Hace 17 años, Konny Pérez Espino escuchó que uno de sus familiares más queridos iba a terminar en silla de ruedas, ciego o tal vez no volvería jamás a reproducir un sonido desde su boca. En ese tiempo le aseguraron que no había tratamientos para las personas con trastornos como la esclerosis múltiple. Ese familiar era el padre de su hijo.

Después de eso, Konny, neuropsicóloga, comenzó una investigación muy extensa de lo que conforma dicha enfermedad, además de estudió todos los procesos del cerebro. Gracias a ese trabajo, desarrolló lo que hoy es el programa de Talitá Kum, centro especializado para niños y adolescentes con Trastorno por Déficit de Atención (TDAH), Trastorno del Espectro Autista (TEA) y Depresión.


“(Con el programa), es justamente la manera en la que yo hago que el cerebro se reprograme, aprenda caminos distintos para poder funcionar de diferentes formas ante las situaciones a las que no puede responder el cuerpo”

Konny Pérez Espino

Directora general de Talitá Kum

Cuando una persona acude a Talitá Kum en compañía de un ser querido, sea familia o amigo, con un trastorno, el primer movimiento que hacen en el centro es una evaluación de la persona con la que se trabajará.

El día de hoy, 17 años después de inaugurar el lugar, la evaluación de las personas con alguno de estos déficits se lleva a cabo a través de un sitio de diagnóstico personalizado; después, se hace un perfil de trabajo del futuro paciente, para luego darle el programa con el que se va a tratar dentro de Talitá Kum.

Aunque el programa que creó la especialista se aplica en forma de terapias grupales, se personaliza a cada paciente, además de que el plan original se va modificando año con año debido a las actualizaciones médicas.

En Talitá Kum también trabajan con sus familiares, dándoles información e incentivándolos a que vayan al centro y apoyen a los pacientes en cada actividad. Konny explica que con la cooperación que los familiares tengan con sus hijos, más fácilmente podrán ir aprendiendo el plan para que, con ayuda de sus terapeutas, los apliquen en la comodidad de sus hogares.

Respecto a quienes apoyan a Konny en sus centros, como el situado en Magdalena Contreras, Ciudad de México, y Veracruz, deben poseer diferentes características para que puedan formar parte de esta comunidad de apoyo.


El centro especializado acude a zonas vulnerables para informales cómo comunicarse con una persona con trastorno mental

La especialista comparte que los terapeutas que formarán a su equipo deben ser psicólogos o maestros en educación especial con especialización en la parte neuropsicólogica. Además de que tengan una mentalidad abierta, porque el programa les pide que trabajen diferentes áreas a la vez.

Cuando la directora general terminó de realizar el programa del centro, se dio cuenta que los pacientes necesitan ser atendidos en cinco áreas específicas, las cuales su equipo debe saber manipular, como el neuromovimiento, la comunicación y el lenguaje, el aprendizaje, la organización emocional y el comportamiento.

Otras de las labores que tienen en el centro es visitar viviendas vulnerables para que ningún sector de la sociedad se quede sin saber cómo actuar ante el comportamiento involuntario de alguien con autismo, depresión o falta de atención.

17

años tiene Talitá Kum desde su inauguración

“De alguna manera lo que buscamos es capacitar a más terapeutas alrededor de la República Mexicana, llevar el programa a pacientes que no estén en la posibilidad de pagar diferentes programas”, declara la presidenta de Talitá Kum.

Para Pérez, lo que le hace falta a la sociedad mexicana es, además de conocer más respecto a los trastornos, es que le den continuidad a proyectos mexicanos; ella denuncia que en la mayoría de los casos los terapeutas se van a estudiar fuera del país, aprenden un modelo de conducta en favor de ciertos déficits y después los aplican en niños mexicanos, cuando sería mucho más sencillo estudiar los casos nacionales y partir desde ahí.

Para Konny, el apoyo a estos sectores es lo más importante, para que el trastorno que posee cualquier persona no sea impedimento para incluirlos en diferentes actividades sociales, como el simple hecho de entablar un diálogo.

5

áreas son las que maneja el centro

La neuropsicóloga recuerda que no sólo es esencial impulsar a estos niños y jóvenes una vez al año, sino todos los días, con el fin de hacer crecer su intelecto interno y externo.

Presentes en Papalote

A partir de hoy, el centro que representa la neuropsicóloga estará presente en el Papalote Museo del Niño, demostrándoles a los visitantes cómo es la vida de una persona con autismo, una oportunidad que los ayudará a comprenderlos de mejor manera.

A través de un módulo de paneles sensoriales, en la primera fase observarán como lo haría una persona diagnosticada con autismo. En el segundo filtro, sabrán cómo escuchan, y en la tercera les muestran qué sienten.

En la parte final de la exposición, en la cual habrá siempre una persona que los estará supervisando para explicarles el proceso, les informarán toda la parte de la comunicación para que conozcan más a esta población y cómo entablar una forma de interacción con ellos y viceversa.

Todo el mes de abril estará presente el módulo en el Papalote, para luego presentarlo en otros sitios, como en Cuernavaca y Monterrey.