esa información es proporcionada a través de un sistema de comunicación llamado I-24-7.

La Interpol también ofrece a sus miembros servicios de investigación en materia forense, analítica y de localización de fugitivos de la ley a través de tres áreas globales: terrorismo, ciberdelincuencia y delincuencia organizada; de los que se desprenden delitos contra menores, contra el patrimonio cultural, trata de personas, tráfico llícito de migrantes, tráfico de drogas, crímenes de guerra, entre otros.

Sin embargo, además de buscar criminales, la Interpol también emite fichas amarillas para encontrar a personas desaparecidas como víctimas de rapto por alguno de los progenitores, de secuestro o desapariciones inexplicadas.

Mexicanos en la mira de Interpol

Hasta enero de 2020, eran 63 los mexicanos buscados por la Interpol y reclamados por cinco naciones distintas: México, Estados Unidos, Uruguay, Argentina y Guatemala.

Esa lista la encabeza el exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, a quien se le imputan los delitos de peculado y asociación delictuosa. Aunque el expolítico fue detenido el año pasado en Miami, Florida, la Interpol aún mantiene vigente su ficha roja de búsqueda.

También se encuentran los narcotraficantes Rafael Caro Quintero, con cuatro cargos por crímenes violentos con ayuda del crimen organizado y por el secuestro y asesinato de un agente federal; Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG); Ismael “El Mayo” Zambada y Alfredo e Iván Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Otros buscados por el organismo son el exsacerdote Eduardo Córdova Bautista, a quien se le acusa de más de 100 casos de pederastia; así como José Kamel Nacif Borge, empresario involucrado en los actos de tortura contra la periodista Lydia Cacho, aunque recientemente se reveló que el sujeto fue capturado en Líbano.

Lo mismo ocurre con Tomás Zerón de Lucio, acusado de los delitos de desaparición forzada, tortura y coalición de servidores públicos en el caso Ayotzinapa y el exdiplomático Andrés Roemer Slomianski, quien suma dos órdenes de aprehensión por el delito de violación y seis expedientes por delitos sexuales. Ambos se ocultan en Israel.

Además, la Fiscalía General de la República (FGR) solicitó recientemente al organismo la emisión de una ficha roja contra el gobernador de Tamaulipas, Francisco Cabeza de Vaca, con una orden de captura por supuestos delincuencia organizada y lavado de dinero. Sin embargo, el mandatario aún mantiene su fuero y no puede ser detenido.

Otro mexicano bajo la mira de Interpol es Juan Carlos García Sánchez, expareja de Abril Pérez Sagaón y presunto autor intelectual de su feminicidio en noviembre del año pasado. Se presume que el sujeto se encuentra prófugo en Estados Unidos.

Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, reveló en días pasados que existe una ficha roja para buscar y detener a Ismael Figueroa Flores, exlíder del sindicato de Bomberos, acusado de desvío de recursos públicos, enriquecimiento ilícito, venta ilegal de plazas en el sindicato y amenazas en agravio de trabajadores y comunicadores.

También están fichados Jonathan Pinedo Murphy y Óscar Alberto Flores Serrano, buscados por el gobierno de Guatemala por lavado de dinero, narcotráfico y traslado ilegal de arma de fuego. Trasciende que ambos pertenecen al Cártel de Sinaloa.

Algunos casos emblemáticos

A nivel internacional, uno de los casos más emblemáticos fichados por la Interpol es el de Antonio Anglés Martins, criminal hispano-brasileño acusado de la tortura, violación y asesinato de tres niñas el 13 de noviembre de 1992, en el municipio de Alcácer, España.

“Amor de madre” es el tatuaje, inscrito en su brazo izquierdo, con que la Interpol describió sus signos característicos para identificarlo tras casi 29 años de permanecer prófugo de la justicia española. El responsable del “Crimen de Alcácer” también llegó a la pantalla grande, con la película “75 días” dirigida por el cineasta Marc Romero hace algunas semanas.

También se encuentra en la lista el expresidente electo de Guatemala en 1982, Ángel Aníbal Guevara Rodríguez, cargo que no consiguió asumir debido al golpe de Estado encabezado por Efraín Ríos Montt. A Guevara se le acusa de delitos contra los deberes de la humanidad y desaparición forzada.

Por crímenes de lesa humanidad se busca a Juan Carlos Vázquez Sarmiento, por quien además el gobierno de Argentina ofrece una recompensa económica para quienes aporten información sobre su paradero. El gobierno de ese país lo identifica como represor y orquestador de crímenes cometidos durante la última dictadura militar entre 1975 y 1983.

Otro es Jürgen Conings, el militar belga ultraderechista y antivacunas que recientemente amenazó de muerte a un virólogo especializado en coronavirus en ese país. Aparentemente, el sujeto enfrentaría cargos por amenazas de ataque terrorista en Bélgica.

Otro prófugo buscado es el hondureño Alexis Flores, acusado del secuestro, abuso sexual y asesinato de la niña Iriana DeJesús, de cinco años, en la ciudad de Filadelfia, Pensilvania, en el 2000.

Uno más es el norteamericano Jason Derek Brown, quien también se encuentra entre los más buscados por la FBI por asesinato y robo armado en Phoenix, Arizona, en noviembre del 2004. Actualmente, las autoridades en Estados Unidos lo consideran extremadamente peligroso.

Por terrorismo, en la lista se encuentra Isnilon Totoni Hapilon, buscado por Filipinas y los Estados Unidos tras cometer actos terroristas en varias naciones. Se presume como segundo al mando de la organización terrorista Abu Sayyaf Group (ASG). En sus espaldas carga delitos como toma de rehenes con resultado de muerte; toma de rehenes; asesinato de un nacional de los Estados Unidos fuera de los Estados Unidos y conspiración para usar y portar un arma de fuego.

De los más de 7 mil registros públicos de la Interpol, 1,233 son para la localización de criminales provenientes de El Salvador y acusados en gran parte de delitos como homicidio, feminicidio, trata de personas, narcotráfico y organizaciones terroristas agravadas; entre ellos, Blas Aristides Reyes, José Alfredo Hernández Serrano y Juan Carlos Velázquez.

Además, desde hace varios años la Organización lanzó una campaña para encontrar a delincuentes medioambientales, la mayoría de ellos buscados por el contrabando de especies protegidas y tala ilegal.

Entre ellos, Guo Quin Huang y Muk Nam Wong buscados por China; Nicholas Mweri Jefwa y Samuel Bakari Jefwa buscados por Kenia; así como Ergest y Taulant Memo buscados por Grecia.

@ItsMonseOrtiz

 

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